miércoles, 10 de agosto de 2011

En las cumbres de Venezuela…y de la desvenezolanización

Hace unos días me di el permiso de viajar con mi familia a los Andes venezolanos; en un fugaz viaje, buscando disfrutar de la escasa nieve que podemos ver en la carretera trasandina ocasionalmente, llegué a aquellas hermosas cumbres y parajes por donde Simón Bolívar pasó en su gesta emancipadora hace casi 200 años.

Esas montañas hacen meditar; lo limpio del cielo, la claridad que la luz del sol a más de 4.000 metros de altura manifiesta, es intensa.

Sin embargo, intensa, desagradablemente intensa, fue la sensación que tuve mientras contemplaba todo aquel paisaje, donde el reino del silencio únicamente es alterado naturalmente por el viento frio, pero donde de golpe, todo fue interrumpido, y no por la lluvia, una granizada o una anhelada nevada. No; la interrupción vino de otro vehículo que se aproximó, estacionó, y con botella de licor en mano, hizo alarde de su equipo de sonido, con el ballenato colombiano correspondiente. ¿Se imaginan aquella música sonando en medio de tanto silencio, en la parte más alta de nuestro corazón patrio?

Allí donde Venezuela se encumbra, la venezolanidad se lanza de cabeza a su mayor abismo.

No podemos aspirar a que todo lugar en el país sea un altar a lo venezolano, pero, ¿Debemos permitir todo en nombre de la tolerancia mal entendida que a diario practicamos?

Yo creo que no.

El asunto no estriba en que fuera música colombiana, aunque ese es quizás nuestro lado más débil y peligroso de cara a nuestro futuro, dado la cantidad de ciudadanos colombianos viviendo en nuestro país, en los términos que lo hacen, como lo hemos mencionado en pasadas entradas. El problema al que nos enfrentamos, tiene su origen en esa desvenezolanización que no se detiene, pese a las rimbombantes expresiones que en muchos políticos, hemos escuchado en defensa de una nacionalidad que en manos de ellos, y con nuestro consentimiento, termina por sonar hueca y quebradiza, como cascaron vacio.

Estas cosas tienen que ver con esa falta de enseñanza en lo que a nuestra constitución se refiere. El “ABC” del ser venezolano, simplemente no lo estamos enseñando, y la historia mal conocida por quienes habitamos en esta tierra, no tarda en pasarnos factura.

No solo la efigie del Libertador debe estar en nuestra más alta montaña; no solo nuestra bandera debe ondear en los montes más elevados; también lo debe hacer nuestra identidad, nuestra venezolanidad, nuestro orgullo. La falta de estas cosas en el horizonte venezolano, es síntoma inequívoco de un vacio que puede resultar nefasto para nuestra república, y para aquello que queremos definir como sociedad venezolana.

Un presidente, por muy llanero que sea, termina siendo solo una anécdota en medio de un desierto donde antes hubo gloria, honor y dignidad. El camino se perdió hace mucho, y se hace urgente retomarlo y definirlo con claridad.

No puedo gritar con más fuerzas estas cosas, pero si puedo repetirlas mientras haya memoria en los servidores webs para recibir mis suplicas por la salud de la república. Venezuela aún pude ser salvada. Todos podemos salvar aún nuestro futuro.

Anhelo escuchar entre los susurros del viento andino, solo melodías de una patria rescatada. Espero por ustedes. No puedo hacerlo solo.

martes, 9 de agosto de 2011

Deteniéndonos a meditar.

A medida que pasa el tiempo, me doy cuenta con mayor certeza, que el camino de este blog pareciera ser uno de despojar a quien lo lea, de opciones convencionales en lo que a política en Venezuela se refiere.

Sé que más de uno habrá tildado de “ultranacionalista” las reflexiones acá manifestadas; otros seguramente me habrán definido como “chavista”, “pro chavista” o “chavista light”, cada vez que se ha mencionado aquí, en tono positivo, algún aspecto del presente periodo de gobierno.

“Revolucionario”, “ultraizquierdista” y hasta “guerrillero”, son términos validos que no pocos habrán utilizado igualmente, para que tras una breve reflexión, veamos probablemente el por qué de nuestros males y el por qué de nuestra espera por un “gobierno bueno” que, como la “vida buena” que siempre decimos “nos espera a la vuelta de la esquina”, venga a resolvernos los males, y a acobijarnos en la felicidad. En definitiva, una constante negación de lo que somos y valemos, de lo que arrastramos y aún no vemos.

Concepciones elementales aun no ejercidas, ni mucho menos “ejercitadas y sudadas”, esperan en una casi interminable fila de asuntos pendientes, porque si no fuera sí, entonces,

¿Cómo explicarían ustedes que Venezuela siga con este “vacio” en el estomago?

¿Por qué creen que ni los anteriores, ni el actual gobierno, han llenado las expectativas que “percibíamos”, más no identificábamos hasta hace poco?

Y quizás lo más importante:

¿Por qué creen que los candidatos actuales, incluyendo al presidente, no terminan de sacarnos de esa sensación de tener que escoger entre lo “menos malo”?

Esta situación que se vuelve apremiante con cada día que pasa, en medio de tantos desaciertos y dilapidaciones monetarias incontables durante los últimos 30 años, sé que nos lleva a un sitio que parece oscuro, lejos de cualquier cosa de donde sujetarnos, -lo cual es cierto-, pero acaso, ¿No son esos momento de tribulación justos aquellos que preceden a la toma de decisiones?

Ya sabemos que prendarnos de la solución presidencialista, implica una apuesta cada 6 años, que no se resuelve hasta que solo sabe Dios cuando lo permitan las circunstancias.

No se trata obviamente de hacer borrón y cuenta nueva, o de cambios de rumbo de 180 grados, pasando a un sistema de primeros ministros, asambleas sin cabeza visible o cualquier cosa por el estilo.

El asunto saben muy bien que gira en torno a una sumisión voluntaria a aquellas palabras que como ejemplo, les daba hace ya un tiempo: “Dios, Justicia y Pueblo”.

De muy poco sirve un slogan cambiante como el del presidente; de nada sirven esos slogans de los precandidatos que dicen cosas como “¡ahora sí!”, “¡la felicidad llegó!”, etc.

Mientras nadie admita culpas, mientras nadie se levante para decir que nos equivocamos en esto o en aquello, NADA va a mejorar en la medida y ritmo que ambicionamos. No hay manera de deshacer lo hecho sin sobrellevar más de una consecuencia; el hasta hoy creciente problema carcelario es un ejemplo crudo de ello, por las infantiles soluciones que está proponiendo su nuevo ministerio, pretendiendo por ejemplo, que no hacen falta cárceles nuevas, sino perdones masivos para gente que de hecho, no tendrá el tratamiento adecuado a sus condenas y reeducación, ni ofrenda verdadera que entregar a la ya golpeada y violada justicia que trata de mantenerse en pie en Venezuela.

El admitir culpas DEBE NECESARIAMENTE estar unido a la correspondiente consecuencia jurídica republicana, pues si algo ha demostrado el presidente en ejercicio, es que se puede estar en cadena nacional, reconocer errores y estos quedan como mágicamente perdonados y olvidados.

Por esa razón, el ciudadano presidente Hugo Chávez puede decir hoy que hay que aplicar las “3R”, y unos meses o años después hablar de las “3R al cubo”, y así luego de las “3R a la n” potencia; es decir, hasta el infinito de nuestra capacidad de tolerar lo injusto.

Seriedad es lo que necesitamos; una que no llegue al extremo del puritanismo, ni pase por la sospecha de la actitud prusiana, pero si deje en claro, que no puede haber algo más importante que Dios y que la Justicia como únicas fuerzas capaces de estar por sobre nosotros como pueblo o colectivo, en obvia alusión a la necesidad que tenemos de ser humildes en espíritu, dado que solo así nuestra alma republicana podrá cimentar nuevos caminos de progreso consciente y planificado.

Sigo en esa incomoda encrucijada que busca como tomar lo bueno hecho hasta hoy, desechando al mismo tiempo lo equivocado y vuelto a errar, sin tener que elegir a un presidente, entre “lo menos malo”.


¿Habrá que elegir entre que un Chávez derrochador de oportunidades repita, o que una María C. Machado con tufo a fascinación por EEUU, gane, o un Ledezma o Capriles que no terminan de ser buenas apuestas lleguen al poder para ver qué harán?

¿Ha eso hemos reducido nuestras alternativas?

Hace poco el presidente hablaba con mucha certeza en mi opinión, sobre el hecho de que una revolución, no puede depender de una elección presidencial; palabras contundentes y pocas veces dichas en las alturas del poder en Venezuela, y seguramente, muy poco comprendidas por quienes lo siguen o adversan.

Una realidad existe tras cada palabra manifestada por Hugo Chávez en esa ocasión, realidad que de no ser entendida, nos arrastrarán indefectiblemente a más oportunidades perdidas.

Permítanme aclarar que no por estas palabras recientes, el presidente se encuentra libre de todo pecado. Su actitud misteriosa con su enfermedad, su elocuencia al hablar de lo que ha sentido, y de sus reacciones ante su padecimiento, como si nadie en este país supiera lo que es padecer un cáncer, no le eximen en ninguna forma de su incapacidad puesta de manifiesto hasta hoy, para que miles de venezolanos que padecen de algún cáncer, sean atendidos con la prestancia, efectividad y seguridad con la que usted sí ha contado. El excelentísimo Sr presidente no ha tenido que hacer miserables colas desde la madrugada en tercermundistas hospitales, tomar destartalados medios de transporte, ni ha tenido que regresarse a su casa a hacer un bingo para recabar fondos para hacerse las quimios que lo salven de morirse como un perro. No desde que llegó al poder. No me diga que no es así la realidad de muchos venezolanos, porque soy capaz de sentarlo de una bofetada, con el respeto que merece su investidura. Usted con su poder, puede irse a Cuba, o a Brasil, donde el pana Lula, o el pana Putín, lo visitarán. Los demás, no podemos ir tan lejos, a menos que seamos altos políticos, o empresarios exitosos, indistinguibles unos de otros, de los que lucran con contratos de gobierno, u obtienen groseras ganancias con sus empresas importadoras.

Definitivamente, estamos en una situación que no se presta necesariamente a perder más chances de éxito; la imperiosa necesidad de aprovechar lo bueno y los logros alcanzados, deslantrándonos de lo equivocado y de la ceguera ante hechos medulares que no aguantan más tiempo sin ser atendidos, nos golpea en las mejillas con más intensidad que nunca antes.

No se puede seguir en los extremos; hay que crear un equilibrio a media distancia de ambos.

Como en un carrusel girando sin cesar, aquellos que gritan y pelean en el borde desde donde cuelgan los asientos, no podrán nunca alcanzar el centro de dicho aparato, donde causa y el efecto tienen su eje y su génesis: Nuestra aún viva incapacidad para admitir nuestras fallas y debilidades. Nuestra aún viva percepción de que como individuos aislados, logramos más que como sociedad de individuos organizados.

Una vez más, la elección entre el sacrificio y el esfuerzo, o la comodidad y la dulce alabanza de quienes arden por estar en el poder venezolano, aguarda por nosotros. Por todos nosotros.

miércoles, 3 de agosto de 2011

¿También tu, Ledezma?


En realidad, sabíamos que era predecible del todo la secuencia de declaraciones y postulaciones que se vienen dando, solo alteradas por algún planteamiento presidencial, o por ejemplo, por la supuesta llegada inminente a Venezuela del antiguo gobernador del Zulia, Manuel Rosales.


Ledezma y sus dos decretos de llegar a ser Presidente: “Eliminar la regaladera de dinero a otros países y la compra de armamento”



Solo puedo estar de acuerdo con una cosa: la “regaladera” de dinero. Sin embargo, finalmente, “rabo de paja” tiene cualquiera que afirme que tal cosa solo ocurre en estos tiempos, -los de este gobierno en particular-, puesto que ese ha sido un instrumento de influencia geopolítica clásico, utilizado por varios gobiernos venezolanos en el pasado. No seamos hipócritas.


Así pues, ni siquiera la regaladera de dinero en seriamente analizada y replanteada. Pareciéramos metidos en el mismo agujero sin esperanza de salir. Afortunadamente, no es así.


Le dejo acá a todo el que esté interesado, otra “joya” de las declaraciones de un precandidato a candidato. Quizás finalmente pueda hacer un collar con todas esas “joyas”, y dárselo a una de mis hijas para que lo meta entre sus juguetes de fantasía…



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Lean y a continuación, reflexionemos:


El precandidato presidencial, Antonio Ledezma, dijo tener dos decretos listos de llegar a ser presidente: “eliminar la regaladera de dinero a otros países y la compra de armamento”. Asimismo, descartó la posibilidad de que dentro de la oposición dejen de hacerse primarias y se adopte ahora la opción de consenso por partidos u otra forma de selección del candidato.


“Hay un consenso y el consenso es que haya primarias, y así será. El 3 de Febrero de 2012 vamos a despertar a toda Venezuela con una salva de cohetes presentándole el candidato unitario electo en primarias”.


Destacó, según nota de prensa, que existe en los partidos de oposición un acuerdo para suscribir un pacto de gobernabilidad. El candidato está de acuerdo con la conformación de un gobierno de unidad nacional. (1) “Que la unidad trascienda el compromiso electoral y se proyecte en un gobierno que involucre a todos los sectores de la vida pública”.


El precandidato respalda la utilización de la tarjeta única, no obstante, señaló que debe ser discutido con “respeto y sin intransigencias” (2)


Exhortó al CNE a hacer pública la fecha de la contienda comicial del próximo año. “No la sigan escondiendo, definan el calendario electoral, nosotros no tenemos gallo tapado, tenemos un abanico de opciones”. (3).


“El pueblo venezolano es un pueblo cívico y no quiere escenarios que fomenten la violencia o la incertidumbre. Nosotros estamos preparados para asistir a esas elecciones cuando sean, más tarde o más temprano, no nos van a agarrar desprevenidos”, añadió Ledezma.


Ledezma dio sus declaraciones durante un recorrido por el estado Anzoátegui que realiza como parte de su gira por varios estados del país en el que espera difundir sus principales planes de gestión de cara a la elección del candidato presidencial.


Economía diversificada


Tras reunirse con empresarios, sindicatos y trabajadores de Anzoátegui, Ledezma se comprometió con los productores agropecuarios a propiciarles un escenario competitivo. “Tiene que haber un presidente que asuma de la responsabilidad y por eso propongo una economía diversificada”.


“Ofrezco un gobierno que respete absolutamente el derecho a la propiedad privada y lo que he llamado Plan de Inversión Extraordinario (PIE) para recuperar la toda la vialidad nacional. Que cree la Agencia Nacional de Energía con tres capítulos: el petróleo, el gas y el carbón. Con esto se pueden crear tres fondos, uno para vivienda, otro para educación y el otro para servicios de salud.”


Educación como prioridad


En el caso de la educación expresó que quiere ser recordado como el presidente de la Educación en Venezuela. “Tengo el compromiso de hacer del docente el funcionario mejor remunerado, crear una red de preescolares con computadoras, pizarrones electrónicos y becas. Este país cambiará cuando haya un gobierno que entienda que la educación tiene que ser la prioridad”.


A juicio de Ledezma el país tiene que tener un recurso humano competitivo. “Hay que reabrir las escuelas técnicas y convertirlas en canteras de jóvenes útiles y con destrezas productivas. Con los fondos del petróleo se puede retomar lo que fue la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho que financió la preparación de tantos jóvenes en otras partes del mundo. Los fondos de la educación no pueden regatearse, tienen que estar allí dispuestos para preparar a todo un país para el progreso y el desarrollo” (4)


Sostuvo que hay cosas rescatables de gobiernos anteriores, incluido el del presidente Hugo Chávez. Dijo que hay que rescatar los programas Canaima y Barrio Adentro pero mejorarlos (5)


Otro aspecto primordial de su gestión será, según prometió Ledezma, despolitizar la Fuerza Armada. “Queremos que la Fuerza Armada Nacional sea independiente y no esté cuadrada ni con el gobierno ni con la oposición, que recupere su honor. (6) Tengo dos decretos elaborados. El primero es que quedan sin efecto los compromisos de compras de armas (7) y esos recursos se utilizarán en el desarrollo del país. (8). El segundo tiene que ver con la suspensión definitiva de los regalos de dinero a otros países”.


Ledezma indicó que la “debilidad” del actual gobierno no viene dada por la enfermedad del presidente Chávez, “sino por la inseguridad, la inflación, la crisis eléctrica y la carestía de los alimentos”. (9)


El Universal



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Permítanme como en el pasado, ahora unir un comentario a cada una de las numeraciones:


(1).- ¿De qué Unidad nacional está hablando?; entiendo que hay millones de personas que no simpatizan del todo con el presidente, como hay un par de millones quizás que detestan al chavismo, pero: ¿Y donde quedarán todos los que apoyan actualmente al presidente y al movimiento que representa?; ¿No van a ser tan “oposicionistas” como lo son los de la “oposición” ahora con Hugo Chávez como presidente?, o es que pretenden llegar y “deshacer con buenos deseos” nada más, a la polarización reinante en el país?; Por que mienten entonces, o peor, ¿Por qué tanta gente deja de ver esto?



(2).- No lo van a hacer, (me refiero a la unidad absoluta, con una sola tarjeta electoral, sin “terceras” o “cuartas” alternativas, a manera de outsiders). Sencillamente, va a ver más de un candidato, fabricado o natural, pero lo habrá. La dispersión es una estrategia simple de aplicar, de baja inversión en términos generales, que garantiza sin embargo, excelentes resultados de cara a restarle votos a quien más los necesita (generalmente el que viene de segundo).



(3).- Pregunto yo: ¿Por qué no exhorta más bien a un nuevo registro lectoral? Hemos hablado en reiteradas oportunidades de esto; el CNE sencillamente camina sobre su propio excremento, y amenaza con patinar en el en cualquier momento. Si cruzan los fraudes de la cuarta republica en materia electoral, con los millones cedulados irregularmente y sin garantía de su nacionalidad real, pues la intersección resultante es preocupante.


(4). Mucho cuidado con no repetir el modelos de los 70, 80, 90, que nos llevó a lo que ahora experimentamos en el sentido que le quieran dar, como gobierno y manera de interpretar al país. La educación no sirve de nada si no te dice quien eres y que puedes hacer si te quedas en esta nación. No basta con la preparación técnica; es necesario darle un sentido venezolano a la misma; humano, rodeada de cordura y justicia, para que finalmente, sea ella la génesis de hombres y mujeres venezolanos en un sentido más sosegado y sensato.


Por esto insisto, en que el próximo presidente deberá ser recordado como el que le dijo la verdad a los venezolanos. No sirve estar preñado en apariencia, de buenas intenciones.



(5).- Quizás El compatriota Ledezma es el único que hasta ahora, ha mencionado algo bueno en este gobierno entre todos los precandidatos que hay, aunque siempre todos igualmente dirán que lo que se tome de aquí, “habrá que mejorarlo y cambiarlo, y tal o cual…”, y al final, será una cosa indistinguible de lo que se hacía en el presente, y volveremos a caminar en un inútil circulo….


(6).- ¡Pero si la FFAA debe estar siempre alineada con el gobierno! Si no, sería como hablar de otro gobierno en sí mismo, y eso no es otra cosa que la debilidad de una visión de país que se hace impracticable por más tiempo, pese a que se vende como verdadera y correcta. Todos los poderes públicos, así como los instrumentos que la constitución guarda como brazo ejecutor de la soberanía republicana, se entrelazan de manera armoniosa justamente porque están regidas por esa alma escrita. Verlo de otro modo, es admitir involuntariamente que no se quiere estar sometido a nada, como si de un reconocimiento tácito del poder sin control ni sumisión republicana alguna. En ese momento nos encontraríamos allende al poder que nutre y mantiene precisamente, a los círculos y grupos de intereses económicos, políticos y sociales, siempre parasitando en torno al gobernante de turno.


(7).-…Luego se preguntan el por qué pierden:


Este tipo de exclamaciones son las que dejan ver sus envejecidas e inútiles costuras, sobre todo cuando se habla de armamento, sin mediar en ello las objetivas y serias necesidades de defensa nacionales, si no las retribuciones políticas que en el sector de oposición puede tener estar en contra de cualquier adquisición bélica. Venezuela ha sido muy vulnerable en términos militares desde finales de los ochenta, y Ledezma lo sabe. No se puede ser un país que proyecta soberanía, con barcos viejos, aviones sometidos a embargos de piezas por los EEUU, fusiles cincuentones, cartuchos almacenados con una duración limitada, y una nación que vive en general, a espaldas de ofrecer el servicio militar de cualquier manera. No estamos en Costa Rica; no somos Suizos, y aún ellos, procuran están óptimamente preparados.


Ciertamente, se ha hecho una importantísima inversión en materia bélica, por las razones más elementales que existen: ¡Estábamos sin armas, y con los pantalones abajo!, y que quede claro: Aun nos falta mucho por solventar en este terreno: Más Submarinos para poder resguardar nuestra amplia zona marítima exclusiva con la cantidad mínima que de estos vehículos; necesidad de aviones para vigilancia aérea y antisubmarina; tanques de nueva generación, no menores a estándares como el Leopard 2 alemán, o el T-90 ruso, aunque preferiblemente sin el peso de estos, y únicamente porque un conflicto con Colombia (en el supuesto negado de que ambicionaran mayor parte de nuestro territorio), supone muy probablemente un choque de vehículos blindados. Un Satélite de observación militar; sistemas de vigilancia remota. Reforzamiento de nuestras fuerzas especiales, y claro, un nuevo salto en el nivel de profesionalización de nuestra fuerza armada, de la mano con un mejor y más integrado sistema de reservas y milicias.


En definitiva, no se puede vivir desarmado, pese a que sigamos haciendo sacrificios por la paz; sacrificios que no pueden convertirse en suicidios republicanos. NADIE nos va a cuidar, sin pedir un oneroso premio a cambio.


Algunas preguntan surgen a raíz de estos comentarios:


A.- ¿Porque se sea oponente de un presidente en ejercicio, vamos a pretender desarmar institucionalmente al país, yendo en contra de las compras que son necesarias, solo para ganar adeptos?


B.- ¿Si volvemos al estado de indefensión máxima visto en los 90 y principios de los 2000, quien nos defenderá?; EEUU?


C.- ¿No les gustan nuestros actuales proveedores?; pregunto entonces: ¿Qué diferencia “en pro de la paz y la justicia”, tienen los gringos, de los israelíes, o los rusos?; ¿Es que algún arma mata más, o menos, que la otra?


(8). Aquí se ha invertido quizás correctamente en todo lo que hace falta en la estructura tradicional del estado; el problema es que mucho de lo invertido, se despilfarra, desvía y roba, por los mismos funcionarios, y por cuanta persona venezolana o extranjera tenga chance de meterle mano al dinero. Así de simple y crudo.


(9). La enfermedad del presidente se vuelve más bien una fortaleza, y eso ya lo sabemos. La debilidad más bien está en algo que no mencionan comúnmente: nuestra falta de coraje para aceptar que los problemas medulares, no pueden ser tocados mientras se patine sobre la manera actual de hacer política, que ni la revolución en desarrollo actualmente, ha podido transformar en algo mejor en términos netos. Ciertamente, la improvisación, la experimentación, y en mayor medida, la simple negligencia de quienes puestos en los cargos correctos, no supieron tener liderazgo ni decisión para corregir lo necesario.



Seguramente se han dado cuenta hace bastante rato, que hablar de estas cosas, comienza a mostrar una predecible ruta de desarrollo, lo cual deben reconocer, es natural, pues los problemas medulares siguen inmutables ante nuestra igualmente inmutable actitud.


El compatriota Ledezma tiene aún oportunidad de meditar y reflexionar sobre las cosas que salidas de su boca, son clichés análogos a los de otros candidatos. No porque coincidan en las soluciones a dar, sino porque coinciden en los errores de apreciación.


Arrogante sería asegurar que no tiene nada bueno que decir; torpe sería elegirlo como presidente con esa sola esperanza encima de nuestros hombros.


martes, 2 de agosto de 2011

Sobre las ultimas declaraciones precandidaturales

Consideré oportuno comentar algo sobre la última serie de entradas que estoy escribiendo en el blog. Estas han obedecido a la necesidad de aprovechar las declaraciones de varios de los aspirantes presidenciales , cuyas expresiones han dejado abiertas varias "ventanas" desde donde ver lo interno del pensamiento político venezolano.

Es necesario sacar a relucir el vacio detras de muchas expresiones usadas casi que rutinariamente por estas personas, pues denoto en ellas un transito casi seguro hacia esquemas de gobierno ya probados y. Desacertados, por cierto.

Es fundamental, queridos compatriotas, desmontar el débil y casi infantil escenario politico que insisten en vendernos casi siempre. Es clave a mi modo de ver las cosas, hacerles ver que deben hablar con verdades, sin maquillajes ni omisiones de conveniencia, o dejar paso a quienes si estén dispuestos a hacerlo, pese a lo duro que ello pueda ser.

Terminaré este pequeño ciclo, con unas declaraciones de A. Ledezma, unas del presidente Chávez, y finalizaremos con Cilia Flores, que se ha levantado como la mas nerviosa frente a la propuesta, -aún por ver si llega a ser real y de peso-, de la tarjeta única electoral de la oposición.


sábado, 30 de julio de 2011

Machado: “Jamás usaremos el petróleo como chantaje”

Me gusta esa afirmación de la “precandidata a candidata” de la oposición. Este artículo publicado en la web, tomado a su vez de una entrevista que le realizaron en el canal de noticias venezolano Globovisión, la considero desde todo ángulo, otra “joya” por su contenido; una verdadera revelación para quienes quieran ver. Veamos por qué.

Una vez más, permítanme hacerles llegar el artículo completo, con los debidos numerales insertados entre paréntesis, para relacionar con ellos mis comentarios de manera puntual, para vuestra lectura. Luego seguimos en el análisis:

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La precandidata a las primarias presidenciales por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), María Corina Machado, advirtió que el dilema que viven los venezolanos es decidir “si seguimos en una sociedad humillada o si nos paramos a luchar por la dignidad” (1).

Machado reiteró que el principal problema que se enfrenta en estos días es de valores (2) y que dependiendo de cuáles son los valores de quienes gobiernan el país, dependerá el rumbo (3). Asimismo, la candidata a las primarias calificó de humillación que se pretenda gobernar al país desde Cuba (4).

“Este es un momento donde estamos desesperados por tener referentes éticos en la política” (5), acotó.

Machado expresó que los venezolanos deben “elegir un Presidente que tenga claro lo que quiere el país” (6), y destacó que no es suficiente con darle oportunidades a los menos favorecidos sino con prepararlos.

Entre sus propuestas, Machado aseguró: “Jamás usaremos el petróleo como chantaje para crear diferencias o castigarlas (7). Seremos solidarios con los países latinoamericanos, pero sin olvidarnos de los venezolanos” (8).

Globovisión, 26-07-11

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(1): …“si seguimos en una sociedad humillada o si nos paramos a luchar por la dignidad”. Ojala fuera tan simple como darle respuesta a esa afirmación; el problema principal estriba en que primero, hay que definir que es una sociedad humillada, y segundo: que define ella como “pararnos a luchar por la dignidad”. Si a los primero se limitan a definir como humillación, el que nos dirijan desde la Habana, y ello le da ese sentido por tanto, a la lucha que hay que dar por la dignidad, pues quedamos en las mismas, porque desde mi punto de vista, que nos guíen desde Washington no es menos humillante, ni menos valido para luchar por la dignidad. Incluso, ser gobernados desde Caracas, pero siguiendo órdenes de empresarios y poderes económicos varios, que indudablemente tendrán ramificaciones hacia otros países, es igualmente humillante. Vale pues decir, que no se puede expresar en escasas y cortas frases, lo que el país requiere para su verdadera independencia; una que por cierto, siempre estorbará e irritará a más de una nación poderosa.

(2). Coincido en que tenemos un problema serio de valores, y eso lo he convertido casi que en el eje de este blog; sin embargo, queda por ver qué cosa es lo que definen como valores que por no resaltar, son considerados un problema. Eso lo hemos establecido hace bastante rato, y considero que si lo hemos hecho nosotros por estas vías, los precandidatos deben establecer con nombre y apellido, cuáles son esos valores que consideran, faltan o deben ser reforzados o cuales execrados. Expresiones “genéricas” solo compran votos “genéricos”, y por lo menos, el mío no lo es. ¿Y el de ustedes?

(3). ”…que dependiendo de cuáles son los valores de quienes gobiernan el país, dependerá el rumbo”; creo que esta afirmación precandidatural, sintetiza especialmente la mentalidad que reina en los políticos venezolanos; es como el manantial de donde emergen, sin esfuerzo alguno, las razones que explican el por qué estamos como estamos, y el por qué con estas personas no caminamos senderos de sensatez.

Permítanme repetir la frase de María Corina machado. …dependiendo de cuáles son los valores de quienes gobiernan el país, dependerá el rumbo”. Obviamente, esto lo dice porque de seguro sus valores si garantizarían un rumbo exitoso para el país. Sería una afirmación valida y coherente viniendo de ella o de cualquier aspirante a la silla de Miraflores.

Pero hasta allí.

Ella, como muchos otros políticos que ven las cosas de esta manera, en ambos bandos políticos, es de quienes debemos cuidarnos en extremo, y lo digo porque según esta “cosmovisión” de lo que Venezuela es, fue y será, la cosa depende de quién nos gobierna, y no de que constitución esté instalada como soporte fundamental de nuestra sociedad republicana.

No hay otra interpretación queridos amigos; no la busquen, no ofrezcan excusas y explicaciones en su nombre. Su esencia política, su interpretación del momento social es ese, y no es necesario interpretarlo fuera del contexto que ella estableció con carácter determinante. Según ella, la cosa depende del que se siente allá. ¿Hay mentalidad más presidencialista que esa?

Nada más contrario a lo que yo entiendo como gobernante; aquel o aquellos que han sido asignados temporalmente para ejercer las funciones “operativas” de la letra viva escrita en una constitución que es de por sí, alma escrita de la nación. No es al revés; Mal hace una nación dejándose llevar por el ímpetu personal de quien es elegido como gobernante en nombre de la mayoría; allí radica una de nuestras mayores miserias y debilidades. En ella convergen el poder y el gusto por este; la ley y la capacidad de muchos para transgredirla; la verdad que por ser comedida, no habla tan duro como la mentira que exagera sin cesar.

(4). Volvemos a Cuba; ¿Ser manejados por ellos es más humillante que ser manejado por los estadounidenses?; ¿Ser manejados por ellos es menos ultrajante que dejarnos guiar por cualquier cosa que no sea exclusivamente nuestra constitución y los valores reflejados en ella?; ¿Como alguien que se fotografía con tanta satisfacción con Bush hijo durante su mandato, puede asomarme alguna garantía de que nuestro “gobierno” no se va a “mudar” solo un “poco” más al norte?

(5). El “desespero” mencionado por ella en otro sentido, es el que yo establezco como desespero por tener que dejar por un segundo más, que la política, sea el referente de nuestro comportamiento republicano. Ello conlleva la aparición de líderes presidencialistas, que no son más que sustituidos por otros “lideres” con las mismas características. Eterno y morboso ciclo vicioso.

(6). No se trata de elegir a un presidente que sepa lo que quiere el país, sino de elegir un presidente que cierre la boca y haga cumplir lo que está escrito en la constitución y las leyes. Nada más. No nos interesa cualquier palabra emitida por el presidente, que no esté orientada exclusivamente hacia eso. Si no va abrir la boca para decirnos que tenemos que bañarnos con humildad y aceptar tantos errores y tanto camino andado sin rumbo y valores claros y fijos, mejor que deje sus labios sellados.

“Elegir a un presidente que sepa lo que quiere el país”, es en realidad el nombre de un juego de azar en el que la sociedad venezolana a perdido todo menos la inocencia, y esa solo la perderemos el día que por fin aceptemos que somos gente con un vicio crónico, que necesita de un “perdedores de oportunidades anónimo” donde admitir tal problema, y junto con otros, buscarle solución. (Como si de alcohólicos anónimos, se tratara).

(7). “Jamás usaremos el petróleo como chantaje para crear diferencias o castigarlas”.

Se debe reconocer en justicia, que nuestro gobierno utilizó el petróleo como medio de presión política, por lo menos en el caso reciente de Honduras, aunque la lista tiende a prolongarse a medida que evaluamos las actividades venezolanas en Bolivia, Cuba, etc.

Sin embargo, no por ello podemos caer en hipocresías. Si nos alineamos con EEUU, y guardamos el silencio característico de los ochentas y noventas, no seremos menos cómplices del uso del poder para crear diferencias y castigarlas, usando las palabras de la diputada, ahora precandidata.

(8). “Seremos solidarios con los países latinoamericanos, pero sin olvidarnos de los venezolanos”. Si lo interpreto literalmente, no se olvidará de los venezolanos, y tampoco de los países vecinos. ¿Cuál será entonces el centro de interés de su hipotético gobierno, sino somos los venezolanos ese eje de dedicación?

Insisto: No vayan a salir a interpretar por ella lo que de su boca salió. Eso lo hacen muchos cada vez que el presidente habla, y estamos claros en que es una costumbre molesta y alcahueta, por decir lo menos.

En medio de toda esta reflexión, se me ocurre que debería haber una ley que establezca que en el momento en que un diputado se dedique a otra cosa, como a la “pre” campaña para un cargo distinto para el que fue electo, debería renunciar a sus funciones, aunque en el fondo, éticamente hablando, ellos solos, sin señalamientos previos, deberían renunciar.

Si hubiese decencia integra, ello sucedería.

No muy lejos de estas posiciones están los diputados que alcanzan meterse en el poder ejecutivo como ministros. Aunque su renuncia si es efectiva y publica al cargo legislativo, su renuncia a lo ético y a sus compromisos adquiridos, no lo es.

Solo una monumental montaña de objeciones se levanta ante nosotros cuando vemos el actuar de nuestros políticos. Que trágico momento de la historia humana aquel donde la humilde función del que trabajaba por los demás, se unió en una prohibida relación con el interés personal y de los grupos humanos para concebir aquella aberración que llamamos política.

Utopía es la palabra que inventaron los políticos resultantes en aquella temprana historia, para definir lo que el espíritu del hombre no podría alcanzar ya.

domingo, 24 de julio de 2011

Tecnicismos y constitución. Presidente y asamblea.

Cuando la asamblea nacional finalmente le dio autorización al presidente para realizar el viaje del que acaba de regresar de Cuba para recibir su tratamiento, también ocurrieron varias cosas:

1.- La asamblea nacional mostró en sus respectivas parcelas políticas, sus mayores debilidades, al momento de argumentar a favor o en contra de dicho viaje, en las condiciones que ellos suponían (!), ocurriría ese traslado, es decir, sin ningún tipo de cesión de poder por parte del primer mandatario hacia el vicepresidente, y con ello les sacó a todos los radicales, el piso donde precariamente se paraban a atacar o, a defender ciegamente, según el caso.

2.- Paralelamente, el presidente realizaba un consejo de ministros en Miraflores, desde donde evidenció su influencia política sobre el parlamento y su visión dominante del conjunto gubernamental y estatal, haciéndose el desentendido ante las actuaciones con que los mismos legisladores aprovechaban esa oportunidad para “lucirse” frente al que también es jefe del partido.

3.- Prevaleció el aspecto “político tradicional” sobre el aspecto legal, lo cual genera unas preguntas: ¿Qué justifica políticamente pasar sobre lo legal? ; cuándo se establece la constitución como concepto fundamental de la república, a través de una idea articulada y congruente, que está basada en nuestra historia y principios intangibles, ¿No es acaso precisamente para que se cumpla a cabalidad, aún por encima de las circunstancias más difíciles?, o acaso, ¿Existen ciertas “condiciones” en donde dejamos de ser república para poder garantizar justamente la existencia de esta?

Pienso contundentemente que no.

En definitiva, este episodio político nacional, que involucró al ejecutivo y al legislativo, con los demás poderes incapaces de reaccionar por sí mismos, es muestra clara, inequívoca, de cómo están las cosas en nuestro país y en nuestra concepción básica de republica, sin necesidad incluso de establecer si ello es en un sentido positivo o negativo. Eso lo puedo dejar a vuestras conciencias.

Si, comprendo que este episodio se comenzó a escribir, -por definirlo de alguna manera-, con la presunción de que el presidente estaba enfermo, y que su estadía en Cuba, como lo declararon luego, obedecía a eso. Comprendo igualmente que su regreso, así como las reacciones de la oposición, y las reacciones solapadas de quienes detentan poder tras, y a propósito del mismo presidente, ayudaron a darle forma al camino por donde los siguientes movimientos presidenciales debieron darse.

Comprendo el por qué de los frenazos que ciertas aristas de la política interna y externa del país, experimentaron ante la ausencia presidencial.

Comprendo más que nunca, que la evidencia de un país soportado anímicamente por un solo hombre, quedó al desnudo, y cómo aquel cuento de un rey arrogante que se creía cualquier cosa que lo adulara, así estuviera en su desnudez expuesto al ridículo, de la misma manera la nación se hizo la que no pasaba nada, con tal de no aceptar su medular y fundamental debilidad expuesta, allá donde no debería ocurrir.

Se que alguno podrá pensar que la oposición si reaccionó, pero solo lo hizo en la medida en que su rutina de ataques y descalificaciones, -casi siempre sin bases fundamentales-, se alteró, por no tener nada que decir por iniciativa propia; es decir, sin un Chávez que les de "comida", como aquel granjero que le arroja maíz a sus gallinas, y estas corren raudas hasta donde se los arrojaran. (Recordarán que hablamos de esta conducta ya hace unos meses).

A veces escuchar a los diputados, a los ministros y al mismo presidente, sin dejar por fuera a los gobernadores y alcaldes, es tan tedioso –por lo predecible-, como entrar a escuchar un discurso pregrabado, que tú mismo hubieses escuchado previamente 10 veces. Así, la política venezolana se ha vuelto predecible en lo que no debería existir: Su incapacidad para atender aquellas debilidades republicanas que nos hacen tan vulnerables e influenciables. Insisto.

Volviendo a los puntos con los que comenzábamos esta reflexión, pudimos ver en esa oportunidad, como los diputados del oficialismo se desgarraron las vestiduras con rimbombantes exclamaciones de admiración y sumisión al líder absoluto, como si ello los exonerara de las inconsistencias políticas, y de su limitadísimo trabajo legislativo, exacerbado esto por la presencia de una ley habilitante que pierde día con día, su ya de por si débil justificación para existir. Hombres y mujeres todos ellos que seguramente no tendrían suficientes razones que mostrar para su elección, sino contaran con el único portaviones que ha tenido Venezuela: Hugo Chávez.

De los diputados oposicionistas, no puede decirse nada mejor: Fue patético observarlos limitarse a ir en contra del presidente, más no en contra de su proceder cuestionable en términos de estricta legalidad constitucional. Discutir si el presidente está o no “capacitado” para gobernar desde Cuba, o desde la luna, no era el punto; lo era que gobernar un país requiere absoluta “conciencia”, y así solo estuviera 7 horas sedado para una operación, un curetaje o cualquier cosa medica por el estilo, ello conlleva legalmente, una incapacidad para gobernar, lo cual debería ser suficiente razón para traspasar, -aunque fuera por un día-, todo el poder ejecutivo, al vicepresidente.

A Ud. Sr. presidente, con todo respeto, le digo: “No es lo mismo estar dormido en la noche, que le pueden llegar y levantarlo, que estar anestesiado en medio de un quirófano donde nadie puede llegar a despertarlo, para avisarle que alguna nación nos está invadiendo. No es la misma vaina, ¡así que no me las confunda!”.

Por eso, no haga chistes malos de esa situación, porque se los escuché claramente durante aquella innecesaria cadena nacional donde el legislativo andaba de brinquitos para lucirse…

Volviendo al punto, dejarlo a él (al vicepresidente) y a otro funcionario, con “poderes” para expropiar y firmar cheques de poca monta, no es entregar el poder; eso no es más de lo que sería dejarle al conserje de Miraflores, un cheque con 1000 Bolívares fuertes, para que compre los periódicos que crea conveniente para ese mes.

Todos los políticos parecieran a veces niños que sabiéndose poseedores del mejor joystick de un videojuego, no quieren soltarlo, y condicionan el uso del mismo por sus compañeritos, a una demostración de su fidelidad y camarería de juegos…

Creo que es buen momento para recordar que de un luchador social que ni siquiera cobra un sueldo, de un negociador que no está dispuesto a violar la ley, pues solo puede negociar tiempos de ejecución y los compromisos asociados a estos, con la venia de la base trabajadora, a un político clásico, de los que tienen cuentas bancarias injustificables, solo hay un pequeño paso, pero que debe darse sobre un profundo abismo.

¿Cuál es el miedo entonces a soltar el poder?; ¿existe en realidad ese miedo?; una nación republicana que no depende de líderes, mesías, ni jefes, porque se lleva por la sumisión de su colectivo únicamente a su constitución y sus leyes, impregnadas socialmente de ética, solidaridad, amor, perdón y honor, no debería temblar ante la sustitución temporal en la cadena de mando, al pasar éste poder de un eslabón, a otro.

Por estas cosas les digo amigos míos, que la actual política, sobreviviente aún de la cuarta republica, sigue envolviéndose en peligrosos tecnicismos a la hora de activarse frente a eventos como este de la enfermedad del presidente, o de la reelección hasta el infinito de cualquier funcionario seleccionado por esa vía. Eso no es menos truculento que aquella ocasión en la que el antiguo congreso de Venezuela, separó las elecciones presidenciales de las legislativas, en una clara treta para procurar debilitar a un entonces candidato Hugo Chávez, que ya “amenazaba” con arrasar en cuanta elección se realizara, dada precisamente, la inmoral manera de gobernar que se estaba dando.

Recordemos pues, que la constitución es para cumplirla a rajatabla, sin excusas, ni mucho menos, con la mentira de tecnicismos legales que siempre salen de la boca de un oficialista lame botas, o de un oposicionista sin razón, destetado antes de tiempo.

Sigo convencido de que nada de lo que ha sucedido hasta ahora en nuestra nación, no ha sido sino para mejorar nuestra visión y nuestra habilidad para definir los trazos firmes con los que la dinámica de una sociedad verdaderamente madura, exige para escribir sus propias reglas, y el legado que tras este, va quedando, para sus hijos.

El presidente puede estar en la luna o en órbita baja alrededor de la tierra, como la estación espacial internacional, pero no así lo debe estar el alma que mueve a nuestra nación. Si ello está ocurriendo, entonces la profunda revisión que requerimos hacernos, es más urgente de lo que pensamos.

domingo, 17 de julio de 2011

A propósito de la Copa América

Pronto comenzará el partido que definirá si Venezuela o Chile pasa a la siguiente ronda.
He seguido con emoción a ese grupo de venezolanos que trabaja como equipo; nada mejor que eso para lograr un objetivo...

No hay nada más inspirador que observarlos como planifican en conjunto; como trabajan hombro con hombro, sabiendo que solo sudando y sufriendo a ratos, se pueden probar las mieles del éxito.

Llámenme si quieren radical, pero les digo esto: Como venezolano que únicamente sigue a la Vinotinto, la Copa América llega hasta donde ellos lleguen.
No hay más.

Así es con Venezuela: No hay más; o estoy con el equipo, o "me bajo del bus". No hay medias tintas; no hay sustitutos, ni bandos, ni nada más.

No hay otra manera de salir adelante. Es en equipo que se juega a ganar.
Dios nos guía.

¿Habrá ido a los Próceres a buscar camorra para luego lanzarse?

Guardé silencio durante estos días, esperando esta noticia.

Definitivamente, los políticos venezolanos son tan predecibles como lo es la certeza de a dónde llega lo que como al cabo de unos días, tras dar unas vueltas por las cloacas de la ciudad.

Sé que son humanos, con sus aspiraciones y ambiciones. Se que tienen alma y corazón, familias y amigos, deseos e ilusiones, pero, ¿Eso los exonera de alguna manera para cumplir con lo que ofrecieron durante sus campañas?

Yo creo que no.

Permítanme publicar la noticia que inspira este arranque en la presente entrada del blog:

"Asumo el reto de convertirme en la primera mujer Presidenta de Venezuela". María Corina machado, web “Noticias24.com”

“La diputada a la Asamblea Nacional (AN) por el estado Miranda, María Corina Machado, oficializó este domingo su candidatura para las elecciones primarias de la oposición de Venezuela.”

Ojo con esto: Ella nada más es un ejemplo de lo que ocurre; para nada se trata de discriminación de genero o algo parecido. De hecho, para mi, la política no tiene sexo, aunque hagan uso extensivo del mismo.

El asunto es que sin importar el sexo, credo o raza, en la política pareciera no existir la congruencia en lo que a ética y palabra ofrecida se refiere, y ello resulta fatídico, dada la experiencia que hemos podido ver en el país.

Ahora por ello, me resulta fácil hasta manifestar cinismo, cuando veo a políticos parlamentarios (por citar solo el caso que tocamos), rasgarse sus vestiduras por "amor a la patria, por fidelidad al líder, o por amor a los niños", mientras van dejando tras de sí un camino sin edificaciones concretas que podamos señalar para decir que “eso” fue obra de su labor parlamentaria, duradera y firme en el tiempo. Eso amigos míos, no existe.

Ahora, el diputado que se lance a la presidencia, igual que un alcalde o gobernador, sin haber terminado su periodo correspondiente para el cual miles y miles de ciudadanos dieron su voto, está soterradamente mostrando que mantiene aquella mentalidad presidencialista nacional, que sostiene que todas las soluciones pasan por el poder presidencial. Eso constituye la garantía de mantener en el tiempo, el mismo error social y republicano que aqueja a nuestro país.

Dejo una vez más en sus conciencias, compatriotas, la reflexión definitiva sobre este asunto, porque es allí donde está el secreto para seguir igual, o cambiar en verdad: en sus conciencias. Lo demás llega luego por sí solo.

miércoles, 6 de julio de 2011

María Corina machado.

Como aquella serie literaria de fantasía llamada Harry Potter, La diputada María C Machado pareciera seguirle los pasos en su aprendizaje, capitulo tras capitulo, pero no en el mundo imaginario de la magia, sino en el mundo muy real y manipulador de la política.

Aquella misma Sra. -no puedo sacarlo de mi mente al pensar en ella-, que con su sonrisa se tomó fotografías con el entonces todopoderoso presidente de EEUU, George Bush hijo, y que ahora no lo duda al momento de aspirar otro puesto político distinto y sin relación para el cual fue electa como diputada por un periodo de 5 años, es la misma que nos dice ahora, vía twiter:

“El régimen solo puede conmemorar su dependencia política de Cuba y su dependencia económica de Estados Unidos“

No soy amigo de las dependencias políticas o económicas, vengan de la dirección que vengan, pues denotan en más de un sentido, entrega de soberanía, (aunque en términos de petróleo, la diversificación de los mercados en los últimos años, ha sido positivo), pero definitivamente, tampoco de la hipocresía que rodea a menudo a quienes no dudan en lanzar sentencias como si ellos mismos no cayeran en ese redil: No le puedo celebrar ninguna gracia, ni a ella, ni a ningún diputado, sin importar el bando, cuando en este momento están pensando seriamente postularse como precandidato para algún puesto a elegir el próximo año en Venezuela, por cualquier razón, que nunca estas van por cierto, más allá de dos cosas: Conseguir posiciones ventajosas de negociación política y de influencias, o bien, aspirar mejores cargos en la burocracia gubernamental, a cualquier nivel.

Cualquiera de las dos cosas supone solo un motivo: la ambición.

Cualquiera de las dos cosas demuestra una sola verdad: El poco apego a la altísima ética que debe tener un funcionario electo para sus electores, cumpliendo las promesas y los periodos para los cuales fue electo.

El gobierno de una nación debe celebrar las fechas patrias con honestidad y franco deseo de ir impregnando cada vez más al colectivo nacional de sus valores nacionales. La ironía, de parte de una diputada, o de un diputado, está de más, cuando pasado casi un año de su elección, siguen sin dar muestras claras de trabajo mancomunado. La asamblea nacional mantiene un aire extraño, que no termina de convencer acerca de su capacidad real para ejercer sus funciones constitucionales, y ello impregna a cada uno de sus diputados y suplentes.

En definitiva, aún se le percibe a Ud. como alguien que está más cerca de aquellos que arriba disfrutan del poder económico, que de aquellos que abajo, sufren sin él. Es solo un llamado a reflexión.

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Debo hacer un agregado a esta entrada del blog, apenas horas después de escribirlo, y aún antes de publicarlo. La acción desmedida de los sin razón, me obligan a ello; el ataque del que fue víctima la diputada durante su salida del desfile cívico militar del 5 de Julio, es justamente lo que da argumentos para “disparar plomo fino” a ambos bandos políticos. NADA justifica semejante ataque; NADA justifica la acción criminal de aquella turba que atentó contra esta ciudadana y contra los militares que la protegieron. Esas manifestaciones de suprema estupidez, solo servirán de leña para avivar los ataques de un bando hacia el otro. Eso no se llama INTOLERANCIA; se llama ignorancia. Si el presidente no los rechazó en el acto bicentenario, ¿Por qué carajo alguien si lo va a hacer?

Esa es JUSTAMENTE la actitud que pone plomo en las alas, a los intentos de cualquier gobierno por mejorar las cosas.

Flaco servicio hicieron al atacar a una mujer; diputada de oposición o no, era una mujer sola.

Cobardes.

Termina el receso; hora de seguir la función.

No se trata de actores simulando ser los personajes originales en una obra que rememore un hecho histórico de nuestro país; sabemos que estamos ante los protagonistas verdaderos, en una historia que en realidad, se está improvisando y escribiendo sobre las tablas, con Venezuela como escenario, y nosotros como espectadores, extras y a veces, protagonistas principales.

Era pues de esperar que no bien pisara suelo nacional el presidente de la republica, los venezolanos oposicionistas, los que son opositores, y los que aún haciéndose pasar por incondicionales aliados del gobierno, buscan solapadamente concretar en realidad intereses personales, se lanzaran a descalificar casi que sistemáticamente, el arribo, las acciones, o las palabras del mismo presidente, en medio de criticas que ellos mismo no soportarían en caso de un juicio justo de valores imparcial. De los oficialistas, siempre resulta difícil hablar, cuando se sabe que mientras existen masas de gentes sinceras, no menos cierto es que conviven entre ellos, los mas absolutos parias de la política oportunista.

Bajo esta visión de una gran obra ejecutada sobre nuestra Venezuela, traigo al escenario, el representante ideal para este momento, de lo que va en contra del presente gobierno: El articulista y periodista Rafael Poleo.

Su reciente artículo, leído por quien esto escribe, a través del portal web “Noticias24”, es en mi opinión, un espécimen representativo de aquello que ocupa las mentes de muchos hoy en día en el país y en el extranjero, buscando con sus palabras, “desenmarañar” una verdad, (a su criterio), que sin embargo, se postula como clásico molde de manipulación, del cual, los movimientos de oposición en Venezuela, no saldrían para nada, bien parados en caso de ser evaluados en la misma medida.

Permítanme hacerles llegar el artículo:

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En su columna de este lunes titulada “El Substituto”, Rafael Poleo analiza la posibilidad de que Adán Chávez asuma la presidencia en caso de que Chávez quede incapacitado para gobernar, debido a su condición de salud.

Asimismo, el columnista asegura que “Fidel ya tiene el candidato substituto: Adán. El Hermanísimo. Comunista duro, estalinista que no cree en elecciones pero está dispuesto a sacrificarse.”

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Déjenme decirles que es un buen artículo, porque resume todo aquello con que se pueda pretender manejar la perspectiva de quien lo lea.

En términos generales, se atreve a establecer primero, un plazo máximo de vida para el presidente, dado el cuadro clínico manifestado por el mismo mandatario, abriendo con ello en el que le crea, la necesidad de un sustituto definitivo, en un breve lapso de tiempo; luego, precisa como su sucesor “a dedo”, representaría casualmente, lo más parecido en Venezuela, al modelo cubano seguido en los últimos años, con la llegada al poder del hermano de F. castro, sin dejar en lo escrito, opción alguna a esta posibilidad. Es decir, “Así será y punto”.

Segundo, define de antemano, las consecuencias de tal decisión asumida en este caso en Venezuela, y con ello, llama a la reflexión sobre el mismísimo camino de fracaso que se mantendría, (quizás hasta más radical), sin mencionar convenientemente con ello los intríngulis que primero debería sortear el presidente y el PSUV para llegar a esto, o las no menos enredadas y oscuras pretensiones que la oposición en su conjunto o por separado, tendrían que enfrentar a lo interno, ante su aspiración de tomar el poder.

Me sigue casi que alarmando, la manera en que asumimos las cosas; en cómo algunos atacan a quien está enfermo, y en como pretenden reasumir la obra teatral, con el propósito claro de terminar con el gobierno de Hugo Chávez, -evitando su reelección-, sin que por ello se detengan a proponer, o a argumentar, soluciones reales a los problemas que siguen pendientes desde hace décadas.

Ello debería ser realmente preocupante, porque persisten en manifestar la incapacidad de muchos para centrarse en lo realmente neurálgico, y no en lo irrelevante, que sin embargo, es lo que más reditúa dividendos políticos y económicos. Eso es lo que justamente, expresiones como las recogidas por R. Poleo en su artículo, dejan al desnudo, pero no solo por quienes estén con eso en el gobierno, sino por aquellos que aspiran ser poder de gobierno a partir de las elecciones del 2012, y lo digo no solo por los políticos que son “agentes libres” en la oposición, -usando el argot deportivo-, sino también por aquellos que siendo funcionarios empleados, -o peor-, funcionarios electos, ambicionan más de lo que en su momento, fueron capaces de admitir en sus respectivas campañas electorales. Saben ustedes que no basta con ser diputado para tener verdadero poder. Lo alcanzado allí no es necesariamente suficiente para los más ambiciosos; el éxodo de muchos de ellos hacia futuras candidaturas para alcaldías y gobernaciones, prueban esto con firmeza.

Dice R. poleo que Adán Chávez seria el sustituto del presidente, escogido con la minuciosidad que la estrategia político-económica exige, pero acaso, ¿No hacen gala de la misma frialdad en los cálculos, exactamente todos los que planifican en este momento sus posibles candidaturas en la oposición?

¿No están planificando minuciosamente el “futuro de Venezuela”, mientras que se distribuyen los puestos claves de gobierno y de intermediarios?; ¿No muestra todo lo que llamemos evidencia, que las cosas van por ese camino ya trillado y pérfido?

El asunto sigue siendo tan intimo al espíritu nacional, como antes de conocerse la enfermedad del presidente, o más atrás, incluso, cuando Chávez y los que lo acompañaban ni intentaba dar el golpe aún.

R. Poleo se manifiesta, -como casi todos los que levantan palabras contra el gobierno-, como un declarado evasor de la realidad profunda que de continuo, como lo hemos mencionado antes, nos sigue abofeteando y haciendo salir sangre de nuestras mejillas; como ella (la sangre), nuestro color pasa del “rojo” de gobierno, al “azul” de la oposición, al igual que la sangre oxigenada o cianótica, que no por ello, deja de ser parte al fin de cuentas, del mismo “fluido” que viaja por todo el cuerpo que llamamos nación.

Cada vez que un periodista, un articulista, o un “analista” de esos que abundan en los medios de comunicación del país, dice informar la verdad, mientras que en realidad únicamente desgarran la superficialidad de nuestra manera de administrar en algún aspecto del gobierno, no hace más que reforzar nuestra tendencia a la necedad, y postergar con ello, el señalamiento de aquellos puntos vitales y esenciales que nuestra venezolanidad, nuestra gobernabilidad, y nuestra estructura toda como nación tienen, con lo cual, damos en inútil ofrenda a la deidad de la torpeza, un día más en nuestra vida como sociedad.

Como les decía en una entrada anterior del blog, no es la enfermedad del presidente la que nos paraliza, sino la enfermedad que aqueja a todos y cada uno de nosotros como miembros de la única sociedad que será capaz de enmendar lo errado, sacando las lecciones que de ello se desprenden: La nuestra; la que llamamos sociedad venezolana.

Esta obra teatral que es nuestra propia vida, debe seguir su curso, pero no para llenar un auditorio con gentes deseosas de arrojar tomates y huevos podridos al escenario, mientras que para ello le pagaron la entrada al personaje discreto y oscuro que a la puerta del teatro aguarda por la siguiente tanda, sino para escenificar los triunfos que la humildad y la sencillez de quienes saben ver sus errores como puentes hacia nuevos horizontes.