sábado, 7 de diciembre de 2013

Elecciones en Venezuela: El fin de la espera para las verdaderas medidas económicas.

NO quiero recordarles lo que ya sabemos: El oficialismo, con todo el descaro del que es capaz, abusará de cuanto recurso y empleado público pueda estar disponible, para tratar de conseguir su aspiración de captar el mayor número de alcaldías y legisladores municipales. Mientras, el oposicionismo, moverá lo poco que puede hacer con los recursos que tiene,- depauperados por más de una década de continuos errores-, como el maestro que es y que fue superado por el alumno en esa materia (el oficialismo y el PSUV)
Como zamuros con carroña, pelearán cada trozo de carne muerta (condición en la que de a poco se ha ido reduciendo el poder municipal en Venezuela, debido al aparato paralelo supuestamente diseñado para traspasar el “poder”(*) al pueblo.
(*): “Poder” para ejercitar la corrupción, al manejar una fracción de los recursos directamente la población, mientras que el grueso de estos dineros son administrados por la infinita maquinaria burocrática instalada para tal fin: Dar la falsa sensación de control sobre el aparato gubernamental.

Pero, independientemente de quienes ganen, o de cómo quede finalmente el equilibrio de poder en los estamentos más bajos del sistema de gobierno venezolano, lo cierto es que el gobierno central continuara administrado a discreción todos los recursos, y todas las decisiones importantes. De aquí en adelante, en teoría, queda un periodo de “sequia” política hasta la llegada del tiempo de llamar a referéndum revocatorio, salvo que otros mecanismos, como la constituyente, logre después de las medidas finales económicas que iniciarán con la etapa post 8D, el ambiente adecuado para desmantelar legalmente el actual gobierno, en todos sus niveles.
Obviamente, lo que vendrá después, será directa consecuencia de las decisiones que la población tome, en función de su capacidad para entender de donde viene, donde están y a donde van.
El sillón presidencial poco a poco se ha ido acostumbrado a las nalgas de Maduro; toma su forma y él se siente a gusto; cómodo. Como si el mañana estuviera solo signado por el horizonte lucido que quiere trasmitir aquella épica imagen que en una pintura tras su presencia en cadena presidencial, adorna el escenario presidencial.
Pese a ello, hay preguntas que por evidentes, no necesariamente tienen una respuesta clara:
 ¿Por qué Maduro insiste en forzar la línea legal por marchar tras un modelo que la constitución no considera necesario para lograr la justicia social?
¿Por qué Chávez no fue capaz de ceñirse a la constitución que el mismo alabó y exaltó como perfecta por lo menos para los siguientes 100 años?
¿Por qué ha resultado tan exitoso este modelo paralelo de gobierno en uso en Venezuela, que ha conseguido esquivar a los viejos conceptos que definían a las dictaduras?
¿Por qué los dos “niños” (1) en el “corral político” (2) venezolano, se pelean por los juguetes (3) maltrechos y viejos, mientras sus “cuidadoras” (4) disfrutan de todo lo que les pagan los “gerentes” (5) de la “guardería” (6) por cuidarlos?
(1): Los dos bandos o mitades en los que ha terminado dividida la sociedad venezolana.
(2): La compleja, ineficiente y tergiversada estructura de gobierno y partidismo establecida en el país.
(3): Las becas, ayudas, forzados precios bajos, casas, frentes políticos, comunas y consejos comunales, como eficientes elementos distrayentes de las verdaderas estructuras de gobierno y necesarias conductas éticas de control y conducción necesarias para la nación.
(4): Los políticos y dirigentes partidistas que se reparten las cuotas de poder creadas ex profeso para generar la compleja y vertical estructura de dosificación de la corrupción existente.
(5): Comenzando con Chávez y Maduro en los niveles “medios” gerenciales, continuando con los lideres, empresarios  y gobernantes internacionales con capacidad de infiltrar la política venezolana.
(6): El complejo e invisible entramado internacional que controla las decisiones cruciales, más allá de los organismos “eunucos” incapaces de articular cambios profundos y definitivos, pese a haber sido creados con tal finalidad última.

Las elecciones ocurrirán si todo continua tal cual, y veremos luego probablemente, nuevas evidencias sobre el nivel de manipulación y engaño al que todos los políticos en Venezuela, nos han llevado a tolerar.

Digo todos los políticos, porque los verdaderos factores de cambio, -los luchadores sociales-, se encuentran maniatados y reducidos a pequeñísimos espacios de acción, sin que los opresores  jamás llamados dictadores, ignoran que en la reducción de esos espacios, esta la génesis del verdadero poder popular: el poder de los unos.

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