martes, 26 de agosto de 2014

¿Alguien creía que podía ser de otra manera?

EL UNIVERSAL
martes 26 de agosto de 2014  02:57 PM
Caracas.- El presidente Nicolás Maduro sostuvo que no es responsabilidad de malas políticas gubernamentales en materia económica la crisis que vive actualmente el país. "Todavía hay venezolanos confundidos que creen que este es un problema de Maduro que ha cometido errores en la política económica ¿Problema de Maduro? No ¿Y la guerra económica de contrabando de extracción -que esta derecha se niega a condenarla porque son parte de ella-, y la ola especulativa, acaparamiento, el acoso internacional a las cuentas de la república de dónde vienen?"

No había otra consecuencia posible para 15 años de errores que acumularon el poder sobre un trono que podía heredarse por mandato del comandante supremo, como no había opción posible frente a los acontecimientos en el 92, tras la profunda cadena de errores cometidos en la primera etapa de la cuarta república.

La limitación conceptual de quienes gobiernan, ya no es tema de discusión; tampoco la limitación que padece la oposición toda, cada vez más fragmentada y perdida.

Solo queda esperar y ver lo que pasa en un país donde muy pocos parecen comprender lo que pasa en realidad.

Mientras, el Jaime Lusinchi de la revolución, está a sus anchas en la silla de Miraflores.


lunes, 18 de agosto de 2014

¿Por qué en vez de comprar camiones, no los hacemos nosotros mismos?

Verán que esta pregunta va mucho más allá de la noticia sobre el mega-negocio que le tocó ahora a los chinos, hacer en Venezuela: Vendernos más de 5000 camiones.
EL UNIVERSAL
lunes 18 de agosto de 2014  11:39 AM
Hefei, China.-  China, el Ministerio de Transporte Terrestre venezolano y CORPOVEX S.A. acaban de firmar un contrato para la adquisición de 5.239 camiones pesados de la compañía JAC Motors, por un valor total de 274 millones de dólares.

Sin mencionar lo que incluya ese negocio con los chinos en términos de apoyo técnico para repararlos, mantenerlos o conducirlos, (IMPORTANTE: Igual da que hubiera sido con los estadounidenses, cubanos, europeos o rusos), finalmente tiene que resultar obvio que los perdedores somos nosotros, (no por cierto aquellos que seguramente habrán cobrado sus respectivas comisiones en dólares), puesto que:

1).-Supone salida de dinero, en $, no ingresos.
2).-Estimula la producción china; anula la producción venezolana de camiones.
3).-La compra se erige como el monumento conmemorativo a la incapacidad de la cuarta y la quinta republica, para organizar al país en dirección de unos objetivos estratégicos y tácticos realistas, medibles y vendibles a la población, en términos de un producto terminado, como sería… un camión.
4).-Promueve la corrupción.
5).-Deja en claro que no hemos estructurado ni levantado el aparataje técnico industrial, (ni estatal, ni privado), capaz de diseñar maquinaria en este sentido, contando con nuestras propias patentes tecnológicas, pese a lo elemental de la técnica necesaria para crear vehículos de combustión interna.

Algunos podrían afirmar que hay que entender que somos una nación limitada por los imperios, y por las “guerras” de todo tipo (menos de las que disparan balas y matan gente que vienen de afuera de nuestras fronteras), y que por ello, no nos ha sido posible crear nada. A eso podríamos decir que en teoría, 15 años por lo menos de patria bonita, grande y soberana, como tanto afirmaba Chávez, deberían haber sido suficientes para haber creado un aparataje técnico industrial y humano, socialmente justo y equilibrado, capaz de por lo menos, de estar en capacidad ya de diseñar los componentes básicos de un vehículo a motor de combustión interna, mostrando para estas fechas, los primeros prototipos autónomos, sólidos y viables.
A esto con toda certeza podrían decir que es únicamente  una versión egoísta de mi parte, y que en realidad, hay multitud de explicaciones (todas con culpables externos a nuestras fronteras), para justificar el actual estado de las cosas.
Ante eso, debería preguntar: ¿Qué pueden decirme entonces que justifique el actual estado de las cosas? ¿Qué garantiza que en los próximos 10 años, digamos, esto no siga siendo exactamente igual a los 10 años precedentes?.
Necesito como respuesta a estas cuestiones, un elemento tangible; no un sueño, no una interpretación rebuscada de una posible carambola de eventos que finalmente pueden casi por azar, lograr el establecimiento de “algo” que pueda finalmente llevarnos a construir algún vehículo,…como un camión.
NOTA: Si a alguien se le ocurrió, les digo que no pueden usar como ejemplo de “hecho en Venezuela”, el vehículo militar “Tiuna”: Ese camión liviano, pese a los grandes esfuerzos entusiastas de nuestros ingenieros y técnicos nacionales, en realidad cuenta con transmisión, sistemas eléctricos, de frenado, de rodamiento, de motor y de iluminación, comprados en el exterior. Fabricar carcasas, chasis y asientos, como lo hacen, no es la respuesta a los planteamientos que aquí hacemos, ni a lo que necesitamos en la gran escala de la nación.
Sé que este tema da para escribir un libro completo, si pretendiéramos incluir todas las políticas y decisiones necesarias para eventualmente lograr crear y producir un camión autóctono, viable y duradero. Sin embargo, no por ello nos debemos cerrar a mencionar algunos lineamientos básicos, -sin orden ni rigidez de cara a futuros análisis y estudios profundos-, por donde comenzaría todo esfuerzo mensurado y realista:

1).- Establecer qué necesitamos, y qué podemos producir, por áreas básicas estratégicas: vehículos, medicinas, electrodomésticos (como neveras y lavadoras, más tv, por ejemplo); luego:
2).-Establecer un censo nacional de necesidades en cantidades de vehículos o equipos a construir en plazos de tiempos medibles y verificables. Proyectar costos y posibles amortizaciones (aclarando que el gasto no reembolsable, referido a I+D, iría a cargo del estado)
3).-Establecer dónde, cómo, con quienes y por cuánto tiempo, crearíamos los diferentes centros de I+D y fabricación, que requeriríamos implementar a nivel nacional (algo así como motores, en Valencia, software en Caracas, Transmisión en Bolívar; Electrónica en Aragua, motores eléctricos, compresores y frenos en el Zulia, por citar algunos ejemplos aleatorios).
4).-Crear una oficina nacional de transferencia de tecnología a los centros de producción privados, mediante corporaciones de capital accionario nacional y particular, que garantice finalmente que la tecnología y la infraestructura creada, sirva a nuestros propósitos, y no al enriquecimiento de pocos, custodiando y controlando  el cumulo de patentes resultantes.

Solo son algunas ideas, que en definitiva requerirían de una ingeniera monumental, y de equipos de trabajo humano enormes, conformados por nosotros mismos, y repartidos estratégicamente en el país, sin color político, sin control político, y sin control gubernamental capaz de sacar beneficio político para sí mismo. Esto tendría que estar enmarcado en el nuevo contexto constitucional que reiteradas ocasiones he definido como el camino a seguir mas allá de la cuarta y quinta republica ficticias sobre las que nos arrastramos testarudamente.

Por esto, es que aun hoy, estos proyectos e ideas de diseño, conciliación de esfuerzos y trabajo en equipo, parecen meras utopías: Aun queriéndome equivocarme, entiendo que no hemos llegado a ese estado de madurez necesario para semejante proyecto nacional, y por ello, los chinos, -y cualquiera que venda algo que necesitemos en medio de nuestra inercia a no hacer nada-, seguirá viviendo de “costillas” como las nuestras.

La decisión sigue pendiente, en nuestras manos, por cierto.

domingo, 10 de agosto de 2014

Los "No hay apuro" de Maduro

EL UNIVERSAL
viernes 8 de agosto de 2014  06:41 AM
Caracas.- El presidente de la República, Nicolás Maduro, afirmó que "no hay apuro" para acordar un incremento en el precio de los combustibles.

No hay apuro para subir la gasolina, porque cualquier argumento a su favor, implicaría tácitamente admitir que se había errado en la política de mantenerla congelada por los gobiernos de Chávez y de Maduro. No hay apuro en aumentar la gasolina bajo el pretexto de disminuir el contrabando, porque también seria admitir que el gobierno-estado, es incapaz de controlar la frontera.

No hay apuro en cambiar nada, porque ese acto sería reconocer frente a todo el país, el estar cabalgando hoy en día sobre un error estratégico y fundamental en lo político, en lo económico, en lo social, en lo militar, en lo territorial, en lo sanitario o en cuanto tema elijan abordar, donde el pretexto de la llegada de la revolución bonita, haya sido pretexto para "prender" la fiesta y emborracharse en medio del espejismo de la justicia popular. 

No hay apuro en cambiar nada, porque eso lo cambiaría todo.

El juego político actual en el que está sumido el país todo, no obedece a un capricho aislado; está más bien regido por una poderosa limitante social que permea todo al que habita en este país, y que hace difícil evaluar la realidad que nos está asfixiando de apoco, y donde el ceder ante las circunstancias se hace mas fácil para el ciudadano de a pie, acostumbrado a vivir sin admitirlo/reconocerlo o entenderlo, en una nación donde se percibe a sí mismo como incapaz de hacer algo para cambiar las cosas. (Esto último reforzado por la opresión  vivida durante las manifestaciones del primer semestre de este año).

Hay que entender que el aumento de la gasolina no seria necesario en la magnitud que ahora enfrentamos realizar, como tampoco reajustar los precios de los servicios o de los alimentos, siguiendo el mismo razonamiento, -y solo por citar algunas cosas emblemáticas-, si el gobierno eternizado ya en más de tres quinquenios, hubiese tenido éxito en controlar la inflación, mediante el adecuado manejo de las políticas y parámetros económicos claves; en esas circunstancias, la renta petrolera estaría siendo manantial que mantendría llena las reservas estratégicas monetarias del país, posibilitando incluso, estar siendo de hecho, prestamistas para financiar obras importantes en la región.

(¿Se han preguntado... ¿Qué habrían hecho tres gobiernos distintos en este tiempo que Chávez y Maduro han gobernado sin posibilidad de cambio político distinto a ellos y a los oposicionistas inútiles que le han allanado el camino para el dominio total de estado?)

Nada de esto va mas allá de sueños momentáneos, en un país donde dormir y soñar con un futuro planificado, no es posible aún. La necesidad de atravesar por el desierto que la ceguera de los hombres produce, se mantiene como una espada de Damocles que ya no solo amenaza con caer sobre todos nosotros, sino que de hecho, caerá irremediablemente sobre un país que ha demostrado ante el mundo que tenerlo todo en lo económico, no basta para progresar, al carecer la sociedad bendecida por los recursos, de un criterio, de una decisión nacional, de un valor que estando por encima de todos, los unifique. 

Eso queridos compatriotas, es lo que nos mata. No es el "No hay apuro" de Maduro, en medio de su incapacidad para entender la realidad: Es el ¿Para qué el apuro, si no sabemos a donde ir y por dónde?

Todos, inocentes y culpables, probaremos juntos la amargura de tanto error acumulado. La sabiduría está en prever que vamos a hacer con las lecciones que aprendemos de ello, pues de ello dependerá la "dulzura" o la "amargura" que le dejaremos a nuestros hijos y nietos...

Nota: El articulo al que hago referencia lo saqué de el diario El Universal, que con nuevos dueños ahora, pretende resguardarse de decir verdades incómodas para las partes políticas dominantes en Venezuela, mediante el subterfugio de un supuesto código de ética profesional, que aparentemente, enaltece el equilibrio de la noticia, antes que el equilibro de la justicia.

No confíen en medio alguno para sacar sus conclusiones. Forzosamente deberán buscar varias fuentes entre los "extremos", para entender la realidad allende a todos ellos y a los hilos que desde adentro y afuera, mueven todo tipo de interés mezquino.

domingo, 3 de agosto de 2014

La entrada 350 de este Blog: Mucho más "útil" que el articulo de la constitución numerado asi

Esta espartana entrada, que escribo a propósito de llegar al mensaje número 350 que lanzo dentro de una botella, a este inmenso océano de la esperanza que siempre está frente a nosotros, no tiene más intención que la de pedirle al Dios en el que creo, que haga su voluntad y no la nuestra, para hacernos llegar a ese lugar donde podamos comprender, aquello que en verdad nos dará paz como seres humanos que hemos contextualizado nuestras vidas dentro del espacio que ocupa Venezuela.

Mas de lo que creemos, el planeta aguarda por nosotros.

La solución a los problemas de Venezuela pasa por...

La solución a la terrible encrucijada donde como sociedad disfuncional y país sin rumbo nos encontramos, pasa inevitablemente por una acción que producirá dos vertientes de trabajo; la acción es: Reconocer que estamos divididos, atomizados, fraccionados, y que únicamente mediante la aplicación de la constitución, podremos volver a colocar algo válido por encima de todos nosotros.
El fraccionamiento es tan profundo, que ya no hay manera en que una facción política, pueda asumir el control y restituir la justicia como valor rector de la sociedad. Opocisión y oficialismo son solo fracciones rígidas, cuyo daño interno ya no les hace posible rectificar y adecuarse a este precepto, y que solo mantienen el poder por las viejas y corruptas estructuras que aún permaneciendo viva, permite la sobrevivencia de la dictadura reinante en todos los niveles de gobierno en Venezuela, como consecuencia de la subyugación de lo justo.

No hay manera en que la oposición o el chavismo puedan reinventarse; no hay atajo para esquivar la desgarrante realidad que nos espera adelante. Ya los intereses que prevalecen allí, los orgullos y el poder que la corrupción ha permitido amasar, hacen imposible reconstruir esas torres de Babel donde el único lenguaje común es el del egoísmo de los pocos que manejan el poder político y económico.

No hay revolución rectificable; ni porque resucitara Chávez. No hay MUD que pueda refundarse, porque no tiene quien la refunde. La realidad que existe aún es difícil de excrutar entre la polvareda que de manera inutil nuestras propias acciones levantan, y que en todo caso, nos golpeará con una fuerza insospechada. El único camino, la única solución real para Venezuela, pasa por el consenso nacional, que jamas podría venir de la mano de padrinazgos internacionales, lideres de la supuesta cuarta o quinta república, ni de facción alguna que pretendiese levantarse como custodio de la verdad absoluta. 

La solución a los problemas de Venezuela, pasa por algo que aún no somos capaces de reconocer como sociedad, por estar atomizados e inmovilizados en medio de nuestras carencias no entendidas. 
La caída de todos los líderes, es a la vez la oportunidad no entendida para la muerte y resurrección. 
El desierto que se nos abre frente al horizonte, solo puede ser atravesado por una sociedad que aprenda a lidiar con gerentes mas que con líderes mesiánicos. No hay pueblo sobre esta tierra que supere sus miserias, si no se somete a un valor que puedan todos, poner sin reparo ni condiciones, sobre sus cabezas. Solo una cosa hemos hecho capaz de estar en ese sitial: nuestra constitución. El alma escrita de la nación.

Dejemonos de gozarnos en nuestras propias soberbias, y dediquemos a discernir el asertijo que la vida republicana nos ha exigido resolver para poder convertirnos en sociedad verdaderamente coherente : Dios, Justicia y Pueblo.