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jueves, 15 de octubre de 2009

El país de las bodegas, tienditas, ventas de comida y los pequeños servicios.

Este tema, -el de nuestro actual estado, y la situación deseable a la que queremos llegar-, siempre tendrá, digamos. mucha tela de donde cortar, y nos arriesgaremos a quedarnos, como mínimo, cortos. Sin embargo, no es posible postergarlo más; simplemente no se habla de ello con la claridad, y mucho menos con la contundencia que requiere tan vital punto para la salud de la nación, y por ende, la de la sociedad en la que vivimos y pretendemos coexistir.

Varias veces comentaba la necesidad de hablar de estrategias claras para la nación, y esto debe ir unido invariablemente a lo que reflexionábamos hace poco, sobre las fallas que laten aún en nuestra nación. Parece increíble, pero es sencillo: Venezuela apenas está probando lo que es tener una estrategia, que en cualquier caso, debe buscar alcanzar un objetivo: la materialización absoluta de lo planteado en el alma escrita de la nación.

Cuando digo “probamos”, es en serio: nos encontramos como testigos de una muy “a tientas” estrategia planteada. Conforme los eventos se van presentando, y no antes, por el gobierno, -que no por la nación-, para alcanzar algunos objetivos.

Son ejercicios útiles, no porque estén teniendo el éxito que se espera, sino porque nos ofrecen un primer vistazo a lo que debemos y no debemos tomar en cuenta a la hora de esos diseños estratégicos. Actualmente observamos como la nación ha sufrido un desbalance grave en su maquinaria productiva, su política, su administración y sus leyes de carácter económicas, mientras el poder despiadado y sin patria del dinero, pasa de unas pocas manos a otras.

Por esa razón, éste tópico parte de un punto muy simple nuevamente: Venezuela se ha convertido en un país de cada vez más comercio básico a lo interno (hipermercados, supermercados, tiendas, abastos, quincallas, restaurantes, ventas de comida y puestos improvisados de cuanta cosa vendible, en cualquier plaza, calle o avenida de nuestras ciudades, barrios y urbanizaciones), y encontrándose únicamente en crecimiento leve y mas bien errático, la superestructura de servicios del tipo tercerizado (limpieza, despacho, reparto, reparación, inspección, instalación, etc.). Fuera de eso, y en términos generales, a sabiendas que ignoraremos algunas cosas puntuales importantes por ahora, insisto, fuera de esto, nos encontramos en la mínima condición de producción, casada esta a la monumental importación de cuanto adminículo necesitemos o deseemos.

¡Vamos!, ¡no se resistan a admitirlo!; fuera de algunos rubros agropecuarios, metalúrgicos, textiles, y manufactureros, todos ellos a un nivel muy básicos, NADA se produce en el país sin la necesidad de algún componente, tecnología o conocimiento clave, traído del extranjero.

¿Petróleo?, claro que tenemos mucho, pero…, no traigan maquinarias y tecnología de otros países a ver si encuentran, explotan y venden ese fulano petróleo. ¿Electricidad?; bueno, los grandes equipos, los transformadores de gran capacidad y un sin fin de cosas, no las producimos aquí. ¿Automóviles?, (¿Es necesario responder esta pregunta?); pues claro que no producimos lo necesario para fabricar un carro. Quizás alguno me pudiera afirmar que podríamos irnos hacia algo más pequeño y simple: ¿Un motor de combustión interna, digamos, para una motocicleta? …¡claro que no lo podemos producir!

Quizás podrían decir que por lo menos clavos de hierro, o codos galvanizados para conexiones de aguas blancas fabricamos, y podrían sin duda tener razón; sin embargo, -y he aquí el otro problema a falta de conciencia, estrategia y políticas claras-, es más barato y “rentable” traerlos de China…(Por eso los chinos, al igual que otras potencias económicas, en lo civil o militar, nos hacen generosos préstamos: para poder comprarles a ellos mismos, lo que necesitamos, pero ese es otro tema.)

Analícenlo con sumo cuidado, y se darán cuenta que lo poco que producimos en la actualidad, esta sujeto a tecnologías y paquetes de componentes importados, con patentes intocables, que nos limitan siempre a ser meros operarios y propietarios. Antes producíamos mas cosas, ciertamente con una injusta distribución de los beneficios, pero incluso eso quedó en el pasado; hoy en día el principal daño esta hecho, y consiste en nuestra sumisa actitud hacia lo más simple: la importación, amen de las cuantiosas divisas que diariamente entran al fisco por concepto de renta petrolera e impuestos a los mismo ciudadanos.

Desde el bolígrafo o lápiz, pasando por el perfume de un jabón o el repuesto del vehículo familiar, y sin pensar en medicinas, ropas, alimentos, electrodomésticos básicos, TODO es o posee un componente clave que es importado.

No se trata de una descripción alarmista producto de una especie de xenofobia hacia los productos extranjeros, sino mas bien de la aplicación sensata de los conceptos básicos de soberanía, y ello desde la soberanía agroalimentaria, que no consiste precisamente en tener dinero para comprar en otros países, sino en capacidad nacional para producir lo que necesitamos, hasta los implementos, tecnologías, pericia, y aparatos necesarios para que la maquina nacional se mueva por si sola, lo cual si podríamos denominar con certeza como verdadera soberanía técnico-industrial..

Esto amigos míos, es uno de esos fabulosos, aunque huidizos pilares donde una nación con personalidad propia se fundamenta.

Ahora, ante la difícil situación económica, cualquiera puede ver lo que una persona sin empleo formal (y que sabemos que se aproxima al 45 % del total de la población económicamente activa de la nación), se dedica a hacer: vender comida o dulces; vender ropa contrabandeada o adquirida legalmente; instalar un cibercafé, o una empresa pequeña desde donde prestar servicios como reparación de computadoras, limpieza o fotocopiado, por decir solo algunas cosas. Al final de todo esto, nos encontramos con que el motor de la economía nacional se basa en el comercio interno de pequeños productos terminados provenientes del exterior, y los servicios igualmente a nivel de insumos importados, generalmente con una relevante dependencia de factores exógenos. El resto que aún queda, ciertamente lucha para no ser asfixiado en esta vorágine de degradación.

¿Necesitan la descripción de más escenarios para admitir la situación?

No piensen en comparaciones fútiles con otras naciones del globo, porque de hacerlo, podríamos darnos cuenta de que no estamos de ultimo en el ranking mundial, pero no por ello podríamos sentir alivio o tranquilidad ante eso, puesto que lo esencial, es decir, la autonomía como país, hoy en día, y como desde hace muchísimos años, esta comprometida.

Debemos recoger toda la experiencia que hemos sido capaces, por un lado, de generar nosotros, buena y mala, y por otro lado, capturar toda aquella vivencia de otras naciones que puedan inspirar ideas novedosas en el país.

Política y estrategia van de la mano; muchos las reconocen como partes de un mismo conjunto, pero con el fin de dejar claro los componentes que necesitamos para crecer sostenida y exitosamente en todos los ordenes, prevaleciendo siempre el social para todos, detallaremos cuales son, e incluso, haremos un alto para analizar algunos conceptos necesarios antes de seguir. Los conocimientos profundos y justos que necesitamos, se los dejaremos a los varios concejos multidisciplinaríos y de alto nivel, que requeriremos estructurar en todo el país para entramar la estrategia colectiva que asumiremos en un futuro aun no determinado.

En sucesivas entradas, veremos algunas elementales ideas que podrían quizás, servir como referencia para los que en conjunto deberemos decidir para nuestra Venezuela.


martes, 6 de octubre de 2009

Repasando lo que nos debería avergonzar.

Hablábamos últimamente de cosas externas a nuestra nación; comentábamos como las naciones que nos rodean luchan por emerger en sus propias dinámicas y realidades.

Sin embargo, no debemos alejarnos, -una vez más-, de lo básico: nuestras propias miserias, pendientes de ser reconocidas, para asimilarlas y dignarnos de esa manera, a buscarles solución. No nos gusta hacerlo; más de uno afirmará sin rubor que debemos dedicarnos primero a lo positivo, y hasta quizás a lo épico, por el bien inestimable del universo, y bla, bla, bla…

Una fuerte dosis de realismo necesitamos administrarnos; recuerden que quien sufre de una adicción, no puede jamás cambiarla sin reconocer primero su propia debilidad, y lo más importante: su valor irrenunciable como humano, superior a cualquier limitación temporal personal, o…nacional.

Traigan soluciones para estos problemas, como colectivo venezolano, y yo les mostraré una nación que se ha autodescubierto:

0.- El miedo a reconocer a Dios como nuestra máxima inspiración.

1.- El descalabro de la familia como unidad fundamental del bienestar del individuo y del colectivo.

2.- El descontrolado índice de embarazos en menores de edad, producto de lo anterior, y el alto índice de natalidad en los sectores más carentes de recursos y amor.

3.- La sensación de injusticia, sobre los cuatro aspectos básico del ser humano: Educación, Seguridad, Bienestar social y Trabajo

4.- Las cárceles en todo el país, y el submundo pérfido y destructor al que se somete a todo aquel que caiga en ellas.

5.- La pérdida progresiva de cualquier cosa parecida a la honestidad, al respeto y a la dignidad de los otros y de nosotros mismos.

6.- La impunidad, en cualquier aspecto social que se quiera ver; la distorsión absoluta de los conceptos de “derechos y deberes”. La corrupción como hecho cotidiano y normal, capaz de crear estatus social y político y ser aceptado.

7.- El mesianismo; el patriarquismo y todos los demás “ridiculismos” que nos hacen esperar que algún venezolano en particular, traiga la paz y la prosperidad para todos, mediante un gobierno mágico, sin que sea necesaria la participación y el esfuerzo de todos.

8.- La tolerancia de todos a la creación, mantenimiento y extensión de los cordones de miseria dentro y alrededor de las ciudades del país, donde nacen y crecen miles de venezolanos, y donde otros tantos miles de extranjeros e indocumentados, terminan de perder la esperanza con la que llegaron a estas tierras.

9.- La no enseñanza del alma escrita de la nación (la constitución), desde la primaria, que enseñe con claridad a nuestros hijos, lo que significa ser venezolanos.

10.-El despilfarro sin limite de nuestros recursos económicos.

11.- La total falta de visión y estrategia nacional.

¿Exageraciones?; bueno, podríamos decir que todos tienen derecho a vivir en los sueños que tejan para si, pero ello no disimulará estas verdades sencillas, y aún así brutales; sólo les digo en lo que yo utilizaría una cadena nacional, en lo que le diría a los venezolanos y extranjeros que viven en este país. No les diría lo que quieren oír; les diría lo que no quieren enfrentar…

Por eso es que ningún político debe tener la posibilidad de reelección: eso le impide decir todas las verdades y crudezas que deberíamos enfrentar, si es que están concientes de ellas, lo cual dudo mucho, porque si lo hacen, saben que nadie los reelegiría. ¿Por que creen que las medidas impopulares se dejan siempre para después de las elecciones o cuando estas están aun lejos?

sábado, 22 de agosto de 2009

¿Hasta donde llega el trabajo altruista para darle paso al egoísta impulso de resaltar políticamente?

De entrada se preguntarán a qué me refiero con esto. Quiero tocar este asunto porque he conocido a más de un ciudadano que trabajando duramente por una causa política, ha sido finalmente ignorado por quienes tenían la tarea de estimular y premiar, aunque fuera con el reconocimiento, a los que han luchado por un ideal, o por una comunidad, o por ambas cosas.

Gente que desea participar, pero que terminan siendo desplazados por aquellos que mueven “palancas” para atornillarse en los puestos remunerados disponibles o creados expresamente para atornillarlos. Estos son ciudadanos que comenzando en un trabajo político comunitario “inofensivo”, han escalado posiciones dentro del partido (club) político “x” o “z”, obteniendo de esa manera, importantes cuotas de influencia y de dinero.

Eso me lleva a formular la pregunta con que titulo la presente entrada al blog.

Se que no estamos tocando un tema exclusivo de Venezuela, pero como en veces anteriores, me ocupa es justamente, la manera en que éste se desarrolla y penetra en toda la estructura socio-política.

Una vez más, algo que parece simple, resulta que interactúa bajo lo visible, con una cantidad de factores que permiten la aparición de estos comportamientos no éticos: la creación de nuevas herramientas de participación, llevadas de la mano ideológicamente, como las juntas comunales, desvirtuando con ello su importante labor; las diferencias sociales que se han creado entre sectores pobres y los de clases mas altas; los desempleados que encuentran en el “liderazgo comunitario”, un trabajo remunerado de más de una forma; los políticos y funcionarios que consiguen en los consejos comunales, y otras neo-agrupaciones, entes de poder altamente maleables y dirigibles; la extrema pobreza que por más medidas que se toman, no logran ponerle fecha de termino a la miseria; el crecimiento desordenado de los centros urbanos sin servicios básicos, con el consentimiento de las autoridades; la delincuencia producto de la falta de educación, valores familiares y nacionales; la falta de trabajo, y en fin, un largo etc.

El producto final, es la absoluta irrelevancia para algunos sectores del poder, del trabajo altruista y voluntario, y la nada fácil de esquivar tentación a caer en componendas y en la inevitable corrupción. Después de esto, ya el camino es en bajada.

Hace un par de semanas comentábamos sobre la duplicidad en el aparato burocrático, y en el tema de hoy, estamos tocando la Némesis del fracaso de cuanta medida inmediatista y sin fecha de término, se ha tomado en Venezuela.

Por supuesto, toda acción tiene una reacción igual y opuesta: aunque la corrupción y la falla en la obtención de resultados sociales sea tangible y duradera, la experiencia y la maduración socio-política asociada a este proceso colectivo, resultan en ventajas innegables.

Miles de hombres y mujeres, hoy como ayer, se lanzan a la arena política, y más de uno se hunde en ella. Antes eran los de AD y COPEI; hoy son los del PSUV y demás aglutinados en el nuevo chiripero de la revolución. El proceso pareciera repetirse, en ciclos de algunos años. Antes era el “adelante a marchar milicianos, a la voz de la revolución…” de Acción Democrática; hoy es el “que viva la revolución…” del gobierno de turno y del partido político creado para tal fin.

¿Cuál es la diferencia entre las dos revoluciones citadas en ambas canciones?

Entiendo que la palabra es la misma, o es que se trata en realidad de que la revolución puede ser ambigua: puede ser buena, o puede ser mala, o quizás las dos cosas a la vez. Si es así, entonces: ¿Quién tiene la potestad de decir que ésta, y no aquella, es la revolución buena?. Asunto nada fácil, para quien no esta mirando la situación desde la altura, a través del limpio aire que se percibe parado sobre nuestra enorme constitución sin mas pasión que la de ser venezolano, junto con varios millones mas.

Insisto en que no podemos decir que vamos a construir un nuevo modelo de pensamiento colectivo, partiendo por cierto de unos parámetros “entubados” convenientemente en la visión de un solo ciudadano, si ni siquiera hemos podido entender que la constitución es ya de por si, nuestro modelo de comportamiento elegido por mayoría.

Nuestros males comienzan allí, y finalmente nos lleva de regreso al mismo punto, no sin antes haber hecho del camino en círculo, un lodazal que incrementa la pena a cada paso, con cada lágrima derramada ante la injusticia reinante.

¿Cuándo entonces haremos una pausa de sabiduría, aunque sea breve, para dejar que el camino se “seque”, y con ello podamos caminar sobre suelo firme y no en círculos?

El espíritu altruista esta asociado al lado mas bello de nuestra venezolanidad; hemos de cortar de raíz el punto donde las cosas se tuercen, y para eso debemos meditar lo pasado y lo vivido actualmente. A cada individuo debe serle reconocida su labor, y al hacerlo, estamos reconociendo la labor toda del colectivo, evitando quizás que nazca de las injusticias, el egoísta impulso de resaltar individualmente en lo político, con los “beneficios” corruptos que ello puede traer.

No culpemos al socialismo, ni al capitalismo, o a algún otro dogma exquisitamente elaborado, por las penurias que solo nosotros como hombres y mujeres con libre albedrío, hemos generado.

¡Basta de infantilismos, al querer culpar a algo o a alguien más por nuestras propias fallas!.

No culpen al presidente; muchos como él hay en Venezuela; era cuestión de tiempo para que llegara alguno de nosotros al poder. Todos somos producto de esta misma tierra.

Si vivimos mal por no tener dinero o por tenerlo y malgastarlo, es por nuestro consumista carácter como nación; si creemos que viviendo en comunas como hippies socialistas es mejor, es porque seguimos siendo inocentes…; nos cuesta una enormidad conseguir el equilibrio entre lo justo y el esfuerzo requerido para ello; entre el sacrificio necesario y el goce de la recompensa.

Mientras la intolerancia esté como reina de las calles, y de los hogares en Venezuela, haciéndoles creer que existen dos “verdaderos pueblos” en esta nación, nuestro camino seguirá enlodado y difícil de andar, aunque sea sólo para terminar dando vueltas en círculos.

Nuestros más altos valores (altruismo incluido), no pueden seguir recibiendo las salpicaduras de barro de nuestras caídas.

Debemos ir más allá;¡Sólo siendo venezolanos podemos prosperar!

jueves, 20 de agosto de 2009

Sobre el consejo federal de gobierno, o el como se escriben cosas, para no aplicarlas luego.

En la Venezuela actual, varias cosas establecidas en la constitución, no se han aplicado debidamente, o peor, ni se han puesto en practica. Ese es el caso de dos figuras definidas en la constitución: el consejo federal de gobierno, y el consejo de estado.

La correcta aplicación de estas figuras, es determinante en la consecución de los objetivos superiores de la nación, a saber, el desarrollo sostenido y justo, con el consecuente bienestar de la población en su conjunto, y esto tiene mucho que ver con la descentralización. Por supuesto, primero porque ya hemos establecido con claridad las inconveniencias de la centralización excesiva del poder, de los recursos y de las capacidades productivas, aunque sea de manera indirecta. Es obvio, que de querer llegar a ser una nación desarrollada y sólida, que camine ya con claridad sobre un presente equilibrado, esto debe darse mediante la prosperidad de cada una de las regiones o estados. De esta manera, mediante la diversificación científico-técnico-industrial, podemos obtener un grado de estabilidad económica importante, al hacernos inmune a variaciones en los precios de las materias primas básicas, incluyendo el petróleo. He advertido que próximamente discutiremos los lineamientos fundamentales que las estrategias rectoras de la nación deben tener, de cara a obtener un verdadero desarrollo, con una independencia agroalimentaria real, y una clara tendencia creciente hacia la educación y la mayor calificación y diversidad laboral.

Todo esto, empero, requiere de la aplicación recta de lo planteado constitucionalmente, y ello pasa necesariamente por estas dos figuras de asistencia al desarrollo. Veamos primeramente al consejo federal de gobierno, y lo que nos dice el alma escrita de la nación sobre ello:

Del Consejo Federal de Gobierno

Artículo 185. °

“El Consejo Federal de Gobierno es el órgano encargado de la planificación y coordinación de políticas y acciones para el desarrollo del proceso de descentralización y transferencia de competencias del Poder Nacional a los Estados y Municipios. Estará presidido por el Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva e integrado por los Ministros o Ministras, los Gobernadores o Gobernadoras, un Alcalde o Alcaldesa por cada Estado y representantes de la sociedad organizada, de acuerdo con la ley.”

“El Consejo Federal de Gobierno contará con una Secretaría, integrada por el Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva, dos Ministros o Ministras, tres Gobernadores o Gobernadoras y tres Alcaldes o Alcaldesas. Del Consejo Federal de Gobierno dependerá el Fondo de Compensación Interterritorial, destinado al financiamiento de inversiones públicas para promover el desarrollo equilibrado de las regiones, la cooperación y complementación de las políticas e iniciativas de desarrollo de las distintas entidades públicas territoriales, y a apoyar especialmente la dotación de obras y servicios esenciales en las regiones y comunidades de menor desarrollo relativo. El Consejo Federal de Gobierno, con base en los desequilibrios regionales, discutirá y aprobará anualmente los recursos que se destinarán al Fondo de Compensación Interterritorial y las áreas de inversión prioritaria a las cuales se aplicarán dichos recursos."

Vemos ya de entrada, que este posee un carácter bivalente: por una parte promociona la adecuada descentralización del trabajo por hacer, lo cual no implica para la nación de ningún modo el aislamiento o separación de los estados debido al plan nacional de desarrollo a implementar. Por otra parte, administra recursos de financiación, lo cual aunado a su constitución con funcionarios representantes de toda la estructura de gobierno del país, lo hace capaz de trabajar en armonía con la nación toda. (Es muy obvio que de depender de algún jerarca gubernamental, ambas figuras resultarían inútiles).

Ciertamente tanto el consejo federal, como el consejo de estado del que hablaremos en un momento, le quitan protagonismo al ciudadano presidente en funciones en cada periodo, por lo menos desde la perspectiva de nuestra tradición presidencialista exagerada, pero no por ello le resta ni una sola función de las ya establecidas con claridad en la constitución para el cargo. Es uno de esos aspectos que hacen honor al pensamiento del libertador, al evitar que de un solo hombre dependan demasiadas cosas.

Tengan en cuenta por favor, este concepto, al momento de hablar de las estrategias nacionales.

El otro aspecto importante que mencionábamos era este:

Sección Sexta: Del Consejo de Estado

Artículo 251°

“El Consejo de Estado es el órgano superior de consulta del Gobierno y de la Administración Pública Nacional. Será de su competencia recomendar políticas de interés nacional en aquellos asuntos a los que el Presidente o Presidenta de la República reconozca de especial trascendencia y requieran de su opinión.

La ley respectiva determinará sus funciones y atribuciones."

Artículo 252. °

“El Consejo de Estado lo preside el Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva y estará conformado, además, por cinco personas designadas por el Presidente o Presidenta de la República; un o una representante designado o designada por la Asamblea Nacional; un o una representante designado o designada por el Tribunal Supremo de Justicia y un Gobernador designado o Gobernadora designada por el conjunto de mandatarios o mandatarias estadales."

Vemos que muy mal haría un presidente o presidenta, si instalada esta figura, nada le consultara a este consejo.

Es quizás uno de esos puntos que la constitución debe mejorar a futuro: los miembros de este consejo no deberían ser seleccionados por el presidente o presidenta, pues podrían estar subordinados a este o esta, y no a sus principios como venezolanos y a su constitución.

Comencemos a partir de aquí con los lineamientos de una estrategia coherente y sustentable de desarrollo. El inicio de la planificación necesariamente pasa por estas figuras, que junto a los gobernadores y alcaldes, así como diputados, perfilaran junto a los consejos de especialistas de cada área de desarrollo a aplicar, los puntos rectores que finalmente la nación debe aprobar para lanzarse como un todo, social y nacional.

Por ultimo, mencionemos este importante artículo:

Artículo 300. °

"La ley nacional establecerá las condiciones para la creación de entidades funcionalmente descentralizadas para la realización de actividades sociales o empresariales, con el objeto de asegurar la razonable productividad económica y social de los recursos públicos que en ellas se inviertan."

Esto se unirá a todo lo anteriormente dicho, para reconsiderar la unificación racional de regiones o estados e incluso, municipios del país, a fin de maximizar la utilización de los recursos disponibles, en función de la vocación manifiesta en extensiones específicas de la geografía humana de la nación.

En fin, vemos que no guiarse por la constitución y las leyes, es como entrar a un inmenso laberinto de varios niveles verticales, sin un mapa para desplazarnos. Podríamos equivocarnos en alguna esquina, pero con el mapa, logramos siempre retornar a camino seguro.

sábado, 15 de agosto de 2009

Sobre la educación en Venezuela

El tema está muy agitado en estos días; nuevas leyes han surgido para desplazar a las anteriores, mientras que uno y otro bando se acusan, o bien de forzar la aprobación de leyes inconsultas, o bien, de querer mantener el sistema educativo burgués.

Les voy a decir una cosa, que muchos ya saben: Los dos bandos tienen razón. Por una parte, la ley de educación aprobada no resiste con claridad un análisis “constitucional”, y ni aún un análisis político lo logra superar con la mejor puntuación, digamos. También es cierto que el actual gobierno, no ha tenido el mejor tino, pese a los sinceros esfuerzos, para lograr romper esos esquemas antiguos de educación que aún se mantienen. Ya hablaremos de eso.

Por eso la hasta ahora vigente reglamentación, ha permitido e incluso aupado, la actividad privada en el sector, incrementando con esto la imagen clasista e injusta que poseen, precisamente porque ha establecido diferencias de oportunidades entre los mismos ciudadanos de la nación, y esto sabemos, va en contra de la constitución.

Hablando de estos dos contrapuntos, creo que se han dado cuenta que cuando bandos extremos y en oposición entre sí, se acusan mutuamente, en realidad nos están dejando ver las verdades que el propio bando acusado, no diría, por ser eso una manera de ir en contra de si mismo.

Es interesante. Por eso es que el mantenimiento de bandos alternos al otro, es importante; por supuesto, sin que sean extremos o radicales, o que trabajen al margen de Dios, de la justicia, y de nuestra sociedad.

Volviendo a la educación, y a su ley en primer término, siento que estamos claros en que la norma legal a nivel de educación, debe ser clara como el agua de un manantial.

Por supuesto, esto NUNCA será una realidad si la ley en si, no esta enmarcada en una política firme y nacional, canalizada a través de un plan maestro, con políticas rectoras definidas, y siempre bajo la inspiración de la constitución.

Es aquí donde volvemos a tropezar violentamente con la piedra de la “inocencia nacional”, para darnos en la frente al caernos, con el muro de la realidad: no vamos a lo básico; no reforzamos lo elemental; ¡nos negamos a revisarnos en lo esencial!.

La necesidad de esto se encuentra en el aire; hasta el mismo ciudadano presidente lo ha mencionado. El problema es que no hemos hallado el “¿cómo hacerlo?”…

En este punto debemos traer la idea fundamental de la venezolanidad, y de nuestro compromiso constitucional a vivir mediante el estricto orden en nuestra sociedad, que plantee sin alternativas o atajos, que, primero es Dios, segundo la Justicia y tercero nosotros.

Las malas leyes caen por su propio peso; igual las malas decisiones, aunque no sin antes hacer el daño terrible que fue previsible y evitable.

La educación en Venezuela, les digo, aunque imperfecta, no era, ni es mala; el problema es que cuando a algo imperfecto, se le pegan otros aspectos de la vida nacional igualmente imperfectos, la cosa termina siendo intolerable por lo irritante e injusto que resulta.

Yo mencioné en mi perfil del blog, que estudié toda mi educación en el sistema educativo público nacional. (Sistema publico educativo nacional; eso debe llegar a “sonar” tan bien al decirlo como al hablar del “sistema nacional de orquestas sinfónicas juveniles de Venezuela”). Volviendo a la educación, cuando la cursé, tenía fallas; hasta yo como educando las podía ver; lo mismo pasó con más de uno de mis compañeros, que en fin, veíamos el detalle existente. Sin embargo, allí te dabas cuenta que el que no estaba estudiando, era porque no quería o no lo dejaban sus padres o representantes. Te daban leche, galletas, desayuno, útiles escolares, aunque reconozcámoslo, no de manera constante; no pedían pago alguno, y esto se mantuvo casi igual hasta la universidad; en esta última muchos de mis compañeros no tenían a veces ni para comer, pero el comedor universitario resolvía eso, y el pasaje, bueno, estaban los buses de la universidad, y la siempre apreciada beca, que hasta donde pude ver, no le era negada a los de menos recursos, aunque advertí sobre lo muy malo que era dársela a quienes si tenían capacidad financiera, y que al cobrarla, se metían en una venta de licor, a beber. Así las cosas, todos los que en esa condición estaban, que yo conocía, se graduaron, y muy bien. ¿Había deserción?, si la había. ¿Había bachilleres que no conseguían cupo?; a la larga casi todos entraban, salvo que el promedio de notas fuera excesivamente bajo, y estamos claros en que ello se debía al problema que arrastraban desde el liceo, y que nadie buscó o logró resolver con éxito.

El estado “pecó” al no haber ofrecido correctivos a las fallas educativas de ese entonces, y pecó aún más al no haber estimulado y hecho respetar las carreras técnicas y técnico-universitarias; el fácil acceso a las universidades mas bien creó el mito de que sólo los profesionales universitarios completos tenían valor para el mercado laboral bien remunerado; una cosa alimento a la otra, y aun en 10 años del presente gobierno, y luego de la constituyente, aun este patético “detalle” no ha sido resuelto.

No se puede negar, obviamente, los avances que en algunos aspectos si se han dado: La multiplicación de becas; el aumento de oportunidades de instituciones donde estudiar, las carreras existentes hoy. Debemos mencionar también el restablecimiento del programa de alfabetización nacional, la oportunidad de estudios a los mayores de edad y de la tercera edad para completar su educación primaria y secundaria, etc.

Puntualmente, lo que no se ha podido controlar, es la ineficiencia burocrática, la corrupción, los reposeros profesionales, la pérdida de mística y claro, la mala paga y el bajo estimulo al profesional de área: el maestro y el profesor.

La autonomía universitaria se ha malinterpretado desde hace muchísimos años, y cada vez que se toca el tema, por el gobierno de turno, el alboroto es mayúsculo. Estemos claros que las universidades se han buscado este nuevo intento de normalizar la situación, pues se han convertido en especies de embajadas dentro de Venezuela, donde el terreno universitario no puede ser pisado ni siquiera por las autoridades policiales. La creación de estos mundillos administrativos ha traído mas penas que gloria. Ha posibilitado la corrupción y el despilfarro, en instituciones donde la deserción estudiantil apenas se comienza a reconocer. Una cosa es la autonomía intelectual, como lógico asidero de la libertad que permite la disensión y el nacimiento de ideas, que si son malas, se auto cancelan, y si son buenas, prosperan.

El asunto de la ideologización, colocándose por encima de la venezolanidad, es ya otro asunto.

Estos detalles no resueltos que comentamos, son los que permitieron el boom de las universidades y tecnológicos privados como consecuencia de los sucesivos paros universitarios en la década de los ochenta. La explosión en la fundación de los colegios privados nació allí también, al decaer la calidad y la asistencia de la educación publica, aprovechando más de uno la oportunidad de hacer un negocio, a costillas de la población sometida a la baja calidad de la mencionada educación pública. Asunto complicado: imagínense si comenzamos a hablar de las contrataciones por horas de los maestros en esos institutos, y el trato mercantilista y casi mercenario existente. ¡Nos ponemos a llorar! Aún recuerdo cuando mis compañeros se mataban por entrar a alguno de los liceos públicos de prestigio que quedaban en la ciudad. Era impresionante. Hoy en día, son liceos semi-abandonados en lo físico, y casi totalmente abandonados en lo moral.

Recuerdan lo que hablábamos sobre la necesidad de que los maestros y profesores sean de los profesionales mejor pagados del país?. Anótenlo, porque es importante.

(Punto aparte, en particular, estos profesionales requieren un régimen de jubilación especial: solo se van si ellos quieren o están ciertamente imposibilitados médicamente para continuar. Es estúpido que un profesor universitario, cuando tiene 55, 60 o 65 años, tenga que irse, ¡justo cuando la sabiduría le llega para darla!)

Antes de los ochenta, cuando, como dicen, “la gente tenia plata”, pues la calidad de vida era superior en muchos sentidos, solo había un puñado de colegios privados, ciertamente sólo para gente selectamente abusiva, poderosa, o generalmente clasista, al amparo de gobiernos discrecionales, influenciados siempre por dos cosas: por la tradición poderosa exhibida por las petroleras extranjeras y sus campos de trabajadores extranjeros, con sus propios colegios, y dos, por el tráfico de influencias y prebendas políticas y económicas, que aún hoy existen, aunque con diferentes actores. ¡Ey!, ¡y esto sin ir muy profundo en la historia de los últimos 100 años!

Los gobiernos tienen la culpa siempre, porque después de todo, no son más que pueblo vestido de político y de funcionario publico. ¡Cada adulto en éste país, que no hizo nada por corregir o denunciar esta situación, tiene parte de la culpa!.

Ahora, vean a los colegios y liceos públicos: son la sombra de lo que eran. Los gobiernos, este incluido, no han podido con el monstruo, simplemente por no haber llegado a la medula del asunto como mencionábamos, y eso nunca se logrará sin establecer lo elemental, que es sobre lo que tanto hemos insistido: justicia, justicia, justicia, y mas justicia ), sin alusiones a ningún partido (club) político, ojo!. Ese es un problema también; hay tantos partidos (clubes) políticos, que no puedes sentenciar algo con referencia al clamor popular, ¡sin hacer referencia accidental e indeseable, al nombre de un partido (club) político!

Así las cosas, la educación en Venezuela necesita de revisión, y esta nueva ley, y esta nueva polémica, solo son una parte pequeña del problema mayor, aún no resuelto.

El consenso nacional es fundamental. Recordemos que no se puede avanzar en un bote donde los dos remos empujan en direcciones opuestas.

domingo, 9 de agosto de 2009

Nuestra relación diplomática con toda la América. (II)

Siguiendo con el tema de la diplomacia y las relaciones internacionales en nuestro continente, bueno es que tratemos de identificar quien es quien en el mismo. Supongo que pecaré de superficial, pero por lo simple debemos comenzar; esa, después de todo, es la primera percepción que tenemos como ciudadanos.

Centrémonos en Latinoamérica como tal. Estados Unidos y Canadá son naciones que pertenecen al sector de los mas desarrollados; (¡suerte que tuvieron de ser colonizados por los ingleses y franceses!). En particular EEUU, sabemos con lujo de detalles la actitud que siempre han tenido para con su “patio”. Así nos ven, ¿no?

A estas alturas del juego, estúpido es seguirle achacando las culpas de nuestros sufrimientos a esa tierra del norte y a su gente; eso del “imperio”, y de la “bota yanqui”, es sólo vieja retórica de los sesenta y setenta, traída de los pelos a la época actual. Nosotros sin ayuda, nos hemos labrado la historia escrita hasta hoy, nos guste o no. Si hace 200 años nos hubiéramos unido, otro seria el panorama, pero lo cierto es que decidimos ser pequeños y débiles, por nuestras apetencias internas. A Los estadounidenses les interesa hacer negocios y prosperar, y a nosotros siempre la mano la tenemos llena de dólares para comprarles los que nos ofrecen. ¿Culpa del que vende o del niño que va a la dulcería?

A consecuencia de su pasado colonial relacionado con ingleses y franceses, ellos poseen una idiosincrasia distinta a la de nuestras naciones.

A nosotros nos quedaron los españoles, ¡y vaya labor que hicieron! Bueno, no los culpemos del todo; en realidad su falta de idiosincrasia y técnica, aunada a su alergia al trabajo y gusto por la riqueza fácil de adquirir y ostentar, nos permitió ir construyendo, partiendo de lo básico y de las penurias vividas, nuestra propia esencia como humanos hermanados por el idioma, las costumbres y los modos, todo ello endurecido al calor de la forja de la independencia de nuestros pueblos.

Pero prosigamos:

Cada uno de nuestras naciones ha tenido una fascinante historia particular; sin embargo, veremos en términos mas simples a cada uno de ellos, a sabiendas de que 1.- Uds pueden leer sobre la historia de cada uno con sólo investigar un poco, y 2.- ¡Que este es un blog y no la wikipedia!

En fin, estos son los países con los que estamos relacionados por “familiaridad”, nos guste o no. Ninguna de las descripciones busca despreciar a esas naciones; sólo hablaré en los términos de cualquier ciudadano común:

Cuba: cuando se vive del orgullo mas que de la sensatez (porque se atrevieron a "sacudirse algo" de encima hace mas de 40 años). Esta gente al vivir en una isla bloqueada en muchos sentidos, por su accionar prepotente durante la guerra fría, al instalar misiles nucleares rusos en su territorio, ha aprendido con los años a sacarle el jugo a las oportunidades, y nuestra dependencia ideológica con esa nación, nos debilita. Los lamentos vendrán después.

Es un caso típico de “espejitos por oro”: a mi me obsequiaron unos lentes para leer; muy buenos, y los agradecí, pero no pude evitar preguntarme: ¿Cuántos millones costaron?: ¿tres?, ¿cuatro? No crean que fueron gratis: a la nación le ha costado, debido al petróleo que les enviamos casi gratis, la infraestructura construida para albergar al personal cubano, el pago de sus respectivos salarios y alimentación, aparte de la propaganda involucrada, el material político, etc. Así las cosas: ¿gratis?, si,…claro…

Las islas del Caribe: las “pica pasito” de ese mar (Caribe). Por su necesidad de prosperar dado sus pequeñas economías, igualmente aprovechan las oportunidades que se les tienden, sin medir mucho lo que ello implique “tolerar” de quien lo ofrece, y debido a eso, y a nuestra falta de claridad en los valores a exigir en el mundo, debemos aguardar otro tiempo para darles cooperación fuera de la ya establecida en los acuerdos legales y respetuosos del espíritu de la constitución.

México: el grandulón con “pie diabético”. Uno de los mas desarrollados, es también uno de los que más problemas arrastra en lo interno y social. Su visión, básicamente vuelta hacia sus vecinos del norte, de donde proviene su más importante relación comercial, y hacia donde viaja su emigración, lo deja en segundo plano hacia nosotros.

Resto de Centro América: las grandes víctimas del siglo IXX y XX. Están muy ocupados tratando de salir del profundo subdesarrollo dejado por las potencias extranjeras en ese periodo, y las cruentas guerras internas vividas en muchas de ellas.

Destacan Costa Rica y Panamá; el primero por su serenidad (después de la tormenta de acabar con su propias fuerzas armadas) ante la vida nacional, y el segundo, por su impetuosa actitud actual para crecer y ser prospero, luego de haber sido arrancada de Colombia por intereses extranjeros.

Brasil: el gigante que comercia con todo, hasta con sus órganos. Desde su selva hasta sus garotas en carnaval, todo tiene precio. Son unos gigantes de la construcción y la manufactura de alta tecnología, al igual que gigantes son sus barriadas y miserias. Uno de los “mejores filetes” lo están sacando de nosotros con los negocios que les proponemos tan “hábilmente”.

Argentina: se creyeron magníficos, hasta las Malvinas. Están en proceso de despertar, pero como nosotros, aun no identifican la realidad que les ofrezca el equilibrio de un presente. Sus intereses económicos son fuertes, y su interés mayor con nosotros es el obtener mayores cuotas de negocios y mil millonarios préstamos en dólares.

Chile: es la isla dentro de Suramérica. ¡Nación tan ensimismada en si, ninguna! Grandes productores y fabricantes, también tienen unas fuerzas armadas enormes. Su gasto militar es de los mayores del continente. No han tenido su “Malvinas”, pero igual se arman hasta los dientes. Remanente quizás de su pasado dictatorial. Grandes letrados y héroes de independencia ha tenido, y dio hogar a nuestro Andrés Bello.

Ecuador y Perú: los únicos dispuestos a matarse entre ellos. Economías en crecimiento, se han visto salpicados igualmente por imprecisiones económicas y malas políticas externas, que los han llevado a escaramuzas y guerras abiertas. Compartimos historia de independencia, y al mismo gran Libertador. Junto a Colombia y Bolivia, eran nuestros socios en el gran bloque andino que conformábamos. Tarea pendiente por aprobar, pues quizás sea nuestro mejor sitio para comerciar. Vale la pena mencionar que MERCOSUR con nuestro ingreso, solo tendrá mas sitio donde vender. No seremos competencia en nada. Sólo...“el niño de los dólares…”

Paraguay y Uruguay: dos pequeños, entre dos fornidos. Sus economías no han logrado despegar igualmente por imprecisiones políticas internas, como tampoco sus estrategias nacionales. Mucho por caminar tienen, al igual que nosotros. Sus intereses con Venezuela son económicos, amen de las ayudas generosas que hemos ofrecido alegremente.

Bolivia: la huérfana indígena cuyo padre murió con camisa prestada en Santa Marta, Colombia. Ha sido víctima de apropiaciones ilegales de su territorio, en medio de guerras estúpidas animadas por los caudillos del momento. Pagan con moneda cara su atraso, y la profunda desigualdad social que experimenta su inmensa población indígena, a la cual se le ha negado mucho más que educación o salud.

Su respuesta reaccionaria aunque tardía, guarda semejanza con otras en el continente, con los mismos defectuosos, pero mejorables resultados. Son un pueblo joven aún, -como todos los demás en Suramérica-, en proceso de maduración, y de la búsqueda del equilibrio que su novel constitución, les pueda dar.

Colombia: como algunas mujeres; bellas pero peligrosas. Lo peligroso viene de su tradición expansionista, y de su gusto por el negocio y los recursos. Allí nació y también murió la gran Colombia. Un cáncer la mata desde hace décadas (la guerrilla), y la huella que en su gente ha dejado, difícilmente será sanada en una o dos generaciones. Es nuestro principal socio comercial, luego de EEUU, aunque eso no refleja el escaso grado de confianza, y la enemistad que existe entre Colombia y Venezuela. Son el origen de la principal corriente de inmigrantes que ha sufrido Venezuela., sin ningún tipo de control.

Guyana: nacida de tierra ajena. Su creación; mas por desdén del imperio británico que por otra cosa, sólo ha dificultado la devolución de nuestro suelo usurpado por Gran Bretaña. Su economía esta en expansión, explotando ilegalmente los recursos en el Esequibo, mientras el diferendo limítrofe es tramitado por la “eficiente” ONU desde hace ya 20 años.

Surinam: no queriendo pasar por debajo de la mesa. Un país también en crecimiento, con una población multiétnica interesante. Antigua colonia neerlandesa, su producción minera es lo elemental. Reclaman también territorio a Guyana. Nuestras relaciones son básicas.

Guayana francesa: ni modo, es una colonia de Francia; solo sirve para tirar cohetes y ganar dinero. Uno de los últimos reductos de colonialismo, y lo tenemos no muy lejos.

En conclusión, vemos que todos están en nuestra propia calle del vecindario; todos son territorios donde pueblos igualmente soberanos existen, y nuestro objetivo debe ser únicamente, la coexistencia y la cooperación amistosa, lo que al final de cuentas, pueda permitir la creación de bloques de intereses sudamericanos en particular, y uno latinoamericano en general.

Asperezas y diferendos limítrofes aun están por resolverse, a parte de las ya mencionadas mediocridades de las castas políticas en todos ellos, pero sin duda, el futuro aguarda por nosotros. Una sola cara debemos presentar ante el mundo, y la constitución nos da el compás para construir la actitud correcta, para que finalmente en hermandad, pero en estricto respeto entre todos, y con la diplomacia autentica y sincera que deseamos, podamos actuar como un gran bloque colectivo, dispuesto a ser ejemplo ante el mundo, de verdaderos valores humanos viviendo a la sombra de Dios.


sábado, 8 de agosto de 2009

Nuestra relación diplomática con toda la América. (I)

O como un país amante de su constitución (es decir, con espíritu propio, con carácter), se maneja frente a sus vecinos.

Este tema es forzosamente largo; será imposible cubrirlo todo, primero por mi escaso conocimiento en el área, y segundo porque la intención es centrarnos en lo tradicionalmente débiles que hemos sido en política exterior, y en la interpretación de las razones que muchos han tenido para aliarse con nosotros.

Manteniendo nuestra costumbre de partir de allá, de lo básico, analicemos con cuidado los conceptos que sobre diplomacia, existen. Nos apoyaremos en los amigos de la Wikipedia:

“El concepto de diplomacia reviste distintas acepciones de acuerdo al mayor o menor grado de inclusión de objetivos y prácticas que a través de ella se desarrollan. De este modo, y de acuerdo con autores referentes en la materia, podemos definirla como:”

  • “El manejo profesional de las relaciones entre soberanos” (Cohen)
  • “Sentido común y comprensión aplicados a las relaciones internacionales. La aplicación de la inteligencia y el tacto a la dirección de las relaciones oficiales entre Gobiernos de Estados independientes” (Nicolson)
  • “La conducción de las relaciones internacionales por negociación, más que por la fuerza, la propaganda, o el recurso del derecho, y por otros medios pacíficos – como recabar información o generar buena voluntad- que están directa o indirectamente diseñados para promover la negociación. Una actividad esencialmente política y una institución del sistema internacional” (Berridge)
  • “El conjunto de reglas y métodos que permiten a un Estado instrumentar sus relaciones con otros sujetos del derecho internacional, con el doble objeto de promover la paz y cultivar una mentalidad universal fomentando la cooperación con dichos sujetos en los más diversos campos” (Cantilo)”.

Vemos que en principio, las mentiras y los intereses ocultos no están en estos conceptos; son las prácticas cotidianas de los políticos inescrupulosos, sean de carrera o elegidos temporalmente, los que desvían lo que debiera ser un camino de honorabilidad. Llegara el día, empero, en que esto sea una realidad.

La diplomacia y el "cuando se creen sus propias mentiras":

Creo que hemos visto lo complicado la diplomacia se vuelve a menudo; el ejemplo reciente de la situación de Honduras es más que elocuente. Cualquier cantidad de manipulaciones a la información se han hecho de lado y lado; con los días, se hizo obvio la influencia que algunos países, (el nuestro a la cabeza del lado más desordenado e improvisador), han tenido en este evento. Pudimos ver como los hilos del interés se movieron, y mientras un torpemente derrocado presidente, intentaba volver a su país, sin importar las victimas que pudieran haber en el proceso de llegada, observábamos como hasta ahora, nadie se ha molestado en preguntarle al pueblo soberano de Honduras, qué es lo que quieren.

Las organizaciones internacionales, a saber, los centros neurálgicos de la hipocresía diplomática, fueron inoperantes, como cada vez más lo serán, dado que se alejan de continuo, de lo que los pueblos soberanos del mundo desean: Paz, respeto y amistad.

Las relaciones del solo “la justicia ante todo” es la que deben imperar. No podemos seguir regalando recursos a cambio de espejitos y falsas doctrinas. Ayudar a otros, si, pero solo cuando estemos en condiciones internas de hacerlo, al haber superado la falta de un presente justo, y la de una nación con necesidades importantes no cubiertas.

¿Regalar petróleo?, por que no, pero a condición que se establezca allá donde el vaya a ser entregado, el imperio, pero es de la justicia y la democracia. Esa será nuestra única ingerencia.

En política internacional, no podemos tener respuestas “viscerales”; estas han de estar sujetas al libro de procedimiento que igual que la constitución, debe ser creado en tiempos de cabezas frías. Es obvio que mientras más dependa la diplomacia de un hombre, más titubeante y errática será esta.

Tampoco un libro mal escrito nos sirve; la continua perdida de territorio que hemos tenido ha sido justamente por esta falla a lo interno, que nos ha dejado sin un importante porcentaje de suelo patrio, y aún hoy, esa falla cuelga como espada filosa sobre nosotros. No podemos postergar mas el asumir las actitudes correctas frente a quienes, primero, nos discuten territorios, segundo, sobre aquellos que pudieran salir beneficiados injustamente de nuestras riquezas naturales, y tercero, de quienes nos pretendan manipular o someternos con los viejos trucos ingerentistas de siempre. La estructuración sólida de una política clara, de un sistema diplomático “lubricado” y eficiente, y de un conjunto de fuerzas de defensa e inteligencia, es lo único que nos puede garantizar, medianamente, la soberanía.

El resto dependerá de nuestra agilidad para mantener sobre la mesa diplomática de los pueblos del mundo, la noción clara de una justicia universal, que camine junto a la amistad y el respeto mutuo.

jueves, 6 de agosto de 2009

Los círculos concéntricos expansivos de la pobreza, (o cuando la miseria engendra mas miseria)...(II)

Es necesario volver a este tema…

Nos hemos dado cuenta de lo sensible que es abordar tantos problemas en Venezuela, dado el abandono en que se encuentran y las profundas consecuencias que se han tejido.

Tocábamos estos aspectos de la miseria-pobreza en el país, y de las acciones debidamente planificadas y que sin omisiones debían tomarse para iniciar el muy largo camino de enderezar por completo las cosas. Pareciera perderse en el horizonte la cantidad de detalles por resolver, pero como simpre se dice: "Comencemos por el primero".

Creo que todos estamos claros ya a estas alturas que si debemos enderezar muchas cosas; la descomposición social de la que tanto hemos hablado, es terriblemente patente. Basta con ver como un ciudadano venezolano, o extranjero ilegal, se roba hasta los cables del alumbrado público para venderlos como chatarra, y como existen ciudadanos venezolanos, dueños de esas chatarreras, que lo compran sin rubor alguno, aún sabiendo su procedencia.

Cuando el bombillo de una plaza hay que resguardarlo con rejas de seguridad para evitar que se lo roben, o una alcaldía instala papeleras publicas y estas son robadas para uso particular, es porque algo está muy mal...

Pero no divaguemos en tantas señas de descomposición social; volvamos a algunos de los aspectos básicos.

Mencionamos antes el asunto del control de natalidad, la educación obligada en los menores de 18 años, y la meta factible de eliminar los barrios, transformándolos en urbanizaciones, y la necesidad de eliminar muchos de estos mismos barrios, reubicando a la gente en desarrollos con calor humano, en las proximidades de donde vivían si ello es posible, al mismo tiempo que se prohíbe y penaliza cualquier intento de invasión de tierras, que sólo estimulan la anarquía.

Ni hablar de la necesidad de un sistema de salud verdaderamente estructurado y unificado, en manos de una administración libre de roscas y de delincuencia organizada.

Aunque se dice fácil, sabemos que hacerlo no lo es, aunque los recursos existen. El petróleo, si justifica su extracción, es precisamente con esto.

En primer lugar, la planificación familiar y la esterilización gratuita y accesible para todos, y para ambos sexos, es impostergable, a fin de evitar que injustamente, miles de mujeres venezolanas tengan que cargar con la responsabilidad de criar familias en exceso numerosas, muchas veces sin la presencia de un padre responsable, limitándose ellas mismas en el proceso, al estar impedidas de continuar sus estudios, o de conseguir un trabajo bien calificado.

A fin de cuentas, es simple: No podemos pretender resolver un problema si permitimos que este crezca libremente. No puede haber jóvenes de menos de 21 años embarazadas, por lo menos durante un plazo razonable de tiempo, y nunca una joven menor a 18 años. El control de natalidad es prioritario para esto, Tan importante como ofrecer la esterilización gratuita a quienes ya tienen más de dos hijos, o a quienes no teniéndolos, deseen la esterilidad. La obligatoriedad de la masiva campaña comunicacional requerida será indiscutible.

En lo referente a la educación, nunca podemos bajar la guardia ante su correcta y efectiva aplicación; es la manera en hacer llegar las herramientas de la oportunidad a todos por igual. Es el molde con el que fabricamos sólidos bloques para seguir construyendo la nación. Bólivar fue claro en esto:


"Las naciones marchan hacia su grandeza al mismo paso que avanza su educacion."


Por otro lado, la conversión de barrios a urbanizaciónes si es posible en muchos casos. A veces será necesario reubicar a muchos pobladores a fin de crear áreas verdes, y zonas para escuelas, guarderías y empresas factibles de ser instaladas cerca de la comunidad. La tecnología actual que podemos manejar, permite hacer estas cosas.

En la conversión de barrios, algo hay que dejarle claro a los que habitan en ellos: Quizás no podamos hacer del barrio una… “urbanización privada con town houses”, pero si aseguraremos un sitio digno, con accesos libres y planificados, en un plazo de tiempo razonablemente no mayor a 10 años para todo el país, y lo mas importante: que nuestros hijos no se verán en la necesidad de tratar de fundar un nuevo barrio más miserable, localizado aun más lejos de la esperanza. La planimetria, y la fotografia aerea o satelital, serán elementos claves para mantener el control a lo largo de esos diez primeros años.

El "camino de doble vía" del que hablábamos en reflexiones pasadas, se aplica acá también, esta vez para los que estan o quieren estar demasiado bien ubicados: No podemos permitir que el abuso se apodere de los sectores de las ciudades ya urbanizadas o consagrados al colectivo o a la naturaleza, en beneficio de pocos, mediante la construcción en esos terrenos, de edificios o urbanizaciones, empresas o fabricas que corresponden mas a los cochinamente ricos (recuerden que este concepto lo tocamos anteriormente), que al resto de la población.

NADIE está en contra de que un ciudadano honesto y genuinamente con capacidad para hacer una gran casa, no la haga; lo que no se puede permitir es que esa capacidad económica se desvíe, y pretenda pasar por sobre la constitución y las leyes, para obtener privilegios que en nuestra nación, acordamos que no existirían, ya que ante Dios y nuestra alma escrita, todos somos iguales en derechos, aunque distintos en como aprovechamos nuestras respectivas oportunidades.

Este es un punto vital a recordar: El estado nos brinda la misma oportunidad a todos, pero solo nos protege, mediante los beneficios básicos de ley, de nuestras malas decisiones como personas. Es inevitable que unas tengan más éxito que otras; es ley de la vida, y tratar de "aplanar" eso mediante doctrinas, y sistemas de gobiernos no contemplados en la constitución, es sencillamente crear algo artificial e insostenible. Importante si es, como decíamos, dar igualdad de oportunidades.

Nunca el estado debe ser una muleta; sólo un piso firme y seguro donde fundar y conservar nuestro hogar, bajo el imperio de la ley.

Como vemos, los círculos concéntricos expansivos de la miseria, no se acaban solo “a punta de realazos”; requieren de un delicado entramado, donde la claridad en el papel de la constitución y las leyes, nos hace posible manejar adecuadamente los hilos del gobierno, a fin de conseguir un equilibrio entre nuestra necesidad de corregir los errores pasados, y nuestra necesidad de construir un futuro digno y pacifico.

¿Dónde está el presente en todo esto?: Muy sencillo de responder: en el punto donde ese equilibrio esté.

¡Justamente por no haber conseguido ese equilibrio, es que vivimos sin un presente!

…¿De dónde creen entonces que nos viene tanta inocencia?

jueves, 30 de julio de 2009

¿Por qué somos "Republica Bolivariana de Venezuela"?

Por una simple razón que dejamos claramente establecida en la constitución:

"Artículo 1. °

La República Bolivariana de Venezuela es irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador."

De Bolívar podríamos decir miles de cosas, e invertir días enteros en la reflexión de su obra; sin embargo, bastará, -porque una vez más es lo básico- decir que independientemente de su humanidad imperfecta como la de cualquiera de nosotros, o de sus errores y aciertos personales, estableció para si mismo, ya siendo adulto, una sola meta, ejecutable e irrenunciable: Romper las cadenas que nos oprimían por voluntad de otro.

Todo lo demás lo sometió a esto, y a su mas preciada posesión: su honor:

"Dichosísimo aquel que corriendo por entre los escollos de la guerra, de la política y de las desgracias públicas, preserva su honor intacto."

"El honor es el mejor guía del laberinto de las revoluciones."

De allí pues, de tan alto ejemplo de lealtad a sus principios, de su amor por la patria, de su fe en Dios, y de su humildad, es que este hombre, vivido ya hace tanto, guarda entre nosotros su legado, a la espera de un futuro luminoso.

Por eso le dimos a nuestra nación su nombre en matrimonio.