sábado, 15 de agosto de 2009

Cuando no nos gusta la obra de teatro, ¡quemamos el escenario!

Es otra forma de abordar el tema del extremismo (típico de los adolescentes en sus crecimiento) del que es víctima nuestra sociedad. Se trata de aquella persistente tendencia a cambiar las cosas de golpe, lanzándonos hacia el otro extremo del espectro de posibilidades, como si de un inmenso e histórico péndulo se tratase. Recuérdenlo. Es cuando algo no funciona bien, y en vez de mejorarlo, mediante un análisis de las causas de las fallas, buscando con eso elaborar un plan de trabajo optimizado, nos lanzamos a deshacer lo hecho, y en su lugar, instalar algo distinto y radical.

Decíamos que Pedro “El breve” intentó hacer eso, y se equivocó.

Este punto lo habíamos abordado anteriormente, cuando tratábamos de establecer como las acciones y omisiones de pasado, sirvieron de caldo de cultivo para tantos desvíos e injusticias.

Recuerdo estando joven, aquellas elecciones donde finalmente ganó el Dr. Jaime Lusinchi. Para ese tiempo, conversaba con algunos amigos, y dejábamos claro que por aquello de “hoy yo, mañana tu”, debía ganar AD, ya que COPEI estaba en el turno de gobierno. Hablábamos de cómo este proceder era incorrecto, pues se había preocupado más por mantener el statu quo, malamente instaurado sobre algunos errores elementales, que más bien por el destino nacional y el de sus pobladores en consecuencia.

Para ese entonces, yo decía, “es como una parodia de democracia, donde el libertinaje y la conveniencia privan sobre todo”.

No había necesidad de tales errores; no había necesidad de dejar que la obra teatral terminara mal, y el público en su frustración, ¡incendiara el escenario! El intento de golpe de 1992 fue eso; un botellazo con gasolina contra el escenario, donde, no políticos, ni buenos funcionarios, sino actores aficionados, se terminaron creyendo los dueños del teatro; de un local donde todo el colectivo estaba obligado, -como lo sigue estando-, a ver y participar en la obra que se presente permanentemente. La consecuencia llegaría después: Una nación donde cambiar todo radicalmente parecía la solución ante tanta injusticia, y no porque fuera la única opción, sino porque es la que mejor sabemos aplicar luego de tantas insatisfacciones.

¡Ahora hemos aceptado cambiar tantas cosas, que solo falta que digan que hay que cambiar de sexo para completar la transformación nacional! (y no me anoten en eso a mí).

Pareciéramos (pero solo parece), que no fuéramos capaces de mejorar cosas…

Esto, amigos míos, no puede seguir siendo la marca distintiva de todo cuanto hagamos. Justamente, la oportunidad de oro -digámoslo así- es esta, donde por impericia, y mas por accidente divino, hemos tenido la oportunidad de contrastar el antes y el después, y ver a trasluz, los errores cometidos en ambas etapas. Esa transparencia es la que nos da la oportunidad de corregir las cosas; uniendo todo lo realmente bueno que se hizo, con lo que se ha hecho en los años últimos, porque quieran admitirlo o no, y ya lo mencionamos antes, los últimos 10 años han sido años de cosas también muy buenas.

Existían demasiadas ideas sobre lo que se podía hacer, y simplemente, quizás el error inicial, fue que una sola corriente de pensamiento absolutista, instalada como gobierno, más que de pensamiento claro, se “endosara” convenientemente la autoría de esas ideas, siendo en realidad ideas “sin patente”, pues nacieron de todo el colectivo social venezolano, en nuestras diarios golpes con la injusticia, y debido a ello a la larga, el gobierno también se auto-endosó todo lo malo, los errores y las oportunidades perdidas.

No hay nada más inútil que el uso de palabras como “hubiera” o “debiste”; el pasado sólo sirve para aprender del error cometido, y si se aprende en verdad, como si de un pecado del cual estuviéramos arrepentidos, pues entonces estaremos ante una sociedad perdonada, con una vida honesta por delante.

La decisión de actuar con sabiduría, sensatez, y calma ante la planificación y la ejecución de cosas mas sublimes, nos espera.

martes, 11 de agosto de 2009

El verdadero significado de los colores en un semáforo

Hace años pensaba que el reglamento de transito era claro: Verde para avanzar, amarillo como prevenido ante el inminente cambio a rojo, que finalmente indica alto antes del rayado previsto para ello.

Bueno, esa era mi impresión, pero, ¡un momento!, ¡parece que no es así!

Comencé a ver cierto patrón extraño, casi primitivo, como traído de tierras tercermundistas, ante lo cual tenía la duda: ¿Venezuela es tercermundista...?

El caso es que descubrí, manejando día a día entre la locura del tráfico, casi que aéreo, por las vertiginozas velocidades y maniobras dignas de patrullas acrobáticas de cualquier fuerza aérea, ejecutadas sin embargo, por simples ciudadanos, (y siempre es impresionante ver como, si le das paso a uno, todos pasan y te dejan de último, ¡como si en vez de autos, fueran trenes con decenas de vagones!) que en la mente de los conductores, operaba una lógica distinta, más de un mundo bizarro que de uno regido por las leyes.

Mientras me sacaba el sudor de la frente, comprendí el "código oculto" del semáforo en mi querida nación:

¡Era cierto!, y estos son los verdaderos significados:


Verde: : "¡...dale sin mirar para los lados!"

Amarillo: "¡...Acelera a fondo que ya va a cambiar!"

Rojo: " ...Parate un momento, ¡pero sólo si vienen carros!


Me pregunto: ¿Conducta natural de un país amante de la ley y su constitución, o consecuencia natural de la falta de educación, así como de campañas comunicacionales de concientización vial?

Existe la falla; ¿Pero dónde...?

lunes, 10 de agosto de 2009

¿Un venezolano al espacio?

No hablamos de la inflación, ni de algún político trasnochado pensando en qué hacer con el primer satélite que tenemos...

Me refiero al viaje que un venezolano podría hacer al espacio hoy en día, con el apoyo del gobierno, y la autorización de la nación.

Parecerá algo ajeno a los temas que hemos estado tratando, pero si lo piensan al final, tendrá mucho que ver con la creación de las estrategias de desarrollo nacional que tenemos en mente.

Déjenme explicarles. Este asunto comienza con la falta de héroes nacionales contemporáneos, y de personas que sirvan de inspiración a la imaginación de la nación, pero sobre todo, a la imaginación de los niños. Este punto no se puede procurar resolver con héroes o personajes políticos, pues no se trata de estimular solamente el espíritu del colectivo, sino mas bien el particular, el del individuo, en aquel donde nace la chispa real que ilumina el progreso ya no solo de el, sino de los pueblos. (...recuerden que cualquier palanca que pretendamos aplicar, necesariamente requiere de un sólo punto de apoyo, ¡no de millones!).

Una de las maneras mas sencillas que veo de estimular poderosamente a esos niños, una vez activado un verdadero plan nacional de desarrollo humano y económico, es mediante la exaltación de sus capacidades mediante la ciencia y la tecnología. Dios nos ha dado estas cosas para usarlas con sabiduría y humildad, y que mejor que mostrarles a los chicos, a esos hombres y mujeres que desinteresadamente, dan grandes pasos en nuestro nombre.

Así, es posible apoyar y patrocinar, experimentos científicos en el espacio, por ejemplo, en la actual Estación espacial Internacional, para lo cual el estado pagaría la inversión necesaria. Este hombre o mujer elegido, amen de hacer ciencia en el espacio y transmitir desde el, también a su regreso, dedicaría parte de su trabajo a recorrer las escuelas y liceos del país, realizando presentaciones que estimulen como nunca, a esos hijos e hijas, que muy bien podrían llegar a ser aún mayores referencias de trabajo y constancia en el futuro.

¿El costo?; no crean, sería mucho mas económico que la compra de un avión presidencial, y las ganancias, verdaderamente enormes.

El lanzamiento del satélite Simón Bolívar, es un hito indiscutible, y punto a favor del actual gobierno en ejercicio. Era una necesidad desde hace tiempo, y la postergación continua e innecesaria de su adquisición y lanzamiento, supuso la pérdida de la posición geoestacionaria correspondiente. Aún así, este paso dado es fundamental para entrar en un nuevo nivel de comunicaciones, y en la aplicación, divulgación y desarrollo de este tipo de tecnologías.

Yo debo mencionar como aspecto a mejorar en adelante en este tema, la manera en que se trató el asunto del satélite, y su lanzamiento; la politización en exceso de dicho evento empañó lo que ha podido ser una celebración de avance para todos los venezolanos. No se ha explicado, más allá de las connotaciones socio-políticas superficiales, lo que esto ha supuesto en verdad, y la captura de la imaginación infantil y juvenil en Venezuela, se desaprovechó, a falta de una verdadera y contundente campaña de divulgación, lógico esto si reconocemos que no existe una estrategia seria y articulada al respecto. No basta con que un centro espacial funcione en Caracas y por allá en medio monte con sus antenas; tiene forzosamente que extenderse a toda la nación, por lo menos en lo que a divulgación y alcance se refiere. Otros campos del saber pueden beneficiarse de este tipo de divulgación, es cuestión de planificarlo.

No recomiendo, sin embargo, realizar estos proyectos en tiempos que no sean expresamente, de “cabezas frías”. Traerse este asunto nuevamente a empujones, seria un error.

Solo imagínenlo: Un venezolano o venezolana en el espacio, no por politiquería ni asuntos épicos, sino por desarrollo serio y planificado, con fines específicos y tangibles, regresando luego no para desfilar en una carroza con un satélite de cartón como adorno junto al político de turno, sino viajando por todo el país, haciendo llegar a los niños y no tan jóvenes, con sus propias y encendidas vivencias, cara a cara, la experiencia grandiosa de cumplir las metas y los sueños personales de estudio y trabajo, que es como se alcanzan a su vez, los horizontes que antes soñábamos como nación.

¡No veo una manera más intensa y emocionante de mostrar lo grande que podemos llegar a ser!

domingo, 9 de agosto de 2009

Cuando la bandera da para todo...

Permitanme la confianza para escribir sólo brevemente en esta entrada, pero es que no quiero dejar pasar mas tiempo sobre este asunto al que parece, nos hemos acostumbrado: nuestra "camaleónica bandera y sus colores".
No me refiero a los cambios recientes, que por cierto, dejan por fuera, al tener sólo 8 estrellas en reflejo fiel del último decreto del libertador al respecto, pero que deja por fuera a la última provincia unida a Venezuela, a saber, la de Maracaibo, con la que tenemos en deuda la novena estrella.

Volviendo a la bandera, primero habrán notado como es usada para cualquier cosa hoy en día: desde para protestar una injerencia extranjera (que no incluye la de países "amigos", como Cuba, y antes "USA", claro), pasando por todas las manifestaciones partidistas, hasta ver que es lo primero que ponen al invadir ilegalmente un terreno o una construcción, como si astronautas llegando a la luna se tratase, o cuales Cristóbal Colon, y que descubriendo un nuevo mundo...

Lo otro casi misterioso, pero no por eso menos triste, es como las bandas de colores en la bandera, parecieran contraerse o ensancharse periódicamente, como si vida propia tuviera: A veces el amarillo se pone inmenso, como la de Colombia, y no sólo porque vengan muchos ciudadanos colombianos a vivir aquí, sino por la riqueza que parece explotar al estado con tantos dolares, para luego desinflarse con extrema ineficiencia, mientras que la banda roja, cada día, y sin que le demos mucha importancia, se hace más y más grande, como si la sangre que corre no parara...

El pobre azul, se mantiene igual, pero en tensión permanente, al saber que en cualquier momento, algún gobierno negociará con nuestros vecinos del Oeste o del Norte, y cederán parte del Golfo de Venezuela , o de nuestro Caribe, haciendo al azul, más pequeño y ultrajado...

Cosa extraña. Sólo tienen que detenerse un rato a ver la bandera, mientras ondea a media asta, debido al luto que guarda siempre por los compatriotas caídos y manifestados en los partes policíacos que lee cada semana en el libro de su historia contemporánea.

Nuestra relación diplomática con toda la América. (II)

Siguiendo con el tema de la diplomacia y las relaciones internacionales en nuestro continente, bueno es que tratemos de identificar quien es quien en el mismo. Supongo que pecaré de superficial, pero por lo simple debemos comenzar; esa, después de todo, es la primera percepción que tenemos como ciudadanos.

Centrémonos en Latinoamérica como tal. Estados Unidos y Canadá son naciones que pertenecen al sector de los mas desarrollados; (¡suerte que tuvieron de ser colonizados por los ingleses y franceses!). En particular EEUU, sabemos con lujo de detalles la actitud que siempre han tenido para con su “patio”. Así nos ven, ¿no?

A estas alturas del juego, estúpido es seguirle achacando las culpas de nuestros sufrimientos a esa tierra del norte y a su gente; eso del “imperio”, y de la “bota yanqui”, es sólo vieja retórica de los sesenta y setenta, traída de los pelos a la época actual. Nosotros sin ayuda, nos hemos labrado la historia escrita hasta hoy, nos guste o no. Si hace 200 años nos hubiéramos unido, otro seria el panorama, pero lo cierto es que decidimos ser pequeños y débiles, por nuestras apetencias internas. A Los estadounidenses les interesa hacer negocios y prosperar, y a nosotros siempre la mano la tenemos llena de dólares para comprarles los que nos ofrecen. ¿Culpa del que vende o del niño que va a la dulcería?

A consecuencia de su pasado colonial relacionado con ingleses y franceses, ellos poseen una idiosincrasia distinta a la de nuestras naciones.

A nosotros nos quedaron los españoles, ¡y vaya labor que hicieron! Bueno, no los culpemos del todo; en realidad su falta de idiosincrasia y técnica, aunada a su alergia al trabajo y gusto por la riqueza fácil de adquirir y ostentar, nos permitió ir construyendo, partiendo de lo básico y de las penurias vividas, nuestra propia esencia como humanos hermanados por el idioma, las costumbres y los modos, todo ello endurecido al calor de la forja de la independencia de nuestros pueblos.

Pero prosigamos:

Cada uno de nuestras naciones ha tenido una fascinante historia particular; sin embargo, veremos en términos mas simples a cada uno de ellos, a sabiendas de que 1.- Uds pueden leer sobre la historia de cada uno con sólo investigar un poco, y 2.- ¡Que este es un blog y no la wikipedia!

En fin, estos son los países con los que estamos relacionados por “familiaridad”, nos guste o no. Ninguna de las descripciones busca despreciar a esas naciones; sólo hablaré en los términos de cualquier ciudadano común:

Cuba: cuando se vive del orgullo mas que de la sensatez (porque se atrevieron a "sacudirse algo" de encima hace mas de 40 años). Esta gente al vivir en una isla bloqueada en muchos sentidos, por su accionar prepotente durante la guerra fría, al instalar misiles nucleares rusos en su territorio, ha aprendido con los años a sacarle el jugo a las oportunidades, y nuestra dependencia ideológica con esa nación, nos debilita. Los lamentos vendrán después.

Es un caso típico de “espejitos por oro”: a mi me obsequiaron unos lentes para leer; muy buenos, y los agradecí, pero no pude evitar preguntarme: ¿Cuántos millones costaron?: ¿tres?, ¿cuatro? No crean que fueron gratis: a la nación le ha costado, debido al petróleo que les enviamos casi gratis, la infraestructura construida para albergar al personal cubano, el pago de sus respectivos salarios y alimentación, aparte de la propaganda involucrada, el material político, etc. Así las cosas: ¿gratis?, si,…claro…

Las islas del Caribe: las “pica pasito” de ese mar (Caribe). Por su necesidad de prosperar dado sus pequeñas economías, igualmente aprovechan las oportunidades que se les tienden, sin medir mucho lo que ello implique “tolerar” de quien lo ofrece, y debido a eso, y a nuestra falta de claridad en los valores a exigir en el mundo, debemos aguardar otro tiempo para darles cooperación fuera de la ya establecida en los acuerdos legales y respetuosos del espíritu de la constitución.

México: el grandulón con “pie diabético”. Uno de los mas desarrollados, es también uno de los que más problemas arrastra en lo interno y social. Su visión, básicamente vuelta hacia sus vecinos del norte, de donde proviene su más importante relación comercial, y hacia donde viaja su emigración, lo deja en segundo plano hacia nosotros.

Resto de Centro América: las grandes víctimas del siglo IXX y XX. Están muy ocupados tratando de salir del profundo subdesarrollo dejado por las potencias extranjeras en ese periodo, y las cruentas guerras internas vividas en muchas de ellas.

Destacan Costa Rica y Panamá; el primero por su serenidad (después de la tormenta de acabar con su propias fuerzas armadas) ante la vida nacional, y el segundo, por su impetuosa actitud actual para crecer y ser prospero, luego de haber sido arrancada de Colombia por intereses extranjeros.

Brasil: el gigante que comercia con todo, hasta con sus órganos. Desde su selva hasta sus garotas en carnaval, todo tiene precio. Son unos gigantes de la construcción y la manufactura de alta tecnología, al igual que gigantes son sus barriadas y miserias. Uno de los “mejores filetes” lo están sacando de nosotros con los negocios que les proponemos tan “hábilmente”.

Argentina: se creyeron magníficos, hasta las Malvinas. Están en proceso de despertar, pero como nosotros, aun no identifican la realidad que les ofrezca el equilibrio de un presente. Sus intereses económicos son fuertes, y su interés mayor con nosotros es el obtener mayores cuotas de negocios y mil millonarios préstamos en dólares.

Chile: es la isla dentro de Suramérica. ¡Nación tan ensimismada en si, ninguna! Grandes productores y fabricantes, también tienen unas fuerzas armadas enormes. Su gasto militar es de los mayores del continente. No han tenido su “Malvinas”, pero igual se arman hasta los dientes. Remanente quizás de su pasado dictatorial. Grandes letrados y héroes de independencia ha tenido, y dio hogar a nuestro Andrés Bello.

Ecuador y Perú: los únicos dispuestos a matarse entre ellos. Economías en crecimiento, se han visto salpicados igualmente por imprecisiones económicas y malas políticas externas, que los han llevado a escaramuzas y guerras abiertas. Compartimos historia de independencia, y al mismo gran Libertador. Junto a Colombia y Bolivia, eran nuestros socios en el gran bloque andino que conformábamos. Tarea pendiente por aprobar, pues quizás sea nuestro mejor sitio para comerciar. Vale la pena mencionar que MERCOSUR con nuestro ingreso, solo tendrá mas sitio donde vender. No seremos competencia en nada. Sólo...“el niño de los dólares…”

Paraguay y Uruguay: dos pequeños, entre dos fornidos. Sus economías no han logrado despegar igualmente por imprecisiones políticas internas, como tampoco sus estrategias nacionales. Mucho por caminar tienen, al igual que nosotros. Sus intereses con Venezuela son económicos, amen de las ayudas generosas que hemos ofrecido alegremente.

Bolivia: la huérfana indígena cuyo padre murió con camisa prestada en Santa Marta, Colombia. Ha sido víctima de apropiaciones ilegales de su territorio, en medio de guerras estúpidas animadas por los caudillos del momento. Pagan con moneda cara su atraso, y la profunda desigualdad social que experimenta su inmensa población indígena, a la cual se le ha negado mucho más que educación o salud.

Su respuesta reaccionaria aunque tardía, guarda semejanza con otras en el continente, con los mismos defectuosos, pero mejorables resultados. Son un pueblo joven aún, -como todos los demás en Suramérica-, en proceso de maduración, y de la búsqueda del equilibrio que su novel constitución, les pueda dar.

Colombia: como algunas mujeres; bellas pero peligrosas. Lo peligroso viene de su tradición expansionista, y de su gusto por el negocio y los recursos. Allí nació y también murió la gran Colombia. Un cáncer la mata desde hace décadas (la guerrilla), y la huella que en su gente ha dejado, difícilmente será sanada en una o dos generaciones. Es nuestro principal socio comercial, luego de EEUU, aunque eso no refleja el escaso grado de confianza, y la enemistad que existe entre Colombia y Venezuela. Son el origen de la principal corriente de inmigrantes que ha sufrido Venezuela., sin ningún tipo de control.

Guyana: nacida de tierra ajena. Su creación; mas por desdén del imperio británico que por otra cosa, sólo ha dificultado la devolución de nuestro suelo usurpado por Gran Bretaña. Su economía esta en expansión, explotando ilegalmente los recursos en el Esequibo, mientras el diferendo limítrofe es tramitado por la “eficiente” ONU desde hace ya 20 años.

Surinam: no queriendo pasar por debajo de la mesa. Un país también en crecimiento, con una población multiétnica interesante. Antigua colonia neerlandesa, su producción minera es lo elemental. Reclaman también territorio a Guyana. Nuestras relaciones son básicas.

Guayana francesa: ni modo, es una colonia de Francia; solo sirve para tirar cohetes y ganar dinero. Uno de los últimos reductos de colonialismo, y lo tenemos no muy lejos.

En conclusión, vemos que todos están en nuestra propia calle del vecindario; todos son territorios donde pueblos igualmente soberanos existen, y nuestro objetivo debe ser únicamente, la coexistencia y la cooperación amistosa, lo que al final de cuentas, pueda permitir la creación de bloques de intereses sudamericanos en particular, y uno latinoamericano en general.

Asperezas y diferendos limítrofes aun están por resolverse, a parte de las ya mencionadas mediocridades de las castas políticas en todos ellos, pero sin duda, el futuro aguarda por nosotros. Una sola cara debemos presentar ante el mundo, y la constitución nos da el compás para construir la actitud correcta, para que finalmente en hermandad, pero en estricto respeto entre todos, y con la diplomacia autentica y sincera que deseamos, podamos actuar como un gran bloque colectivo, dispuesto a ser ejemplo ante el mundo, de verdaderos valores humanos viviendo a la sombra de Dios.


sábado, 8 de agosto de 2009

Nuestra relación diplomática con toda la América. (I)

O como un país amante de su constitución (es decir, con espíritu propio, con carácter), se maneja frente a sus vecinos.

Este tema es forzosamente largo; será imposible cubrirlo todo, primero por mi escaso conocimiento en el área, y segundo porque la intención es centrarnos en lo tradicionalmente débiles que hemos sido en política exterior, y en la interpretación de las razones que muchos han tenido para aliarse con nosotros.

Manteniendo nuestra costumbre de partir de allá, de lo básico, analicemos con cuidado los conceptos que sobre diplomacia, existen. Nos apoyaremos en los amigos de la Wikipedia:

“El concepto de diplomacia reviste distintas acepciones de acuerdo al mayor o menor grado de inclusión de objetivos y prácticas que a través de ella se desarrollan. De este modo, y de acuerdo con autores referentes en la materia, podemos definirla como:”

  • El manejo profesional de las relaciones entre soberanos” (Cohen)
  • Sentido común y comprensión aplicados a las relaciones internacionales. La aplicación de la inteligencia y el tacto a la dirección de las relaciones oficiales entre Gobiernos de Estados independientes” (Nicolson)
  • La conducción de las relaciones internacionales por negociación, más que por la fuerza, la propaganda, o el recurso del derecho, y por otros medios pacíficos – como recabar información o generar buena voluntad- que están directa o indirectamente diseñados para promover la negociación. Una actividad esencialmente política y una institución del sistema internacional” (Berridge)
  • El conjunto de reglas y métodos que permiten a un Estado instrumentar sus relaciones con otros sujetos del derecho internacional, con el doble objeto de promover la paz y cultivar una mentalidad universal fomentando la cooperación con dichos sujetos en los más diversos campos” (Cantilo)”.

Vemos que en principio, las mentiras y los intereses ocultos no están en estos conceptos; son las prácticas cotidianas de los políticos inescrupulosos, sean de carrera o elegidos temporalmente, los que desvían lo que debiera ser un camino de honorabilidad. Llegara el día, empero, en que esto sea una realidad.

La diplomacia y el "cuando se creen sus propias mentiras":

Creo que hemos visto lo complicado la diplomacia se vuelve a menudo; el ejemplo reciente de la situación de Honduras es más que elocuente. Cualquier cantidad de manipulaciones a la información se han hecho de lado y lado; con los días, se hizo obvio la influencia que algunos países, (el nuestro a la cabeza del lado más desordenado e improvisador), han tenido en este evento. Pudimos ver como los hilos del interés se movieron, y mientras un torpemente derrocado presidente, intentaba volver a su país, sin importar las victimas que pudieran haber en el proceso de llegada, observábamos como hasta ahora, nadie se ha molestado en preguntarle al pueblo soberano de Honduras, qué es lo que quieren.

Las organizaciones internacionales, a saber, los centros neurálgicos de la hipocresía diplomática, fueron inoperantes, como cada vez más lo serán, dado que se alejan de continuo, de lo que los pueblos soberanos del mundo desean: Paz, respeto y amistad.

Las relaciones del solo “la justicia ante todo” es la que deben imperar. No podemos seguir regalando recursos a cambio de espejitos y falsas doctrinas. Ayudar a otros, si, pero solo cuando estemos en condiciones internas de hacerlo, al haber superado la falta de un presente justo, y la de una nación con necesidades importantes no cubiertas.

¿Regalar petróleo?, por que no, pero a condición que se establezca allá donde el vaya a ser entregado, el imperio, pero es de la justicia y la democracia. Esa será nuestra única ingerencia.

En política internacional, no podemos tener respuestas “viscerales”; estas han de estar sujetas al libro de procedimiento que igual que la constitución, debe ser creado en tiempos de cabezas frías. Es obvio que mientras más dependa la diplomacia de un hombre, más titubeante y errática será esta.

Tampoco un libro mal escrito nos sirve; la continua perdida de territorio que hemos tenido ha sido justamente por esta falla a lo interno, que nos ha dejado sin un importante porcentaje de suelo patrio, y aún hoy, esa falla cuelga como espada filosa sobre nosotros. No podemos postergar mas el asumir las actitudes correctas frente a quienes, primero, nos discuten territorios, segundo, sobre aquellos que pudieran salir beneficiados injustamente de nuestras riquezas naturales, y tercero, de quienes nos pretendan manipular o someternos con los viejos trucos ingerentistas de siempre. La estructuración sólida de una política clara, de un sistema diplomático “lubricado” y eficiente, y de un conjunto de fuerzas de defensa e inteligencia, es lo único que nos puede garantizar, medianamente, la soberanía.

El resto dependerá de nuestra agilidad para mantener sobre la mesa diplomática de los pueblos del mundo, la noción clara de una justicia universal, que camine junto a la amistad y el respeto mutuo.

viernes, 7 de agosto de 2009

No funciona bien un municipio?: dividelo en dos y duplica la cantidad de politicos!

Suena quizás gracioso, pero no lo es; es la realidad que ha vivido Venezuela desde que comenzó con el pie izquierdo, la descentralización.

Caracas es el mejor ejemplo que tenemos para resaltar la división resultante, no de la búsqueda de mayor eficiencia, sino de la apertura de espacios políticos vírgenes, donde el juego favorito del político venezolano, -construir burocracia inútil-, se puede jugar a placer.

Sólo pensemos en términos sencillos mas no simplistas: En cuantos “municipios" o "alcaldías", está divida New York, o ciudad de México?. Amigos mios; en esas ciudades, de casi tantos millones de habitantes como nuestro país, se elije a un solo alcalde.

Que nos diferencia de ellos?; el pretexto fue justamente democratizar y armonizar la ciudad, pero la resultante a sido un lanzar de cuchillos en todas direcciones, con el consiguiente gasto inútil de recursos duplicados.

Lo mismo que Caracas, por lo menos recuerdo pasó también en Maracaibo (la segunda ciudad del país); allí decidieron partir en dos a la ciudad, dándole autonomía a San Francisco, en el sector sur, cuando lo que pedían los habitantes de allí, era eficiencia en los servicios.

Resultado: doble burocracia para una ciudad que en su conjunto, no llega a dos millones de habitantes seguramente.

Es un poco como jugar a la casita de niños: si el niños mandón no quería dejar de ser el jefe de la casa, pues levantábamos otra sabana como techo y armábamos otra casa!. Así pues, jugamos a los políticos eficientes, cuando en la realidad solo dilapidamos recursos.

Al presidente actualmente en funciones se le criticó en su momento la idea de la reorganización del territorio, pero habría que preguntarse con justicia, si ello no sería necesario, aunque fuera parcialmente, ante la cantidad de divisiones que se han dado por mano de políticos regionales y municipales, con el visto bueno de la asamblea y antes, del congreso de la república..

Ahora se habla por ahí, que los municipios y gobernaciones son "reinos" que deben ser casi que tumbados. Lo que se olvida siempre, es que nunca se ha llamado, y menos funcionado, el consejo federal de gobierno, que buscaba justamente, mantener la coordinación nacional. Pero esa es otra historia...

Regresando al tema, un organismo sano, cuando sus células se dividen sin control, sabemos que está a las puertas de un cáncer. ¿le estará ocurriendo lo mismo al país?

Como el canal de comunicación entre los funcionarios y el colectivo se ha deteriorado enormemente, la solución simplemente no llega de la mano de optimizaciones de procesos, sino por el contrario, de la duplicación de los mismos. Es lo que decíamos hace unos días: se crea una burocracia paralela, donde incluso, cuando de trabajo voluntario se trata, la mitad cobra sin trabajar, y la otra mitad trabaja sin cobrar, siendo el caso de las figuras ciudadanas o civiles, como las juntas comunales y otras.
Si lo vemos bien, es como una forma de corrupción con la que nos hemos impregnado: es casi la manera subconsciente de hacer un canal mas directo entre el que pide algo, y el que lo puede dar; en una especie de: "...yo conozco a alguien que nos puede ayudar sin tener que hacer cola..."

Mientras decimos estas cosas, naturalmente, más de un político saltará a cortarse las venas por semejante "ofensa", pero claro, no podríamos esperar otra cosa de quien se benefició de dichas divisiones y "atajos".

En algún momento deberemos sentarnos a reevaluar toda aquella división así como el origen de ellas, y juntar algunas partes.

Somos una nación grande en el potencial humano presente, pero pequeña en términos de territorio y aún más pequeña en términos de sensatez político-territorial.

Esto sin contar otras particularidades que se dan entre varios estados del país, donde aún existen "litigios fronterizos", como el caso de los de Merida y Trujillo, para con el Zulia, por citar alguno. Hermanos queriendo apropiarse de lo del otro. Parecieran chicos malcriados diciendo: “…papá me quería más que a ti, y por eso me corresponde más de su casa a mi”; es en realidad el clamor llorón de sectores de la nación que aún ven división y provecho, en lo que debería ser una monolítica estructura de eficiencia y venezolanidad, ajena a regionalismos egoístas, desviados de los valores auténticos y superiores de una región.

El caso es que no pueden seguirse creando zonas humanas artificialmente, dividiendo donde la gente lo que necesita son servidores públicos eficientes, entregados de lleno a extraer para el beneficio de todos, el mayor provecho a cada bolívar que como presupuesto se posea. Primero deben ser funcionarios servidores, antes que políticos serviles a sus propias parcelas/clubes (partidos) de poder.

Cuando a un hospital le entran millonarios presupuestos y le salen enfermos sin esperanza.

O, cuando una ambulancia sin cauchos, tiene 10 chóferes activos.

Este tema es de esos por lo que si lo haces en publico, dentro de cualquier hospital, ¡te linchan!

Ah, pero no los enfermos, ¡sino algunos empleados, obreros, y proveedores del hospital!

Debemos reconocer que a los hospitales, y en general, al sistema de salud venezolano, le entran mensualmente miles de millones de bolívares; el problema no es ese; el grave problema es la manera en que se maneja el dinero, y la cantidad de “filtros” corruptos que existen en el proceso, logrando que al final, muchas veces terminen en manos de los pacientes, tan sólo medicamentos genéricos, casi para vencerse, cuando los presupuestos eran para medicamentos A1, y las intervenciones quirúrgicas deben ser pospuestas, por falta de un anestesiólogo, o de un medicamento, o de un instrumento cuyo taller de reparación, esta en la capital de la republica.

No olvidemos las perdidas de historias medicas, el maltrato de algunos empleados y personal medico, las colas desde las 4 de la mañana para que puedas tomar turno y ser visto dentro de 4 semanas por el medico.

¡Claro!, no podemos dejar a un lado el peregrinar sin fin de enfermos o pacientes que llegaron hasta allí por la falta de educación para el manejo de ciertos riesgos y de campañas comunicacionales de prevención y cuidados, por lo que todos los hospitales y centros de atención, medianamente efectivos, se ven atiborrados de gente sin recursos. “Afortunadamente”, los venezolanos que trabajan en la estatal petrolera y relacionados, o en la administración publica, o en otras empresas y oficinas del estado, ni de casualidad van a estos centros de salud, pues gozan de servicios médicos privados y privilegiados, encuadrados en jugosos contratos colectivos (jugosos para los que prestan esos servicios particulares). ¡Imagínense si todos fueran para el pobre hospital publico!; ¡la locura del tercer mundo a sus anchas!

No estoy exagerando; es la realidad en Venezuela y seguro que en muchos otros países latinoamericanos; lo grave para nuestro país es que teniendo los recursos que posee, estos no se canalicen adecuadamente debido a la corrupción y la descomposición social de la que hemos hablado.

Lo hemos visto con nuestros ojos: Señoras angustiadas, humildes en recursos y posibilidades de reclamar, que se someten desde las 4 de la madrugada, a los caprichos de algunos empleados que llegan a trabajar, ¡perdón!, a desayunar en sus trabajos, a eso de las 8 de la mañana, para que luego de tanto esperar, a las 3 de la tarde le digan que no podrán atenderla, y que mejor vuelva mañana. Por supuesto, el muchacho es ahora que podrá comer, pues lo mandaron a ir en ayunas, y mañana tendrá que someterse al mismo escarnio. ¿Es eso justo?

Insisto: ¿Es eso justo en un país donde el dinero le llueve a los hospitales?

Resolver esto, será monumental. Tendremos que “jubilar” a muchos, reubicar a otros, y sencillamente, procesar judicialmente a algunos. Los pobres ciudadanos que se ofrezcan como directores de centros medicos y demás dependencias, dispuestos a ser honestos, tendrán que andar con chaleco antibalas, para evitar que los maten al tratar de parar la corrupción. Nada fácil.

¿Imposible?; para nada; es sólo cuestión de aplicar con rigor la norma y la justicia en cada uno de los puntos donde las firmas y permisos de autorización de los administradores y depositarios, sea necesaria. Al caer los primeros cientos de delincuentes administrativos, las cosas comenzaran a enderezarse.

El control permitiría evitar que una caja de medicinas, o una computadora, se extravíen dentro del hospital, frente a la mirada de todos. Alguien la tomó, y alguien más la dejó salir; a esos dos, ¡toda la fuerza de la justicia!

Aquí no valen los consejos comunales y otras figuras retóricas; sólo serían “carne de cañón” para los buitres burocráticos del mundillo corrupto de la salud publica venezolana.

jueves, 6 de agosto de 2009

Sobre los partidos políticos o el… “metete en este club para poder llegar al poder”

¡Otro tema delicado!

Hace algunas semanas brevemente escribí sobre la idea que los partidos políticos nos han vendido como verdades absolutas, sobre su papel fundamental, protagónico e insustituible” en nuestro sistema político. ¡Tonterías!

Lo que nos han es engañado continuamente, alegando esas cosas, mientras que la verdad es que sólo son clubes de poder, donde antes para ser presidente de la república, tenias que empezar por ser pegador ilegal de propaganda política en cuanta pared encontraras, pasado por asistente, secretario, delfín y no se que cuantas cosas mas. Al final ya estabas curtido en marranerías y triquiñuelas!

¡Ah!, ahora para llegar a ser presidente, tienes que esperar que muera de viejo el que esta en funciones, y de paso, te debes meter en su club, para aleccionarte bien sobre como ser parte indistinguible y anónima del colectivo que peregrina eternamente, como hormigas obreras, dentro del club de poder de moda actualmente. Puedes llegar a ser jefe en ese mundillo, ¡pero nunca presidente!

(No sea tomado esto con nombre y apellido, pues no es mi intención; el actual ciudadano presidente a cumplido sus periodos en justa ley.)

Eso si: ¡Nadie ni nada está por encima de la constitución y las leyes; sólo Dios!

Los partidos políticos a lo sumo, deben ser organizaciones absolutamente transparentes, donde mediante la asociación de ideas y la agrupación de esfuerzos coordinados, una opción política le pueda ser presentada a todos los venezolanos para que estos últimos puedan elegir durante una elección de funcionarios.

Las democracias requieren más de las ideas de los hombres, que de las fidelidades de estos, sometidos en ese caso a las verdaderas cúpulas del poder, que caracterizan a todos los partidos (clubes) políticos.

Hay tremenda falla al ver que un hombre con buenas ideas y actitudes, si es independiente, esta muerto políticamente. Esto no puede ser. Ni hablar de los miles de millones que le entran durante una campaña a un partido (club) y de su candidato, para que cuando gane, pues...ya Uds. saben!

Baños de humildad, decencia y honradez es la receta que hemos de entregarles para que puedan asumir un verdadero rol en la sociedad. La profunda atomización, -mas que división-, resulta patética al verla desde el exterior de nuestras fronteras. No es posible que existan cientos de partidos(clubes) políticos en Venezuela, pero los hay. Es casi ridículo. Con semejante atomización de fuerzas, no es posible avanzar en una sola dirección. Ya con dos es difícil, como veíamos en el ejemplo del bote con los dos remos; eso a menos que justo luego de las elecciones, conocido el ganador para ese período, todas las personas que usaron a los partidos políticos involucrados (¡que no pueden ser cientos; ni siquiera decenas!) para expresar sus alternativas, cierren filas para apoyar a la opción ganadora, a sabiendas que es el imperio de la ley, el que dicta el correcto proceder.

Lo escribo y pareciera a ratos, que son idealismos inalcanzables. Ante eso no hago más que recordar que justamente, ¡los idealismos llevaron a Simón Bolívar a soñar con una patria independiente y justa, y vean lo que logró!:

"Juro por Dios, juro por mis padres y juro por mi honor que no descansaré mientras viva hasta que haya liberado a mi patria."

Por esta razón, es que los partidos (clubes) políticos deben ser dimensionados adecuadamente, y “forzados” a entrar en el contexto correcto de la constitución y las leyes.

Nadie puede formar un partido (club) de estos, con el pretexto de formar “al nuevo hombre”, o para respaldar una única "y verdadera" opción para la nación. Un hombre, mucho menos puede ser artífice de la idea, guía exclusivo de ella y ejecutor único de sus designios, pues nuevamente, como decía el Libertador:

"Huid del país donde uno solo ejerce todos los poderes: es un país de esclavos."

Así son los partidos, con estructuras rídidas y verticales, como si de un modelo militar se tratase, indicando a todos lo que ha de hacerse y pensarse. Y... ¡aayy del que no esté en el partido! (club...)

Ya hemos visto, en reiteradas oportunidades, como los extremos del comportamiento humano, suelen ser desacertados, como mínimo. Toda estructura política debe estar fundada en los más altos valores humanos, para con ello fomentar la reflexión en tiempos de paz, y la ejecución estricta de la ley, en tiempos de coyunturas.

Una vez más, cito a S. Bolívar, pues no es necesario más:

“La confianza ha de darnos la paz. No basta la buena fe, es preciso mostrarla, porque los hombres siempre ven y pocas veces piensan.”

No nos agobiemos ante tantas injusticias, y ante tantas palabras arrojadas al río de los lamentos; nuestras fallas son tan importantes como nuestros aciertos. Aprendamos, insisto, de nuestros errores, y hagamos de los pocos partidos políticos que deben existir, canales justos por donde las ideas nacidas del crisol de la venezolanidad, puedan hacerse llegar a todos por igual. ¡Optimismo ante todo!

¡Son tus ideas y tu capacidad de llegar a acuerdos honorables los que valen, no lo que diga el partido (club)!

¿Necesitamos un "partido(club) fuerte"?; ¡mentiras!; lo que se necesitan son venezolanos fuertes y claros, a los que les "vibre" la venezolanidad y la constitución por dentro!

Los círculos concéntricos expansivos de la pobreza, (o cuando la miseria engendra mas miseria)...(II)

Es necesario volver a este tema…

Nos hemos dado cuenta de lo sensible que es abordar tantos problemas en Venezuela, dado el abandono en que se encuentran y las profundas consecuencias que se han tejido.

Tocábamos estos aspectos de la miseria-pobreza en el país, y de las acciones debidamente planificadas y que sin omisiones debían tomarse para iniciar el muy largo camino de enderezar por completo las cosas. Pareciera perderse en el horizonte la cantidad de detalles por resolver, pero como simpre se dice: "Comencemos por el primero".

Creo que todos estamos claros ya a estas alturas que si debemos enderezar muchas cosas; la descomposición social de la que tanto hemos hablado, es terriblemente patente. Basta con ver como un ciudadano venezolano, o extranjero ilegal, se roba hasta los cables del alumbrado público para venderlos como chatarra, y como existen ciudadanos venezolanos, dueños de esas chatarreras, que lo compran sin rubor alguno, aún sabiendo su procedencia.

Cuando el bombillo de una plaza hay que resguardarlo con rejas de seguridad para evitar que se lo roben, o una alcaldía instala papeleras publicas y estas son robadas para uso particular, es porque algo está muy mal...

Pero no divaguemos en tantas señas de descomposición social; volvamos a algunos de los aspectos básicos.

Mencionamos antes el asunto del control de natalidad, la educación obligada en los menores de 18 años, y la meta factible de eliminar los barrios, transformándolos en urbanizaciones, y la necesidad de eliminar muchos de estos mismos barrios, reubicando a la gente en desarrollos con calor humano, en las proximidades de donde vivían si ello es posible, al mismo tiempo que se prohíbe y penaliza cualquier intento de invasión de tierras, que sólo estimulan la anarquía.

Ni hablar de la necesidad de un sistema de salud verdaderamente estructurado y unificado, en manos de una administración libre de roscas y de delincuencia organizada.

Aunque se dice fácil, sabemos que hacerlo no lo es, aunque los recursos existen. El petróleo, si justifica su extracción, es precisamente con esto.

En primer lugar, la planificación familiar y la esterilización gratuita y accesible para todos, y para ambos sexos, es impostergable, a fin de evitar que injustamente, miles de mujeres venezolanas tengan que cargar con la responsabilidad de criar familias en exceso numerosas, muchas veces sin la presencia de un padre responsable, limitándose ellas mismas en el proceso, al estar impedidas de continuar sus estudios, o de conseguir un trabajo bien calificado.

A fin de cuentas, es simple: No podemos pretender resolver un problema si permitimos que este crezca libremente. No puede haber jóvenes de menos de 21 años embarazadas, por lo menos durante un plazo razonable de tiempo, y nunca una joven menor a 18 años. El control de natalidad es prioritario para esto, Tan importante como ofrecer la esterilización gratuita a quienes ya tienen más de dos hijos, o a quienes no teniéndolos, deseen la esterilidad. La obligatoriedad de la masiva campaña comunicacional requerida será indiscutible.

En lo referente a la educación, nunca podemos bajar la guardia ante su correcta y efectiva aplicación; es la manera en hacer llegar las herramientas de la oportunidad a todos por igual. Es el molde con el que fabricamos sólidos bloques para seguir construyendo la nación. Bólivar fue claro en esto:


"Las naciones marchan hacia su grandeza al mismo paso que avanza su educacion."


Por otro lado, la conversión de barrios a urbanizaciónes si es posible en muchos casos. A veces será necesario reubicar a muchos pobladores a fin de crear áreas verdes, y zonas para escuelas, guarderías y empresas factibles de ser instaladas cerca de la comunidad. La tecnología actual que podemos manejar, permite hacer estas cosas.

En la conversión de barrios, algo hay que dejarle claro a los que habitan en ellos: Quizás no podamos hacer del barrio una… “urbanización privada con town houses”, pero si aseguraremos un sitio digno, con accesos libres y planificados, en un plazo de tiempo razonablemente no mayor a 10 años para todo el país, y lo mas importante: que nuestros hijos no se verán en la necesidad de tratar de fundar un nuevo barrio más miserable, localizado aun más lejos de la esperanza. La planimetria, y la fotografia aerea o satelital, serán elementos claves para mantener el control a lo largo de esos diez primeros años.

El "camino de doble vía" del que hablábamos en reflexiones pasadas, se aplica acá también, esta vez para los que estan o quieren estar demasiado bien ubicados: No podemos permitir que el abuso se apodere de los sectores de las ciudades ya urbanizadas o consagrados al colectivo o a la naturaleza, en beneficio de pocos, mediante la construcción en esos terrenos, de edificios o urbanizaciones, empresas o fabricas que corresponden mas a los cochinamente ricos (recuerden que este concepto lo tocamos anteriormente), que al resto de la población.

NADIE está en contra de que un ciudadano honesto y genuinamente con capacidad para hacer una gran casa, no la haga; lo que no se puede permitir es que esa capacidad económica se desvíe, y pretenda pasar por sobre la constitución y las leyes, para obtener privilegios que en nuestra nación, acordamos que no existirían, ya que ante Dios y nuestra alma escrita, todos somos iguales en derechos, aunque distintos en como aprovechamos nuestras respectivas oportunidades.

Este es un punto vital a recordar: El estado nos brinda la misma oportunidad a todos, pero solo nos protege, mediante los beneficios básicos de ley, de nuestras malas decisiones como personas. Es inevitable que unas tengan más éxito que otras; es ley de la vida, y tratar de "aplanar" eso mediante doctrinas, y sistemas de gobiernos no contemplados en la constitución, es sencillamente crear algo artificial e insostenible. Importante si es, como decíamos, dar igualdad de oportunidades.

Nunca el estado debe ser una muleta; sólo un piso firme y seguro donde fundar y conservar nuestro hogar, bajo el imperio de la ley.

Como vemos, los círculos concéntricos expansivos de la miseria, no se acaban solo “a punta de realazos”; requieren de un delicado entramado, donde la claridad en el papel de la constitución y las leyes, nos hace posible manejar adecuadamente los hilos del gobierno, a fin de conseguir un equilibrio entre nuestra necesidad de corregir los errores pasados, y nuestra necesidad de construir un futuro digno y pacifico.

¿Dónde está el presente en todo esto?: Muy sencillo de responder: en el punto donde ese equilibrio esté.

¡Justamente por no haber conseguido ese equilibrio, es que vivimos sin un presente!

…¿De dónde creen entonces que nos viene tanta inocencia?

domingo, 2 de agosto de 2009

"Cuando mas se dobla la rama, mas fuerte pega al soltarse"

No se si existe como un refrán, pero en realidad es lo que esta pasando con la nación.

¿Recuerdan el asunto de todo el poder que se está acumulando para el que venga después del actual presidente, en el momento en que este termine su mandato constitucional?

Estamos doblando la rama mucho, y esta no se va a partir!

Podemos interpretarlo también así:
Mientras más se "doble" a la constitución y a las leyes, no aplicándolas correctamente o alterándolas de manera irregular, irónicamente mas oportunidad existe para que llegado el momento, el poder judicial vuelva a la vida y mediante funcionarios que deberemos incluso proteger en su integridad, se restablezca un estricto orden constitucional. No se trata de sacar gobiernos, o pelear con quien esté como honorable presidente de Venezuela; el punto es hacer cumplir con estricto apego, la constitución que se aprobó legal e indiscutiblemente en 1999.

Ya hemos hablado de la desvalorización que hay en el país, y como esta penetró ya todos los niveles de gobierno. Hoy en día, la pirámide invertida de la que hablábamos, esta "volteada": el gobierno y el estado desdibujados en una entidad improvisada, instalados mas arriba, sobre el pueblo...

Ahora la rama no se puede soltar de golpe; hay que ir poco a poco quitándole de encima ese peso que le hemos puesto, o de lo contrario, causará en la cara del pueblo, (¡Es decir, de TODOS nosotros!), ¡una gran marca dolorosa!

Otra vez, lo necesario es planificar el desmontaje progresivo de lo que se "armara" o estableciera ilegalmente, con el fin de adecuarlo al espíritu estricto de la constitución, y con ello, poder eliminar lo negativo, colocando las partes buenas que aún estén pendientes de poner en marcha, que sólo así, podrán mantenerse en el tiempo, mantenidas y alimentadas por el colectivo de individuos, !que somos pueblo!

Ojo: ¡No se trata para nada de que alguien piense es deshacer lo hecho!; Ese fue el error del Sr. "Pedro el Breve": A parte de saber que se sentó donde no le correspondía y nadie lo había llamado, pretendió desbaratar lo hecho, como si cosas buenas no existieran. ¡Son las malas las que democráticamente debemos corregir y/o agregar!

No les digo más; piensen en lo que hemos caminado hasta el día de hoy; sólo llevamos la mitad del camino...

Recordemos a Bolívar y su visión sobre la autoridad que lo revestía, nunca más grande que su propio honor:

"Yo podría arrollarlo todo, mas no quiero pasar a la posteridad como tirano. "
Carta a Sir Robert Wlson, Gral. ingles. 30 Abr 1827.

Cuando todo se hace por... "el pueblo".( ! )

...o de como se vanaliza el ideal de pueblo.
Este es otro tema de esos incómodos que hemos visto en acción cientos de veces, en cualquier parte del mundo.
Saben que no es extraño escuchar en voz de un político, de un gobernante, o incluso, del que acaba de invadir una parcela de tierra ajena, que tal o cual acción se hace en nombre del "bravo y soberano pueblo" .
¿Como se discute con quien quizás empuña el poder y te dice que solo su palabra es cierta porque es la "única" voz que habla en nombre del pueblo, o peor: "...del verdadero pueblo rojo rojito, o verde verdecito o color cambúr camburcito", discriminando con eso a cualquiera que no responda a ese conveniente concepto?)

Muy odioso resulta cuando sabemos, por simple sentido común, que uno o más están detrás de ese acto "desinteresado por el pueblo", justamente haciendo lo contrario: sacando alguna clase de beneficio personal e ilegal.
Responder a la anterior pregunta entonces, no es nada sencillo.
Recordemos, para empezar, lo que hemos dicho ya: Los gobiernos sólo deben administrar. La relación Pueblo-gobierno, es del tipo inversamente proporcional: Mientras menos asuma el pueblo, más asume el gobierno, trasformando al estado en servidor de este último. Si los poderes no están diferenciados, y sólo cumplen lo que un presidente en cualquier turno de gobierno "sugiere", debemos concluir que estamos ante un gobierno fuera de lo constitucional, pues al final, se hace lo que un solo hombre dicte como justo y correcto para la patria, constituyendose el mismo en pilar del funcionamiento de esa nación. Entonces: ¿Estamos en esa situación ante una inversión de los valores de lo que ya hemos hablado sobre pueblo, estado y gobiernos?

Bolivar decía:
"Si un hombre fuese necesario para sostener el Estado, ese Estado no debería existir; y al fin no existiría."
Nuestras imprecisiones conceptuales y de base sobre la constitución, están posibilitando el nacimiento y la sobrevivencia de estructuras de gobierno deformes, "contranatura" (sin alusiones a alguno en particular), inviables en el tiempo de Dios, de la justicia y del mismo pueblo.

Recuerdan igualmente cuando hablabamos de la tendencia que tienen las revoluciones a eternizarse, convirtiéndose en extrañas amalgamas (como las mezclas de metales que aplican los odontólogos...) "autojustificantes para siempre". No es que las revoluciones sean malas de por si; es que mas bien son como tornillos sin fin, que no van a ninguna parte, y como esos tornillos, terminan moliendo todo lo que caigan en ellos, dejando sólo fragmentos de los ideales y esperanzas de lo que pudo ser y no fue.
Nunca pude hablar con el ciudadano presidente para explicarle esto...
¿Quieren verlo de otra manera?: Es como estar jugando ajedrez con alguien, e independientemente de que ambos quieran aprender del otro, o solo confrontarse, sin previo aviso, llega un tercero a patear la mesa, tumbando el juego, y queriendo jugar allí, solo con sus amigos, a las barajas. Bueno, es algo así.
Las revoluciones llegan en momentos de coyunturas, donde o se elige el camino de las cabezas frias (si es que hay alguna), o el de las cabezas calientes (el mas atractivo, aunque siempre es el peor).
Yo insisto: "Lo que no resiste un análisis simple, no vale la pena ningún esfuerzo nacional".

Bolívar lograba concentrar en pocas palabras, verdades contundentes por su sencillez, y eso es lo que nos permite, tantos años después, extraer sabiduría solo con leer sus citas.
El Jesús del nuevo testamento cristiano, es quizás el mejor maestro en el arte de concretar la sabiduría y el amor en pocas palabras.

Otros grandes e insignes maestros han existido, incluso en nuestras tierras, como nuestro S. Bolívar, pero ellos no han sido razón suficiente para que nosotros decidamos abrazar con pasión ideas simples como las reflejadas en la constitución, en vez de extrañas, extranjeras y rimbombantes tesis de modas, cuyos diseñadores terminan muchas veces siendo calenturientas mentes atormentadas por la necesidad de reconocimientos...

Insistamos hasta lo último: Sólo lo básico planteado ya en la constitución aprobada, y las leyes legalmente establecidas, como piso firme donde apoyar nuestros pies, permitirá que hombro con hombro, hagamos respetar lo que como pueblo somos, y no lo que los que por encima se han querido instalar, pretenden que sea, justificando con ello sus mas viles acciones.

En un mundo donde el pecado pareciera la norma, las buenas intensiones no exoneran de los errores cometidos, y del correspondiente castigo.

No podemos permitir que se sigan haciendo cosas en nombre de nosotros, como si de un favor se tratara, porque todo lo que necesitamos, plasmado esta ya, en el alma escrita de la nación.
Estamos jugando, ya de adultos, a los héroes libertadores, y mientras, postergamos la Venezuela que nuestros hijos necesitan para enfrentar el futuro.

"Nada, sino las malas acciones, debe molestar a los hombres."
Carta al Gral. español Pedro Morillo. 30 Nov 1820.

"Quiero salir ciertamente, del abismo en que nos hallamos, pero por la senda del deber y no de otro modo"
Carta al gral. Páez. 23 Dic 1826.