domingo, 8 de noviembre de 2015

Roy Chaderton como muestra representativa de que con Maduro, nada cambia.

Sin importar lo que el ahora ex embajador ante la OEA por Venezuela haya dicho en contra de cualquiera que se declarara de oposición/oposicionista, y frente a una clarísima falta de ética allá donde la busquen en el gobierno o los partidos políticos que le secundan, lo cierto es que Roy Chaderton sigue siendo personero burocrático de alto nivel en el gobierno que finaliza de Nicolás Maduro: muestra fehaciente y descarada de que la Justicia en solo un "tatuaje" en el brazo de la señora impunidad, vestida de rojo revolucionario desde hace muchos años.

Resulta ser su permanencia en el poder, una clara señal de la traba conceptual que se tiene en el país sobre la manera de gobernar. Una atrofia resultante de ya casi 20 años de gobierno chavista, cuya consecuencia mas nefasta es la "vacuidad" política en la que nos encontramos, mientras el cáncer, a falta de valores vivos y activos socialmente, nos va devorando sin que se intente tratamiento alguno.

Espero que Roy Chaderton únicamente esté aún en el poder político de Venezuela, porque está esperando irse ya en estos días junto con Maduro, Flores y Cabello, arrastrando de la cuerda que llevan en los pies, al resto del chiripero rojo que les rodea y hace fiesta con lo que antes, era de todos nosotros.

Roy Chederton: No tienes ética; mucho menos honor. 

sábado, 31 de octubre de 2015

Pendientes con este blog.

Apreciado amigos, "amigos invisibles", como decía el entrañable Arturo Uslar Pietri en su programa Valores Humanos:

Asumo que lo pequeño y humilde de este blog, ha evitado que las autoridades me consideren un peligro; o quizás Dios me ha protegido, sabiendo donde trabajo y lo que aún quiero decir. Puede ser que lo grande de lo que alguna vez fue la libertad de expresión en Venezuela, haga que aún hoy sea imposible controlar todas los sitios que el gobierno considere amenaza. Sin embargo, quiero alertarlos sobre los elementos que les harían reconocer que este blog ha sido violado o secuestrado, y con ello desviado de su propósito: 

1.- Critico a Oficialismo y a oposición por igual, por ser todos culpables del presente.
2.- Me limito a mencionar por nombres a los que son de manejo publico.
3.- No poseo publicidad en el blog, porque trabajo con valores morales y no con dinero.
4.- Me mantengo anónimo para proteger a mi familia, y porque soy solo uno más entre Uds.
5.- Me mantengo anónimo porque creo que la verdad no tiene dueño.

Coloqué un contador de tiempo para que tomemos conciencia de lo próximo que está el final político de este periodo; ello puede irritar a mas de un multimillonario funcionario/testaferro/militar/empresario/gesto o político que aún no ha robado suficiente. No pierdan la fe, pero sobre todo, no pierdan la capacidad de ver cual debe ser el Norte republicano e institucional que necesariamente debe estar sobre todos nosotros, sin distingo. La dictadura de la justicia es la única tolerable.

Cuídense amigos; el desasosiego es la moneda de circulación hoy en Venezuela. La cuarta y la quinta república pasarán, y llamaremos a la sexta para construir en su transición, la verdadera séptima y justa república.

martes, 27 de octubre de 2015

A seis meses (máximo) del REFERENDUM REVOCATORIO a Nicolás Maduro, ¿Habrá tiempo aún para instalar un nuevo gobierno civil?

Ya no se trata de si Maduro saldrá o no por la vía del referéndum; cuando mas, la pregunta es si aguantará hasta Abril del próximo año para sacarlo (probablemente “directo” a un tribunal de justicia). Sin embargo, la pregunta más inquietante resulta ser la que da origen al título de hoy: ¿Habrá tiempo aún para instalar un gobierno plenamente civil?
Y es que ya a la “veta” democrática de Maduro y su séquito de cómplices se les ve el fondo desde hace rato: Sus inconstitucionales y absolutamente falta de ética declaraciones públicas continuadas, afirmando que no aceptará nada distinto a la victoria aplastante de su movimiento político, -devenido en dictadura de facto con el control de todas las instituciones de la extinta república-, son una clara alusión a su estirpe caudillista, -aún sin el caudillo ya vivo-.
Tampoco es un secreto que el gobierno está levantado sobre poderosos pilares de intereses civiles y militares; una inoportuna amalgama que anda con la ley prostituida en una mano, y las armas de la nación en la otra, y que claro, resulta en una peligrosísima combinación que puede dar pie a todo lo negativamente imaginable que s eno spase por la cabeza. 
Es tal la cantidad de militares en cargos públicos, que nadie podría decir ya que en el país, los militares mismos son la solución a algo: con crudeza y en carne propia la gente está aprendiendo que los militares son solo ciudadanos venezolanos agrupados institucionalmente y entrenados para matar y destruir a fin de defender nuestra soberanía mediante la disuasión o la garantía de agresión (como cualquier fuerza armada en el mundo), pero demolido el país como está, la bota jerárquica del sector castrense ha demostrado que no sirve para controlar entes públicos claves de la nación, si ello implica administrar dinero o tener que decir verdades absolutas, debido a ese doble filo que constituye en la mentalidad del subordinado a algo verticalmente, el dar órdenes en términos militares, tanto como el recibirlas.
Pese a esto, e independientemente de lo que aleguen unos y otros, lo cierto es que el poder de las armas, sigue estando bajo la custodia de estos. Ello implica que las salidas violentas al actual cuadro socio económico y político que atravesamos, casi con certeza tendría que venir de la mano de ese sector, o con la complacencia de éste, pues en realidad, no hay golpe civil, ni mucho menos cívico militar: Los golpes los dan los militares, con militares. (NOTA: Rechazo cualquier intento de solucionar cosas por esa vía; ya Chávez demostró lo fútil de tal acciones)
¿Qué estas afirmaciones son solo un ejercicio imaginativo?; es posible y así lo deseo. Lo ideal es que Maduro renunciara este mismo diciembre, y entregara el poder para llamar a elecciones anticipadas.
Pero mientras ello sucede, y a falta de una coherencia y conveniencia de los políticos para llamar a una asamblea nacional constituyente (tema que habíamos analizado en un pasado reciente), la opción del referéndum revocatorio, a menos de 170 días de “distancia” de nosotros, se yergue como la única opción viable. Olvídense de alternativas políticas realistas antes del 6-D: las cuotas de poder a repartirse en esa fecha, son demasiado tentadoras para el chiripero político venezolano, tanto del oficialismo, como de la MUD y el resto de la acomodaticia oposición. Ellos (y ellas), no están pensando en otra cosa.
No sueñen con poderes políticos renovados en el sentido que nuestros agitados corazones desearían ya: no ha habido el Shock social necesario para que ello sea viable aún, y lo cierto es que estamos en un túnel muy oscuro, caminando a "tientas", y sin siquiera ver esa “luz al final del túnel”, pues nadie sabe cuántas “curvas” tiene éste para llegar al final.
Por ahora, observen a Maduro exigiendo seguir “lubricando” la maquinaria electoral oficialista de cara al 6-D, en una clara alusión a la muerte del debate político como herramienta de movilización social, y la prevalencia de la arrogancia y la necesidad de mantenerse en el poder, por el poder mismo.
Ah, y olvídense de que el “pacto de respeto a los resultados electorales del 6-D” firmado recientemente por el adjudicado presidente venezolano, cuenta para algo: el problema no son los resultados; el problema es la trampa, la manipulación y las mentiras que se dirán en el proceso electoral, para generar un resultado previamente convenido.

Para concluir, les vuelvo a preguntar:
¿Habrá tiempo aún para instalar un gobierno plenamente civil?

Este “flotar en la nada” nacional, no viene de manera gratuita: consecuencias duras y difíciles conlleva el descalabro social, en lo moral y en lo ético, que ha permeado cuanta estructura existe en nuestro país.
La "fiestecita" se va a terminar, pues aunque la noche sin luna es oscura como la desesperanza, en algún momento la madrugada llegará, y ella sin duda agarrará a los últimos borrachos (políticos y oportunistas) que se pelean hoy por las bebidas (riqueza), que aún quedan en el piso del salón (país), ya sucio y desordenado lleno de invitados con las barrigas llenas y el vomito de tanto abuso e impunidad, a sus lados.

Nicolás Maduro debe renunciar, porque no es necesario pasar a la historia únicamente como el hijo malnacido y despreciado por todos, y con razón.

Yo te digo Nicolás: ¡Renuncia!. Si el poder reside en el pueblo en verdad, Nosotros, la mayoría, te decimos: ¡Vete ya!

Por tu cargo a la orden y prepárate junto con los tuyos en el poder, a someterse al escrutinio de la justicia que todo esperamos para arrancar de nuevo como país.

A los chavistas que queden, les pido con respeto: Propongamos la misión "Nuevo presidente"!

lunes, 19 de octubre de 2015

A propósito de la realización en Octubre del simulacro electoral, del verdadero “simulacro” del 6-D.

Quizás suene extraño el titulo, pero es lo que desde un punto de vista amplio, ha ocurrido ese domingo 18 de Octubre.
Mientras el país sigue flotando en la inutilidad de la nada, de la mano de un trío de políticos que  con la complacencia de los demás funcionarios y testaferros a cargo de poder pequeño o grande concebible en Venezuela, todos han hecho lo imperdonablemente incorrecto como consecuencia directa de las decisiones y acciones de Hugo Chávez, secundado una y otra vez por una mayoría social (calificada o no) que ahora siente en carne propia las consecuencias de semejante inmadurez intelectual y política, resulta que se ha efectuado a modo de ensayo, lo que el CNE describe como un simulacro, y que no es más que una “oportunidad de ajustar tácticamente” lo que será verdaderamente la farsa electoral a realizarse en Diciembre, si consideramos sin mucho rodeo que: 
1: El registro electoral sigue amañado hasta los huesos;
2: Todo el aparataje del gobierno central, de las regiones, los estados y los municipios será utilizado una vez más para forzar la obtención de un resultado determinado;
3: Que el oposicionismo venezolano ahora que se cree con oportunidad de ganar, si va a aceptar los resultados, en clara contradicción con todas las veces que ha dudado y despotricado del árbitro electoral. (Si ganan, ¿Cómo podrán decir que el gobierno en el pasado hacia trampa, y ahora no?), y
4: Cerca de 4 millones de ciudadanos colombianos cedulados por Hugo Chávez, viviendo o no en nuestro territorio, tendrán derecho a voto.

Lo peor, a la luz de lo que pude observar en varios centros electorales, es la clarísima evidencia de que en materia política, las estrategias siguen siendo las mismas, y la manera de hacer política, se centra tácticamente solo en la burda y “comprada” capacidad de movilizar maquinaria electoral; es decir, votantes cual rebaño de ganado bovino, hacia los centros de votación. Lo demás, -la exposición y debate de ideas-, hace tiempo que yace en la basura.

Si llega a ganar la oposición, es simplemente porque algunos detrás del poder, decidieron cambiar las cosas para garantizar sus propias supervivencias mediante la protección de sus intereses económicos, porque hay que ser diáfanos: Lo que diga la gente, hace rato no es materia prioritaria en una nación donde cualquier elemento de republicanismo, se perdió o violó flagrantemente.
Por el contrario, si gana el oficialismo, será la evidencia más clara de la autopreservación del régimen, y del pervertidamente atractivo, -casi sexualmente-, y lucrativo negocio del dólar a 6,30 bolívares.

Con tristeza debo decir que por la situación presente y de inmediato futuro que atraviesa esta nación, si hay otra alegoría más cercana a lo que un burdel es, (hablando de Venezuela), la desconozco.
La Venezuela sodomita; la que perdió el respeto a todo, y donde unos pocos y contados millones, disueltos entre otros muchos e incontables millones (insisto: nadie sabe a cuantos extranjeros se ha cedulado como ciudadanos venezolanos de nacimiento en la ultima década), tratan de subsistir y aguantar, mientras los más, se forman casi que con arrogante orgullo chavista, en filas de estéril tierra donde lo sembrado nunca floreció, y aún así hoy seguir aprovechando las dadivas que inteligente y perversamente, el gobierno de Chávez y Maduro, aún ofrecen.
El país se acerca inevitablemente a la colisión con su propia realidad ignorada; mientras más se hace evidente la incomprensión de lo que ocurre por parte de las mayorías, mayor es la velocidad final de impacto.
Nada estará hecho; todo estará por construirse luego de que solo restos humeantes queden diseminados entre quejidos y lamentos. No había necesidad de esto, pero las mayorías lo han querido así, con una altivez casi que inaudita. Triste contemplo el estar ahora montado en ese mismo tren, sufriendo las penurias de un salario que no alcanza para comprar todos los alimentos de mi familia; impotencia supina al contemplar mientras, a los que detentan el poder, solo sufrir por el peso de los fardos de dólares que de apoco se han montado encima para su uso particular, mientras que la justicia es solo una concepto de comiquita en estas tierras.

La impunidad ha creado una sociedad monstruo, que ya no se reconoce a sí misma. El arrogante y enfermo amo que la moldeó, murió, y los perros con los que dominaba a todos, ahora libres están para arrasar y destruir, una vez que incluso se devoraron el cadáver de su amo. Conseguir ahora una razón para que esa sociedad se sacrifique y con ello construya un capullo de seda capaz de hacerla mutar a una figura hermosa, casi cae en el terreno de lo utópico, y con ello, como premonitorio señal de lo que viene, nos arrastra a todos al borde de un sufrimiento intenso, que puede extenderse por años…
Mientras, los más optimistas, pasan por el episodio de la “Alegría de tísico”, como dirían en mi tierra, al pensar que con ganar la oposición, las cosas se arreglarán como el "borrón y cuenta nueva". Eso es tan iluso, como pensar que los chavistas ya están preparados para aceptar que se equivocaron, desechar a Chávez y a cualquier figura caudillista, y sentarse a hablar con todos los demás solo sobre el presente y el futuro, dispuestos todos a execrar la impunidad.
…o quizás, con el favor del gran Dios de las alturas, ¿Pudiera yo estar equivocado, y lo increíble aun es viable de ocurrir?

El referéndum revocatorio contra Maduro llegará, ¿Pero lo hará a tiempo?

Ustedes reflexionen, y vean con los ojos de la razón justa y venezolana que quizás aun guardamos en alguna parte, lo que se ha extraviado en medio de tanto error…
No esperen salida fácil; no la hay ya.

Los perros sueltos deberán ser apresados y pagar con justicia cristalina, para que la frase “creer en algo”, vuelva a tener sentido en este país.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Jorge Rodríguez se equivoca una vez más.

Muy cierto resulta nuevamente el refrán que dice:
“El pez muere por la boca”.

El ex rector principal del CNE, -devenido en alcalde centralista-, muestra una vez más sus costuras al afirmar lo siguiente:

ND / Tatiana Ferrin / 12 sep 2015.- El alcalde del municipio Libertador, Jorge Rodríguez, ofreció un balance de la última jornada del Puesto de Comando Presidencial. Desde Miraflores, insistió en que el presidente Nicolás Maduro busca crear “una nueva frontera de paz”.

Más a delante suelta su perla:

“Las venezolanas y los venezolanos tenemos derecho a decidir sobre Venezuela lo que nos da la gana”.

(Declaración discriminatoria: No toma en consideración a los cerca de 6 millones de colombianos que viven acá y que posiblemente cuentan con cedula de nacional o naturalizado, y por tanto, con derecho a voto; por ello lo correcto era decir: “Las venezolanas, los venezolanos, las colombianas y los colombianos tenemos derecho a decidir sobre Venezuela lo que nos da la gana”

(Rodriguez: Te tiene que gustar esta expresión, porque ustedes son los correspondables de esta situación). 

De todas maneras, en esta última parte de su declaración, igual él se equivoca, y lo sabe, pues mientras nuestra constitución respete e incorpore aspectos como la declaración universal de los derechos humanos (ONU), y haga suya las resoluciones de los acuerdos internacionales firmados por la republica, en expreso acuerdo a lo que como pueblo soberano hemos aceptado, sencillamente esa expresión de J. Rodriguez no pasa de ser meramente un "escupitajo" lanzado inútilmente al aire sobre su propia cabeza. Esto porque la sinderesis se guarda precisamente cuando los pueblos se gobiernan por sus leyes redactadas en la calma de la sensatez, y no en el calor de la estupidez. Obvio es que él lo haga con premeditación buscando el beneficio político que da entre sus seguidores, con el proselitismo que lo caracteriza, aunque no por ello deja de ser acto inútil cuando termina por ser declaración pública y notoria.

Todo esto por cierto, me da pie para aprovechar la ocasión para preguntar:

¿Por qué la hermana de este alcalde es canciller (y viceversa)?;

¿No es acaso eso abuso de influencias y un golpe a lo moral y ético?

¿Por qué estos parientes (los hermanos Rodriguez, al igual que muchos otros "hermanos", esposos", "primos", "cuñados" y demás lazos familiares, -naturales o inducidos-), cercenan la oportunidad de que hombres y mujeres, valiosos en el PSUV y en otros partidos aliados, puedan ejercer esos cargos con muchisima mayor efictividad etica y social?

¿Por qué para los que manejan el poder, siempre termina siendo la administración de la constitución y de las leyes una cosa más elástica (y conveniente), que liga de Bungee?


En definitiva, siguen las declaraciones desafortunadas de los altos jerarcas del gobierno de Nicolás Maduro. Esta vez fue el turno de J. Rodríguez; mañana seguramente será el turno de su hermana, y luego de los demás, alternados quizás con algunos personajes del oposicionismo rancio que completa la nefasta dupla politica en Venezuela. Así las cosas, el envejecido carrusel de esta feria barata hecha gobierno dizque revolucionario, sigue girando mientras sus destartalados mecanismos llegan al final de su vida útil.

Alrededor de todo esto, una MUD que no logra disimular su apetencia por el poder con supuestos fines "nobles", se frota la manos al ver que su nemesis (el chavismo), se hace polvo.

Es claro que no solo Jorge Rodríguez, se está equivocando.

Como dirían por ahí: "El carro esta encunetado al borde de la montaña, y estos locos lo empujan hacia el precipicio".

Las “jetadas” de Maduro.

Nicolás Maduro da otra “puntada” sobre la fea investidura presidencial que se ha elaborado; sin darse cuenta aparentemente, su ropaje de Miraflores se vuelve “mortaja” para su periodo presidencial en vías de finalización. (Dios guarde su integridad física y salud en todo momento; debe vivir y afrontar las consecuencias de tantas malas decisiones; no puede seguir el camino de Chávez; sería demasiada ironía para un solo país perder a tantos responsables de lo que nos ocurre).
Sin ir más lejos en esto, trascribo lo leído en el portal “Noticia Al Día”:
ND / Yalezsa Zavala / 11 sep 2015.- El presidente Nicolás Maduro rechazó este viernes las declaraciones del secretario de Estado de EEUU, John Kerry, y aseguró que el Gobierno estadounidense tiene que “aprender a respetar al pueblo venezolano”.
“En todos esos escenarios la diplomacia estadounidense imperial se emplea a fondo para mentir y mentir sobre Venezuela. Nosotros tenemos que andar en todos los espacios enfrentando la diplomacia imperial. Hoy la compañera Delcy Rodríguez le dio bien duro por la jeta a John Kerry que se puso a sacar unos comunicados. Así no”.

Todos estamos de acuerdo en que ningún país (decida o no llamarlo “imperial”, al estilo de Jorge Lucas y su “Star Wars” en cualquiera de sus trilogías), por aquello de la autodeterminación de los pueblos, tiene derecho a decirle a otro como hacer las cosas, más allá de lo que por convención, -a través de los acuerdos internacionales-, que han sido incorporados a la propia constitución de Venezuela, nos indique respetar y practicar. Sin embargo, de eso, a decir mientras se está investido como presidente, -y en cadena nacional-, que un funcionario le dio en la “jeta” a otro (en este caso el estadounidense John Kerry) por lo que dijo, es demostrar que tan vacuo puede ser el sentir y el pensamiento de quien es capaz de llegar a sentarse en Miraflores.
Nunca debemos aceptar que el tener la razón o el suponerla tenerla, justifica el decir algo acompañado de un lenguaje agresivo o soez.
Así de simple: El hecho de que se “encabronara” en Panamá a principios de año, no le da derecho para hablar ahora de “jetazos”.

Hay que reconocer que nuestra constitución adolece de herramientas en “tiempo real” para controlar con mayor efectividad a los que son elegidos o elegidas por voto popular. Amarra al soberano a la obligación de “calarse” a un mal funcionario elegido, hasta que éste llegue a la mitad de su periodo, sin mencionar que con la enmienda forzada (legal y moralmente), introducida por Chávez en su momento para su propio beneficio, estos funcionarios pueden desde entonces abusar de los poderes dados en medio de un Estado incapaz de regularse a sí mismo.

Una profunda reflexión social es necesaria para evaluar la manera en que el lenguaje, -por no mencionar aspectos como la conducta general, los gestos, la ética y la disciplina-, debe ser llevado por el que sea presidente; quizás más importante resultara a la larga el reflexionar sobre la idoneidad misma de mantener un sistema presidencialista como el actual.

Nicolás Maduro no puede usar bajo circunstancia alguna, lenguajes inapropiados para las audiencias; en particular aquel que resulta dañino para los niños, que ven en ello un “modelo” a seguir (aunque solo un niño por cierto, pudiera asumir algo de Maduro como un “modelo” que puede seguirse); un presidente debe ser ejemplo y referencia de moderada pasión, ajustada sindéresis al hablar, apegada a la honestidad y a la sinceridad que su cargo exige, al tiempo que expresa prudencia y coherencia.

En definitiva, esto ha sido una puntada más en esos arrapos que el presidente adjudicado por el CNE, usa como manto para cubrir una realidad aplastante, que finalmente lo hará volar por los aires, solo para quedar envuelto por la mortaja del tiempo perdido y de las oportunidades perdidas al más puro estilo del que fue directo responsable de su candidatura presidencial.
Queda tiempo para conseguir a aquel o aquella capaz de sembrar esperanzas y no odio; verdades y no mentiras, en el terreno que siendo Venezuela, poco a poco pareciera perder su fertilidad, al calor y resequedad resultante de un choque de vientos venidos de dos grandes direcciones opuestas y sin sentido.

Maduro: Sin ánimo de ofenderte ni con pretensión de usar este lenguaje en público involuntario, Recuerda que las palabras se devuelven, y te pueden dar duro en la jeta.

jueves, 10 de septiembre de 2015

El referéndum revocatorio para Nicolás Maduro (2): MISIÓN NUEVO PRESIDENTE.

(Como respuesta a la “impunidad presidencial” en Venezuela).
No voy a hablar de otros países y sus regímenes presidencialistas, pero si lo voy a hacer, -con todo el derecho que nos apoya como ciudadanos-, de lo que ocurre en esta nación llamada a hacer tanto, y dispuesta a hacer tan poco hasta hoy.

Creo que el titulo de esta entrada lo dice todo; en nuestro país, que ser presidente parece venir junto con un “combo” de facultades y prebendas que no están escritas en la constitución, y que no por ello dejan de ser usadas, pese a lo cual, -para pesar nuestro-, Nicolás Maduro no ha podido hacer nada que contrapese la balanza donde todo lo errático de su gobierno, nos pasa factura inmisericordemente.
Nicolás, ese mismo que sin problema alguno hace cadenas y cuenta chistes como si viviéramos en el país de las maravillas, en medio de ofrecimiento de nuevas misiones fronterizas, y de mal disimulados censos de ciudadanos colombianos bajo el anodino pretexto de hacer un “frente bolivariano de colombianos en pro de la paz…”, mientras reconoce entre malos comentarios y alocuciones vacuas, que estamos en Venezuela rodeados donde vivamos de ciudadanos venidos desde Colombia, que sabemos todos, no han sido orientados ni aleccionados sobre nuestra idiosincrasia y constitucionalidad, me ha dado sin pretenderlo, la inspiración para proponer nosotros, el pueblo, una nueva misión, que sin duda deberá llamarse

“MISIÓN NUEVO PRESIDENTE”.

Esta importantísima misión, será la primera de un “eje misionero” que deberemos establecer, y al que nadie (a menos que sea corrupto), se negaría. Me tomo humildemente la libertad de proponer sus respectivos nombres:

Misión nuevo Presidente: A grandes rasgos, deberá: Mediante el referéndum revocatorio en el primer semestre del próximo año, despojar del mandato presidencial a Nicolás Maduro, llamando a elecciones inmediatas, sin opción de que culmine ese mandato otro funcionario del mismo gobierno de turno.

Inmediatamente a esta importante misión, se activarán de manera estratégica las cuatro Grandes Misiones nacionales:
  1. Gran Misión Justa República: Buscará impartir JUSTICIA a todo nivel, teniendo como metas, la descongestión carcelaria, la identificación, captura y procesamiento de todo alto funcionario o tercero involucrado en corrupción y apropiación indebida de fondos públicos, al tiempo que monitorea el cumplimiento de la constitución y las leyes en todo ámbito posible dentro de nuestras fronteras.
  2. Gran Misión identidad: Mediante esta misión se reformará, renovará y depurará el sistema de identificación en Venezuela, (partidas de nacimiento, cédulas de identidad y pasaporte), buscando con ello darle el estatus justo a los inmigrantes, al tiempo que se elimina todo fraude, mediante la incorporación de mecanismos públicos de control y monitoreo/certificación.
  3. Gran misión Juan Pablo Pérez Alfonzo: En homenaje a este insigne venezolano, fundador de la OPEP, la misión rectora de la política económica venezolana, seguiría su visión, procurando el consenso nacional para plantear la estrategia que definirá cada paso dado en la reconstrucción justa y social de la economía, procurando y obteniendo equilibrio fiscal, balances positivos, y paz económica de la población, con oportunidades reales y planificadas de empleo y preparación.
  4. Gran Misión Gobierno eficiente: Supondrá un proyecto igualmente de un quinquenio, cuya finalidad será refundar las instituciones, reajustar y reducir el tamaño del aparato de gobierno, y hacer del gobierno electrónico, -y monitoreado por medios electrónicos-, una realidad práctica y auditable en tiempo real.


…Y para evitar el error de todas las misiones, este gran eje misionero si tendrá una duración máxima: 5 años.
La idea de ello es no eternizar lo que de por si está llamado a enmendar lo que una vez vueltas las aguas a su cauce, será retomado y administrado por los ya mencionados institutos y ministerios a los que correspondan.

Aunque sé que los políticos populistas, (y los ciudadanos que consideran que pueden aprovecharse o beneficiarse de esto, sin medir consecuencia como hasta el presente vemos), exclamarán un gran grito al cielo al tiempo que se rasgan las vestiduras en clara señal de rechazo y escándalo, debemos considerar de una vez por todas, que iniciado el proceso de aplicación de estas misiones y grandes misiones propuestas, el resto de las que hasta ahora existen, -por cierto-, deben ser igualmente recanalizadas hacia los entes, institutos y ministerios que regularmente se encargan de estas cosas, como un paso fundamental hacia el desmontaje de este doble aparato burocrático del estado.

No podemos seguir con este paralelismo-proselitista-demagógico repartidor de dinero sin ton ni son en el que se han convertido estas casi 40 existentes, solo porque encontraron que estas misiones daban más dividendo político que el simple actuar y trabajar en pro de la justicia social desde los respectivos instrumentos que la constitución y las leyes han previsto: Ministerios, institutos, entre otros.
Hay que desmontar el aparataje burocrático, mas no los beneficios reales que si pudieran existir (insisto, no los ilusorios; es decir, aquellos que se hubiesen obtenido igualmente, solo si el instituto, tal o el ministerio tal, hubieran hecho su trabajo).
Pero todo tiene un principio: La Misión Nuevo Presidente.
Nada cambiará en este ya aparentemente eterno flotar en la inutilidad que ha logrado maximizar Nicolás Maduro, hasta tanto él y sus funcionarios de partido y gobierno, sea destituidos y sustituidos por personas que independientemente de la tolda política, tengan a la constitución, -y la población que la creó-, como únicos rectores de sus actos.

El y su grupo de funcionarios y personeros influyentes del “alto gobierno” deben responder por cada día que pasa en este país sin que nada cambie, a menos que sea para empeorar. Si se les consiguiera pruebas para sus enjuiciamientos, sus condenas sumadas deberían ser igual al número de horas que cada mujer y hombre honesto en este país, han perdido en una cola para comprar alimentos durante su mandato. Es lo justo para reconstituir la confianza de la gente en la república.
¿Qué estoy exagerando?; bueno, es muy fácil validarlo: Llamemos a un referéndum consultivo y evaluemos que quiere la gente como castigo para el conjunto de los corruptos y verdaderos apátridas que han canibalizando la república.

Más allá de todo sentimiento revanchista, está la idea grande de lograr el consenso nacional, solo mediante el cual podremos equilibrar nuestras acciones, y sin mirar hacia el pasado únicamente con sed de señalar y descalificar, nos dediquemos a contemplar el futuro que podemos construir en el presente para nuestros hijos y los hijos de estos, limitándonos a ejercitar la justicia en aquellos que la infringen.

Los invito a considerar seriamente este planteamiento en torno al gran eje misionero, que comenzará con la salida democrática de Maduro, y terminará con una enorme esperanza y fe en el futuro, sembrada en cada corazón que palpite en esta tierra hermosa.
De nosotros depende; en nosotros está la capacidad de generar un cambio republicano, lejos de los deseos ocultos de quienes ambicionan figurar y apoderarse de la “dote presidencial”.


Eje misionero: Una propuesta sencilla y comprensible por todos, para el comienzo del cambio consensuado.

sábado, 5 de septiembre de 2015

El viacrucis hacia Europa.

Usualmente me prohíbo tocar temas internacionales, por cuanto resultan ser como laberintos donde buscando lo justo, te pierdes con facilidad. Sin embargo, el drama que observo en las costas y caminos hacia Europa, producto de la migración desesperada de miles buscando salir de aquellas tierras donde la explotación pasada de las entonces potencias del mundo, solo ha dejado miseria, muerte, fanatismo y división, me obligan moralmente a decirle al mundo esto:


Yo no dudo que Europa está cosechando lo que sembró durante mucho tiempo en tierras de África y Asia; lo que se ve en las rutas de la miseria, -terriblemente captado en la imagen de un pequeño que consiguió la muerte sin siquiera saber qué es eso-, no deja lugar para ser delicado ni condescendiente con los europeos; nos guste o no, son responsables de millones de muertes, de millones que emigraron y que migran, así como de miles de oportunidades perdidas, al calor de los intereses económicos de naciones siempre al norte del Mediterráneo.

Ese niño no tenia por que morir, como no lo tenían que hacer muchos miles más. Cada miseria humana en África, tiene un perpetrador histórico que estuvo, -o está-, cómodamente sentado en Europa.
Que otras naciones, en otras coordenadas geográficas del globo, estén dispuestas a tomar el “testigo” de esa despreciable carrera, es otro asunto. Hoy, ese niño murió en las costas de un país que se jacta de ser “desarrollado”.

Abogo porque los latinoamericanos, y en particular los venezolanos, nos sinceremos y aceptemos lo que hemos desperdiciado, pero también lo hago con los europeos, porque aun bajo sus pies, esta la sangre desperdiciada en el fragor de las luchas económicas, políticas, y de imperios monárquicos que soñaron y materializaron la miseria en la que ahora como sociedad mundial, vivimos.

Me imagino con dolor y lagrimas a ese pequeño bebé, criatura indefensa y pura, muerto ahora en una playa europea luego de atravesar un mar de miserias, como lo hizo aquel Jesús de Nazaret que teniendo que atravesar la cuidad hogar de sus verdugos, lo hizo solo para terminar crucificado, entregado a la eternidad.

No hay necesidad de toda esta miseria humana. No hay razón. 
Sigue tu camino hacia las estrellas, pequeño hijo. Ya no sufrirás más.

viernes, 4 de septiembre de 2015

La frontera Venezolana y otros signos del fin inútil que se acerca.

 “No hay rio manso que no se vuelva violento, cuando sus agua son represadas en lo que parecieran inmensos e infinitos diques de injusticia e inmoralidad, solo para ser liberadas repentinamente por el colapso de aquello que no puede existir al mismo tiempo que la noción de una republica”.
Las aguas de una sociedad amargada y maltratada, no pueden ser represadas para siempre.

Solo son palabras mías; solo son reflexiones en medio de este flotar en “la nada” nacional que no quiere dejar de ser, que pareciera no quererle dar paso a otra cosa, quizás más productiva, quizás más constructiva; solo “la nada” a cambio de tanto sufrir silencioso y no planificado ni voluntario como si de un sacrificio se tratara, ofrecido al altar de la inutilidad.
No hay manera, pasado los años que han transcurrido en Venezuela desde el golpe de 1992, la llegada al poder de Chávez y su casi institucionalizado “…si lo que necesito para vivir no lo puedo comprar, me lo apropio”; o del arribo de Maduro, para finalmente detenernos en el “…dejar hacer” del torpe oposicionismo nacional que por más de 20 años de inútiles peroratas de brabucón frente al espejo, el considerar ahora al asunto de la frontera, más allá de un vulgar “fronterazo”, al más triste estilo del “Dakazo”, ocurrido previo a las elecciones municipales pasadas en el país.
Es que si observan con no demasiado detenimiento, verán que no hay medida gubernamental que como escupitajo de cara al viento, no se les devuelva y embarre.
No obstante toda esta realidad, y pese a que este cuasi “ataque epiléptico gubernamental de frontera”, sin medida política/económica/social alguna que lo preceda y lo suceda, se ha dado además sin que se detecte, aprenda y enjuicie en el tiempo transcurrido a los cabecillas de todo el aparataje contrabandista de este lado de nuestra frontera, el gran problema, -tan enorme que casi no se le logra diferenciar del entorno que nos rodea-, sigue imperturbable en tanto consiguen las mayorías, explicación suficientemente “racional” en el conjunto de argumentos externos que oposición y gobierno defienden:
Culpa de Colombia (los inmigrantes, el contrabando y el abandono fronterizo);
Culpa del Imperio (la guerra económica),
Culpa de Gran Bretaña (lo del Esequibo),
Culpa de los “bachaqueros” (la escases de alimentos),
Culpa del gobierno (según la oposición), y
Culpa de la oposición (según el gobierno).
En resumen, seguimos ante el enorme “barco” donde la mitad de la gente rema en un sentido, mientras la otra mitad lo hace en la dirección contraria, garantizando así la futilidad de tanto esfuerzo que no lleva finalmente a ninguna parte.

Mientras todo esto ocurre como prueba de nuestra incapacidad para realizar una introspección colectiva, nos negamos a darnos en los dientes con la piedra de la verdad:
Los inmigrantes los dejamos entrar nosotros;
La inflación y toda política económica, la ha manejado el mismo gobierno desde hace 17 años;
La frontera no han podido/sabido defenderla los militares, debido a la intromisión de la política por encima de los mandatos que la constitución expresa.
Los bachaqueros existen, porque no hay ley, orden, economía estable y precios razonables defendidos por políticas realistas;
Gran Bretaña y el Imperio hacen lo que pueden para defender sus intereses, mientras nosotros (gobierno, oposición y todos los demás), no hacen nada por defender desde hace décadas, lo nuestro.

Esta queridos compatriotas, es la verdad:
TODAS NUESTRAS DESGRACIAS COMIENZAN Y TERMINAN EN NOSOTROS MISMOS.
TODA NUESTRA ESPERANZA, PASA POR LO QUE PENSEMOS Y DECIDAMOS HACER.

Aunque Colombia tenga gran responsabilidad en como ha hecho las cosas para que millones de sus ciudadanos no lo piensen mucho y se vayan de su país y busquen algo mejor o menos complicado de alcanzar en otra nación, no es excusa para que nosotros aquí le demos cobijo sin exigir nada a cambio a tanta gente; aunque la pregunta suene xenófoba –que no lo es, pues la autodeterminación de los pueblos es un derecho universal, que no tiene por qué violentar el derecho a la acogida de refugiados-, hay que hacerla: ¿Si hubiéramos mantenido control de nuestras fronteras desde hace muchos años, y 5 millones de personas menos vivieran en el país, como estaríamos?

Desde la firma del protocolo de Puerto España, -ese que congeló virtualmente el reclamo sobre el Esequibo-, hubiera sido aprovechado el tiempo para construir un sólido caso de reclamo territorial, con incorporación real de la tierra y la población a un plan de desarrollo, ¿No podríamos estar ahora ante una situación similar a la de Crimea, ahora anexada por autodeterminación de su pueblo, a Rusia?

La conveniencia es madre de los peores pecados, y amamantadora de las mayores mentiras.

El fuerte, intimo e innegable compromiso de las FANB, con el actual y dañino “statu quo” dominante en la sociedad venezolana y en todas nuestras fronteras, es ejemplo de lo que es y no tenía necesidad de existir. Ahora todo pareciera ser inexplicable, como si la respuesta a la pregunta de por qué llegamos a este estado de las cosas, sobrepasara nuestra credulidad.

Sirva a nuestra condición de parálisis, el viaje alegre y lleno de colados con dólares CADIVI garantizados que el adjudicado presidente Nicolás Maduro se llevó en su nuevo viaje por Asia, en la insaciable búsqueda de más dinero divorciado de cualquier plan estratégico realista y soberanamente apoyado por las mayorías.
Ver a una familia completa viendo una película pornográfica de sexo duro en la sala de su casa, sería tan escandaloso como lo que atraviesa el país en la actualidad, y sin embargo, nada pasa.
No hay moral ni ética capaz de accionar un cambio en el presente. ¿Por qué?

¿Cuánta miseria habrá que pasar para que las cosas cambien?

¿Tan bien funciona la sarta de mentiras que intercambian los gobiernos de Colombia y Venezuela, para distraer exitosamente a la sociedad venezolana-colombiana? (y lo digo por los 5 millones de ellos que habitan con nosotros).

Yo estoy dispuesto a sacrificar mi paz y mi solvencia económica en Venezuela, y hasta la de mi familia ante los cambios que se requieren, solo si me garantizan que los mal nacidos que se han robado el dinero público, serán señalados, perseguidos, detenidos y enjuiciados, quitándoles todo lo que se ha cogido y castigados de acuerdo a la constitución y las leyes.

¿Es que acaso hay otra manera de retomar la confianza en las instituciones?; ¿No es acaso ese el principio de una rectificación profunda que suponga frente a todos, el fin de la inequidad, y el comienzo de los justo?

¿Qué van a argumentar para decirme que no tengo derecho a exigir esto?
¿Por qué ustedes se conformarían con menos?

¿Por qué el país está así, y nada republicano ocurre?

miércoles, 19 de agosto de 2015

Maduro: ¿Se hace, o es pendejo?

Corrijanme si me equivoco: ¿Si yo publicamente digo que tengo las pruebas de la intención por parte de alguien, de planificar un asesinato, de una persona plenamente conocida, y me lo reservo, no infrinjo con ello alguna ley?.

Por lo menos estoy seguro que moralmente estaría cometiendo una falta grave, y en el plano de la etica que debe tener un presidente, pues la omisión seria mayor. 

¿Qué explica entonces que el adjudicado presidente Nicolás Maduro se atreva en acto publico a declarar que el tiene la prueba de una intención de asesinato, y que no la hace del conocimiento porque está esperando el momento historico para ello?.

¿No es ello suficiente para que un tribunal lo llame y le inste u obligue a dar la información?; 
¿Cómo es que si alguien me quiere matar, y el presidente se entera, en vez de poner preso a los que planifican y se prestan a ejecutar la acción, me pondría preso a mi para "protegerme"?

Panorama, 18-08-2015:
"El presidente de la República, Nicolás Maduro, afirmó la noche de este martes, tener la grabación de “un dirigente de oposición que dio la orden de matar a Leopoldo López”, antes de ser encarcelado en Ramo Verde, el pasado 18 de febrero de 2014".

NOTA: Y esto no lo comento por defender a Leopoldo Lopez, a quien considero corresponsable de este desastre por acción y omisión.


En definitiva, algo está fallando en el particular modo de pensar de Maduro; una perla más para exigir su renuncia.


martes, 18 de agosto de 2015

La verdadera alianza perfecta, es la de todos los venezolanos.

Lejos están personeros políticos de oficialismo (Jorge Rodríguez), o del oposicionismo (Jesús Torrealba o Henry R. Allup) de la verdad y la realidad, cuando con grandilocuentes discursos, anuncias alianzas perfectas que seguramente según ellos, los llevará a la victoria política electoral igualmente “perfecta”.
Y no, no es coincidencia que esa afición a utilizar la palabra “perfecta” sea compartida por oposición y oficialismo: Todos ellos están de una forma u otra relacionados con el poder en Venezuela, y solo reflejan con sus discursos, la particular visión que tienen de lo que es “perfecto”, “exitoso” o “justo”.

Decir “perfecto”, es sumirse en la arrogancia de quien concibe el mundo únicamente desde la perspectiva de sus propios intereses.

No hay nada perfecto en la manera en que se están haciendo las cosas; no lo tiene la manera en que se hizo en los ochenta y noventa; tampoco en la primera década de los dos mil, y muchísimo menos, vemos alguna connotación que evoque semejante termino, en el presente gobierno del adjudicado por el CNE (que no por el pueblo), Nicolás Maduro.

No hay un ápice de humildad en el verbo político que predomina en Venezuela al presente, como no lo hubo en las últimas décadas; solo hemos sido testigos,- convidados de piedra, si lo prefieren-, en esta fatigosa arenga de políticos ávidos por figurar y conseguir cuotas de poder político, capaces de ser transadas posterior y silenciosamente, por beneficios económicos preferiblemente en dólares.

No logramos dar pie con bola, porque no logramos tampoco crear un verdadero sistema operacional, con un único propósito republicano, entre los diferentes componentes que constitucionalmente están llamados a interoperar para conseguir un único y permanente propósito: la confianza nacional en un valor institucional de justicia e identidad por encima de todos nosotros.

No existirá alianza perfecta en Venezuela, en tanto constituya su población, publico para dos espectáculos políticos distintos, pero presentados al mismo tiempo, como si de un multiteatro se tratara.
Al principio de este blog les decía que no puede haber dos remeros en un mismo bote, remando tercamente en direcciones contrarias, sin obtener únicamente como resultado a una embarcación girando inútilmente sobre el mismo punto, mientras que “corrientes” más fuertes que ellos dos en su antagonismo “perfecto”, los llevan juntos hacia un destino incierto.

Así estamos como nación: partida en dos trozos, cada una tirando en dirección opuesta, mientras que cada individuo en las respectivas mitades, desenfadadamente, y considerándose “afortunado por su suerte y viveza”, recoge egoístamente del suelo las migajas que la lucha por el control de las riquezas en los niveles del verdadero poder, dejan caer al suelo, un poco por descuido, y otro poco por premeditación.

No hay alianza perfecta, sin una sociedad que se una bajo un mismo propósito, aun sabiendo que diferirán en las personas que deseen llevar a los cargos de elección popular para ejecutar la estrategia consensuada.

No le crean a esos individuos (e “individuas”, como seguramente diría el Sr. Presidente adjudicado), o agrupaciones políticas que se rasgan las vestiduras cuando en realidad solo buscan el poder por los beneficios que ofrecen para ellos mismos, mientras utilizan palabras, frases y oraciones que nos permiten detectar sus verdaderas intenciones:
alianza perfecta”; “por amor al pueblo”; “poder popular”; “enchufados”; “comunas”; “expropiado”; “misiones”; “gratis”; “zonas de paz”;  “por mi comandante supremo”; “SIMADI”; “gasolina gratis”; “somos un gobierno que lucha contra la corrupción”; “todo ha sido por el pueblo”; “unión cívico militar”; “general ministro”; “el pueblo es chavista”; “el pueblo todo me apoya”; “aprobado”; “solo ellos han sido corruptos”; “el pueblo manda y nosotros obedecemos”; “elecciones limpias y cristalinas”; “registro electoral depurado y perfecto”; “fiscal”; “defensor del pueblo”; “justa inhabilitación”; “se hizo justicia”; “nosotros defendemos el Esequibo”; “consenso de base”, “elección de base”; “ser rico es malo”, entre otras…

No lo olviden compatriotas: Solo hay una alianza perfecta, y es la resultante de toda una sociedad sensibilizada ante cada uno de sus problemas, decidida a buscarles solución bajo la sombra justa de la institucionalidad republicana que hemos elegido para la Venezuela que deseamos dejarle a nuestros hijos.

Es simple: Mientras Roy Chaderton siga siendo embajador, la ética está desaparecida del gobierno.

Vamos para seis meses desde que este funcionario, (como ejemplo “supremo” de aquellos que detentando cargos públicos notorios, pueden violar la más elemental forma de ética y aún seguir impunes), expresara con los términos más soeces posibles aquel desprecio por quienes le adversan, y aun así logra mantenerse inamovible en el alto gobierno, como muestra fehaciente de que quienes le rodean, aceptan y convalidan dicho lenguaje y actitud.

Entiendan que esto es un asunto elemental; tanto como lo es en una familia, el que un hijo/hija maldiga sentada o sentado a la mesa, y los padres no hagan nada para corregirlo y hacerle ver su falta.

Si existe otra escala para medir la desfachatez social y gubernamental que existe, es precisamente esta situación, y desde ya propongo que graduemos este nuevo instrumento con la “Escala Chaderton”


(P.D: La escala de inutilidad, propongo que la establezcamos en grados “Maduros”; la del caradurismo, debería venir en grados “Cabello”)

domingo, 16 de agosto de 2015

Maduro: Cuando no renunciar, se vuelve acto de traición a la patria, y motivo de enjuiciamiento.

…Mismo tratamiento requieren todos y cada uno de los que conforman su tren ministerial, primera dama, presidente de asamblea y presidentes de institutos “autónomos”, sin olvidar directivas del CNE, TSJ, Defensoría, Fiscalía, Contraloría y alto mando militar.
Una verdadera “revolución” requeriríamos para comenzar a enmendar el camino estéril que pretendemos continuar transitando.
Sabemos que no se trata ya de chavismo ni oposicionismo, sea “light” o “heavy”, de “centro”, de “derecha” o de “izquierda”; “moderado” o “radical”, o en fin, como prefieran catalogarlos. No sirve un Maduro, como tampoco un Diosdado, o un Falcón, Capriles o Ledezma. No cuenta una Machado, ni un López, ni mucho menos alguno de los Chávez que se sientan con derechos monárquicos o dinásticos.
Como les vengo comentando desde hace tiempo, el asunto vivido hoy no es más que la consecuencia directa del vacío conceptual y moral que predomina en la sociedad venezolana. Este “flotar en la nada” del que les hablaba en la entrada anterior al blog, ilustra el estado amorfo y atemporal que parece vivir Venezuela y los que dicen habitar en ella, en la actualidad.
Tan mal están las cosas, que si aun mañana Maduro decidiera rectificar, lo correcto éticamente hablando sería separarlo igualmente del cargo y juzgarlo por incompetente, al haber dejado pasar tantos meses para tomar las medidas que desde el principio de su mandato, resultaban obvias e impostergables. Cuando consideramos además, que esta inacción es adrede y consensuada con su círculo de poderes que lo rodean cual sistema de control nacional, teledirigido desde Cuba (como en la cuarta lo era el control desde otras latitudes), nos enfrentamos entonces a una tragedia sin parangón, que requerirá de una actuación judicial como nunca se ha visto en este país, si se quiere por cierto,  tener al menos una mínima esperanza de restituir algún nivel realista y “operable” de confianza social en el sistema republicano.

Las elecciones del venidero Diciembre, no son la panacea que muchos políticos se apuran en declarar, pues el verdadero cambio deseado vendría únicamente con la salida de Nicolás y su combo, seguido inmediatamente de una profunda reestructuración del modelo de hacer las cosas, y que no tiene nada que ver por cierto, con el anhelo de algunos de “volver al pasado”; tendrá que ser algo superior (y distinto), a lo que los “autodisgregados” cuartos y quinto republicanos, han podido ofrecer; requerirá de un profundísimo acto de humildad, como filo necesario por donde pasar antes de aspirar siquiera a la unidad nacional, esta vez “colgada” de un único hilo: La constitucionalidad de la identidad republicana, como único camino para execrar de nuestro imaginario colectivo, la viveza como único patrón de vida individualista exitoso.

Mientras, el “cáncer” resultante que virtualmente nos come desde adentro, y que está constituido por la impunidad, la omisión continua de lo legal, unido al bachaqueo como forma de vida que se yergue ante todos como pedestal al más abyecto egoísmo social y gubernamental, consume lo que va quedando como nación, viendo únicamente mitigados sus efecto por la increíble cantidad de riqueza material que pese al ritmo de extracción y robo, queda aún para reconstruir a una gran nación, …cuando nos demos cuenta de qué es necesario para serlo.

Esta elección que se nos viene encima en Diciembre queridos compatriotas, no es más que la “perra” en celo que les comentaba en una anterior entrada del blog, y detrás de cuyos “aromas” (siempre en dólares), vienen excitados y desbocados, cuantos intereses políticos deseosos de poder, existen en nuestro país. Ninguno de ellos viene por cierto con un proyecto de país bajo el brazo; ni siquiera el chavismo pasó de ser siempre un proyecto personal, al que nunca más del 60% de la población, -y eso en su mejor momento-, apoyó, aunque no por ello tuviera jamás en realidad,  “luz verde” para remodelar la institucionalidad de la nación.
La razón estuvo en que la división fue su principal herramienta de trabajo, convirtiendo con ello en el enemigo visible, a quienes difirieran en criterio o razón, táctica que al mismo tiempo que daba frutos, se convertía también en su mayor desgracia y garantía de fracaso, al no unificar, bajo distinta cosa que no fuera el chavismo; en fin, resultado inevitable al ser la visión de un hombre deseosa de hacerse nación por encima del resto.
Lo cierto es que sea chavista o sea oposicionista la bancada que termine predominando en la Asamblea luego de esas elecciones, el guiso de la inmoralidad, de la ética vilipendiada, seguirá haciendo fiesta, entregando únicamente a las masas algunas prebendas que garanticen la ilusión del día a día (uno a la vez). Las medidas libertarias, las verdaderamente revolucionarias, seguirán azuzando los sueños de aquellos izquierdosos que habiendo rozado el poder, se despertaron fueras de si, al ver la dura y “pesetera” (como dirían los viejos españoles) realidad que nos desborda en la dirección en que miremos.

No sigan esperando de aquel que es incapaz de dar alguna rectificación que a estas alturas rayaría más bien en lo milagroso; Nicolás Maduro no dará lo que solo podía ofrecer teniendo a Chávez vivo: adulación, y eso porque simplemente él se encuentra en la cúspide de la cadena presidencialista de poderes en Venezuela. (De allí por cierto, su necesidad soterrada de frecuentar a figuras que él considera superiores, como es el caso de los hermanos Castro, en Cuba).

Maduro debe renunciar, y no por cierto para instalar en su sitio a un López; Capriles pese a haberse puesto la camisa presidencial por un instante, esta se le salió, al no saber dar las precisas y finas puntadas que permitieran fijar los “botones” para su cierre: Las ideas razonablemente sensatas que construyen entre si, un plan nacional de progreso.

La INAMOVILIDAD LABORAL no puede existir para la figura presidencial; incluso el instrumento del referemdúm revocatorio, se ha convertido en un corsé que asfixia al pais cuando la gestion de un elegido es caotica y desastrosa, ...como la de Maduro.

Maduro debe renunciar, porque es casi una grosería tener que esperar a un revocatorio el próximo año para sacarlo. Eso de por sí, constituiría un acto sádico de parte de quienes detentan el poder en Venezuela, vivan aquí o no.
En definitiva, sigue siendo el panorama venezolano difícil en los días que se alcanzan a ver en el porvenir, aunque no sea nada que no pueda superarse con trabajo, educación y el necesario sacrificio que implica el hacer cumplir la ley.
El resto del sequito que se distribuye el poder en Venezuela, deberá renunciar y enfrentar la justicia; no esa “justicia” de la que hombres como Diosdado se agarran para imponer una demanda de 1000 millones de Bolívares; ningún humilde como usted o yo, -ciudadanos de a pie-, podríamos hacer ese osado y multimillonario acto de reclamo legal. ¿Por qué Diosdado si puede?; ¿De dónde saca el dinero para respaldar una demanda de esa magnitud, con los honorarios legales que ello supone?

Vivimos tiempos difíciles y oscuros, solo porque nosotros mismos lo hemos permitido. Qué tan responsables hemos sido por lo que pasa, será pregunta dolorosa de responder, pero ineludible hasta para el que mas vivaz se perciba, porque como lanza erguida al final del estrecho pozo, nos aguarda a todos al final de esa oscuridad que hemos construido/tolerado/aceptado/ignorado/apoyado, de alguna manera en este país.
El asunto es en resumen, el no desperdiciar tiempo pensando en cómo evitar la afilada e inevitable lanza de la verdad, sino en usar el tiempo en diseñar una estrategia que nos permita ver cómo nos recuperamos de tan profunda herida, sin dejar a nadie moribundo en el camino.