jueves, 19 de mayo de 2011

EE UU: la oposición gana espacios en Venezuela. noticias24.com, 11-05-2011.

Les voy a ser directo sobre lo que realmente implica esa afirmación: Si la oposición en efecto está ganando espacios, (y si ello significara que el oficialismo los está perdiendo en la misma proporción), ello implicaría en realidad que, una opción equilibrada, si es posible superior en su concepción del todo, no se está concretando a partir de los antiguos bandos.

¿Será eso cierto?

Piénsenlo, porque, o los estadounidenses están equivocados, o nosotros estamos mal.

A continuación, cito parte de la información:

El subsecretario de Estado para el hemisferio occidental Arturo Valenzuela dijo durante una conferencia ante empresarios y académicos que la “situación en Venezuela está cambiando” y mencionó que “el gobierno está enfrentando graves problemas, el desempeño económico no marcha muy bien y la oposición… está ganando nuevos espacios. Creo que es una tendencia importante”.

“Hemos estado muy preocupados sobre las tendencias populistas y autoritarias en Venezuela. Lo hemos dejado claro. Hemos estado preocupados por los ataques a la libertad de prensa, la concentración de poder y también sobre el hecho de que ha habido un incremento del narcotráfico… Es bastante preocupante”, añadió sin dar cifras.

No pierdan de vista lo relevante, y no es precisamente que ellos opinen sobre nosotros, o que casi se alegren por la supuesta debacle gubernamental. Lo importante, queridos compatriotas, es: I.- La mentalidad predominante en ellos, al considerar a la oposición venezolana como la alternativa válida y automática para Venezuela. Obviamente, existen elementos de injerencia en estas opiniones, lo cual no es extraño viniendo de los estadunidenses, acostumbrados a ello, por algún “derecho” perdido ya en su laberíntica historia. II.- La mentalidad predominante en nosotros, que nos lleva a no querer evolucionar sobre lo que tenemos, prevaleciendo en muchos la idea del “borrón y cuenta nueva” ya mencionado anteriormente, como patrón repetitivo, odioso y funesto, que no nos permite construir ninguna base útil para sucesivas edificaciones. Ciclo enfermo de construir-destruir.

Si, es cierto: sabemos que en la madurez de la sociedad, -en los términos de tiempo de una nación-, el crecimiento hacia un entendimiento mayor si se está dando inexorablemente.

Deducir lo que ello supondrá en las próximas elecciones, es realmente un acertijo.

Debo admitir que me incomoda pensar que los actuales sean sustituidos por los otros, con la diarrea de despidos, revanchas y venganzas que ello supondrá, si no hago mal al rememorar como los oficialistas fueron “cazados” en aquellos días del golpe del 2002 por los oposicionistas.

Igual me incomoda pensar que algunos de los actuales sigan usando el poder como lo hacen indebidamente, encubriendo nuestras más miserables debilidades, mientras que los menos, miran más allá, hacia donde debe ser, pero sin expresar palabra de advertencia sobre el camino errado tomado y los problemas fundamentales que permanecen vírgenes…

En el ínterin, aquellas masas populares, siempre victimas, -y ahora con cierta cuota de poder-, corren una carrera contra reloj sin saberlo, para demostrar que pueden administrarlo (el poder) con cordura, aprovechando en el proceso, el conocimiento y liderazgo de aquellos bien preparados, sin pasar sobre ellos por representar a aquellos pequeños sectores que teniendo poder hasta hace poco, no hicieron lo que justamente nuestra constitución exigía: garantizar justicia y prosperidad para todos.

Volviendo a la noticia estadounidense, obviamente al leerla, se nos ocurre que la injerencia de los EEUU, nos da pie para hacer unos ejercicios de injerencia sobre ellos. Empero, caeríamos en un error.

Dejarnos arrastrar hacia comportamientos más bajos que nuestras aspiraciones, garantiza perder el día en esa jornada eterna de crecer y buscar. No vale la pena.

Hace tiempo hablábamos del espejismo que supone en realidad la influencia, la injerencia, que EEUU puede tener sobre nosotros, pues la ilusión comienza justamente en nuestra debilidad como nación no nucleada sobre una identidad fuerte. Igualmente pasa por nuestra credulidad ante todo que venga de afuera como si de cosas más grandes que nosotros se trataran, y termina en nuestra falta de coherencia social, política y económica.

Entonces, ¿La oposición gana espacios en Venezuela?

No lo hace; lo que estamos es perdiendo espacios para la cordura, el trabajo conjunto y los sueños comunes.

Sobre lo que EEUU diga, les recuerdo que son solo una nación con sus propias limitaciones y desaciertos. Sirvan las palabras de un ilustre ciudadano estadounidense, para esclarecer lo que ante ellos mismos se yergue como retos por enfrentar, y que son un recordatorio de donde no debe estar nuestra atención centrada: En lo que EEUU nos pueda decir.

Decía aquel ilustre ciudadano sobre su propia nación:

“Preveo cómo será la América de la época de mis hijos o nietos: (…) los temibles poderes tecnológicos estarán en manos de unos pocos y nadie que represente el interés público se podrá acercar siquiera a los asuntos importantes; la gente habrá perdido la capacidad de establecer sus prioridades o de cuestionar con conocimiento a los que ejercen la autoridad. [...] La caída en la estupidez de Estados Unidos se hace evidente principalmente en la lenta decadencia del contenido de los medios de comunicación”. [...] “la pseudociencia y la superstición serán más tentadoras de año en año, (…) cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento familiares de épocas antiguas toman el control. (…) Aumenta la oscuridad. Los demonios empiezan a agitarse”.

Carl Edward Sagan (EEUU, 1934-1996. Científico planetario)
El mundo y sus demonios (publicado en 1997)

lunes, 16 de mayo de 2011

“Toman sede de Corpoelec por tragedia eléctrica en Anzoátegui”.

(Noticia publicada a nivel nacional en la semana del viernes 13-05-11)

“Dos personas que se encontraban plácidamente durmiendo fallecieron a la 1:00 de la madrugada al caer unos cables de alta tensión sobre 28 viviendas del sector Rómulo Gallegos, en el municipio San José de Guanipa del estado Anzoátegui.

El trágico accidente dejó además 20 personas heridas de las cuales 11 fueron trasladadas al hospital del municipio.

Ante este lamentable hecho vecinos del sector enardecidos tomaron la sede de Corpoelec en ese estado para exigir mayor vigilancia y mantenimiento al sistema eléctrico en la comunidad.”

Pese a los terribles eventos vividos por los vecinos en el sitio en este accidente que involucro, según versiones de la misma prensa y medios webs, tendidos eléctricos en alta y baja tensión, nos corresponde hacer una reflexión para establecer algunas verdades:

I.- Algunos medios de noticias establecen de antemano la responsabilidad y culpabilidad de la empresa eléctrica nacional (Corpoelec)

II.- El ente que maneja el sistema eléctrico en ese estado de Venezuela no tiene capacidad real para controlar el acceso a áreas de protección de dicho sistema.

III.- El estado tradicionalmente ha sido laxo con el control de acceso y permanencia a dichas zonas.

IV.- La gente invade y construye en áreas restringidas por el paso aéreo de tendidos eléctricos como si de un zona de fiestas se tratara. desde hace décadas.

V.- Estos hechos ocurren en toda Latinoamérica.

Entonces: ¿Se puede “enardecidamente” ir a protestar a una empresa de electricidad porque en su momento no le fue posible sacar a la gente que invadió dicha zona muchos años atrás, y que ahora está por cierto, protestando?; ¿No es eso contradictorio?; ¿No demuestra eso lo obtuso de quienes “enardecidamente” protestan y los apoyan?

Luego: ¿Tiene derecho un medio de comunicación a “condimentar” un triste evento para así enfocarlo como una protesta justa en contra de un ente gubernamental al que se adversa políticamente?

Yo creo que no.

Es terrible que pasen cosas como estas, pero no por ello debemos maquillar las verdades, ni retorcer los hechos para mostrar lo que le convenga a un sector o grupo de intereses. Por lo menos en Venezuela, les puedo asegurar que construir debajo de sistemas de alta o baja tensión, es una costumbre desvergonzada y sin consecuencia legal ni ética, donde ningún gobierno ha sabido ponerle el cascabel al gato de la indolencia.

Y aun así, ni cuando incinerado queda alguien por meterse donde no debía a vivir, en un rancho de lata debajo de una línea de 24000 voltios o más, atinamos a reclamar lo justo, y hacer el respectivo examen de conciencia. ¿Será que es más fácil mover el sistema eléctrico nacional que impedir/remover dichas invasiones de terrenos y hacer mover hacia adelante la conciencia nacional?

¡Claro!, pero ¿Cuál conciencia? (!).

Culpables todos, en un país donde “plácidamente” duermen, como decía la noticia al principio, todos, como si no existieran culpables.

La tierra de la fantasía, pues. Denle, que vamos bien.

domingo, 15 de mayo de 2011

“Cerca de la mitad de los Diputados de la oposición aspira gobernar estados y municipios”

Información extraída de la web Noticas24. 15-05-2011.

“Según un sondeo de El Nacional, 46,1% de los Parlamentarios del bloque opositor de la Asamblea Nacional espera participar en las elecciones regionales y lograr puestos como Gobernadores y Alcaldes.”

Bueno, no hace muchas semanas hablábamos de esto; La verdadera intención de muchos parlamentarios y suplentes comienza a verse con la desfachatez que el caso hacia esperar. El artículo publicado originalmente en el diario El Nacional, según indica la web, solo muestra un lado de la moneda, dejando a la imaginación, -en mi opinión-, lo que los respectivos asambleístas elegidos por el PSUV, harán en su momento, llegada la ocasión.

En esta oportunidad solo deseaba recalcar el hecho de las “aspiraciones” de algunos diputados, totalmente previsto por quien esto escribe, y seguramente por la mayoría de ustedes.

¿Dónde está entonces el compromiso, la ética, y sobre todo, el honor?

¿Esta gente en la asamblea, va a terminar por darle la espalda a la poca fe que algunos pueden tenerles?

¿Qué es lo que va a pasar con todas las personas que votaron para llevarlas hasta allá?

¿Es esto la prueba final de que la asamblea se ha vuelto una vaina con la cual hacer dinero y ganar influencia?

El “sanedrín” de los tiempos de Jesús de Nazaret, definitivamente se quedó pendejo ante esto.

Si alguien pensaba que no seguíamos rodando cuesta abajo, ¡corríjase de ese error!

La ambición de poder, vía elección “popular”, continúa en pleno desarrollo, por parte de estos ciudadanos que no ven mejor manera de conseguir poder político y económico.

Esta tendencia constituye en mi humilde opinión, una pieza más en el inmenso “rompecabezas electoral” del próximo año; definitivamente, la ambición de no pocos, les hace imposible ocultar a estos sus intenciones, de bando y bando.

Aprovechemos esas debilidades “accidentales” para descubrir el resto del rompecabezas que nos mostrará aquella imagen real del panorama nacional, y con ello, la manera óptima de conducirnos y elegir autoridades.


P.D: El dinero que se pasan las dos manos en la imagen, es la de un diputado que le debía a otro; no vayan a pensar mal...

sábado, 14 de mayo de 2011

"Empresa privada debe sobrevivir al proyecto socialista. Diario El Universal, 9-4-2011.

Aunque la afirmación viene de principios del mes pasado, consideré oportuna no dejarla pasar, dado el mensaje predominante dentro del mismo. Estas palabras, de boca de Fernando Morgado, presidente saliente del Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio), que, pese a su nombre, no tiene relación con el gobierno, es otra de esas “perlas”, (usando el termino de otro camaleónico de la política venezolana: J V Rangel), que nos llaman a la reflexión sobre las nociones “subconscientes” que manejan unos y otros bandos en el país.

Ahora bien: ¿Por qué las cosas deben verse en estos términos absolutos?; es decir: ¿Por qué la empresa privada debe sobrevivir al socialismo, o el socialismo a la empresa privada?; para nada son estas actitudes extremistas, componentes de las estrategias que países como China o Brasil, están aplicando para emerger como potencias económicas.

Hay como mínimo en esto, una prueba fehaciente del radicalismo que los egos políticos, la incapacidad de lograr acuerdos por encima de las partes, el fracaso hasta ahora para aplicar el espíritu social y protector contra los abusos o hasta la desmedida ganancia que nadie terminar de controlar mediante impuestos directos, o nuestra falta de venezolanidad verdadera, revoloteando todas estas sobre y entre nosotros, como murciélagos en la penumbra del anochecer.

Volviendo a la gente de Consecomercio:

"Estamos aquí para decirles a los venezolanos que pueden contar con nosotros, que seguiremos arriesgando invirtiendo y creyendo para llevar bienestar y generar empleos y riquezas (...) para que nuestras instituciones no sucumban ante la vorágine avasallante de un sistema empobrecedor y discriminador".

Estas fueron palabras de Morgado, en el discurso de instalación de la 41 Asamblea Anual que la organización celebrara en Barquisimeto.

¡Qué pieza de proselitismo empresarial tan buena!

(¡Al menos el periodista puso puntos suspensivos junto a la palabra “riquezas”!)

Ante estas cosas, hay que preguntarse:

¿Riqueza de quien; repartida entre quienes; hasta que porcentaje indecente?;

¿Generar empleos con sueldos legalmente pírricos o con sueldos realistas y acordes a las habilidades mostradas?;

¿Por qué se le tiene tanta aversión a una definición política como el socialismo, pero no a la inseguridad jurídica?

¿Será que en medio de la “inseguridad jurídica”, se puede hacer “mejores” negocios?

¿Por qué con un nuevo paquete político gubernamental de aumentos de salarios, -previo fracaso para controlar la inflación del año en cuestión-, todos los precios de los productos aumentan automáticamente allí donde Consecomercio también tiene influencia?

¿Por qué una empresa debe temer a una expropiación y no un control efectivo de sus ganancias?

De seguro no mencionarán las propias riquezas que amasan y les llevan a distanciarse del resto de aquellos que hicieron posible su fortuna (los empleados), escudándose en viejos clichés y almidonadas esferas sociales donde los millonarios no se diferencian de los políticos, militares, autoridades de la iglesia y demás beneficiarios de la ceguera que mantiene a nosotros abajo, y a ellos arriba.

¿Y aún con estas muestras de arrogancia, pretenden que el presidente Hugo Chávez no continúe en lo que comenzó?;

¿No comprenden que ellos, todos juntos, auparon con sus egoísmos y ambiciones desmedidas y miopes, la aparición de una Venezuela con la mitad de su población viviendo en barrios cuyo denominador común es la miseria y la injusticia?

Yo no puedo apoyar ciegamente cualquier dogma trasfigurado por excesos mesiánicos, pero menos aún podría apoyar empresariados “aderezados” con democracias capitalistas cuarta republicanas y subdesarrolladas, génesis todas ella, -junto con cada gobierno habido en esta tierra venezolana-, de la miseria y subculturización en la que vivimos hoy, allá donde justamente están la mayoría de los votos a la hora de una elección presidencial.

Ustedes, que son la mayoría, han de pensar muy bien las acciones que tomarán. Ojalá no se pierdan en los laberintos del extremismo político y económico.

“Mesa de Unidad, región Miami, se alista para las primarias. Web El Universal”, 14-05-2011.

“Caracas.-La Mesa de la Unidad Democrática (MUD), región Miami (Fl), creó 10 comisiones permanentes de trabajo con sus respectivos coordinadores, las cuales tienen como objetivo primordial estimular la inscripción en el registro electoral y preparar las elecciones primarias para escoger el candidato presidencial de la oposición y la organización de los comicios del 2012, informó el secretario Ejecutivo Pedro Mena.”

“Mesa de unidad democrática (MUD), región Miami”;

¡Ese nombre sí que suena rimbombante! Creo que esas son cosas que le hacen un muy flaco favor a la causa de los oposicionistas. Matemáticamente, todos saben que la influencia de los venezolanos en el exterior es más bien anecdótica, y que su principal influencia es económica. Si, como lo leen: ¡Económica!

¡Vamos queridos compatriotas!, ustedes saben que muchos de los que viven allá son gente común y corriente como nosotros que se fue de aquí buscando algo más acorde a sus intereses, y tienen derecho aunque no estemos de acuerdo con ellos; pero otros, los menos, también se fueron (y no de la mejor manera), llevándose consigo fortunas millonarias en dólares generalmente amasadas ilegalmente, vía negocios fraudulentos, vía desfalco de las arcas públicas y del manejo de influencias con políticos y otros intereses que hasta a las perversas drogas pueden incluir.

Ese capital, viniendo de Estados unidos, se ve limpio y honesto; toda una tentación para una MUD necesitada de dinero, por mas de una razón.

El hecho irreductible es que tienen tanta influencia (y están tan influenciados a su vez…) los venezolanos poderosos en Miami, que la MUD les ha dado una dimensión nacional, mediante la creación de las llamadas regiones, incorporando con ello a un territorio extranjero y a los venezolanos mayormente ilegales que viven allá. ¡Luego se enfurecen cuando el gobierno acá crea regiones para una u otra cosa!;

¡No se molesten cuando el oficialismo entonces cree la región Habana!

¡Se los digo antes de que comiencen a rasgarse las vestiduras, cual fariseos mentirosos!

Supongo que más de uno dejará de leer este blog por lo que estoy diciendo, pero mi resolución a no ser hipócrita priva sobre mi ego por ver cuántas personas acceden a este sitio web: A muchos (No a todos, claro), de mis compatriotas radicados en aquellas tierras les digo, que recuerden: A.- su condición de ilegales, B.- su condición de “asilados políticos” (estatus obtenido de manera fraudulenta en muchos casos, mediante la construcción de supuestos expedientes de persecución política desde Venezuela, que los funcionarios de inmigración USA, se comen con inocencia), y C.- su condición de voceros de la desgracia, cuando algunos se dan a la tarea de medir de continuo a Venezuela, con la vara del supuesto éxito del sueño americano. Es irritante oír que un venezolano en el extranjero se ponga a decir que está mal acá, sin siquiera mover un dedo en nuestro país, ¡y ni siquiera enviando remesas a sus familiares!

¡El que esté libre de pecado entonces, que lance la primera piedra, o en este caso, el primer voto!

¿Quién puede hablar de ética o valores, o aunque sea de rectitud, si están ilegalmente sobre un suelo extranjero?

Por eso como compatriota que si se aferra a esta patria, les digo que cuiden sus lenguas, pues ellas serán castigo de sus cuerpos. Tienen derecho a irse de aquí, pero no a hablar mal de Venezuela.

En definitiva, son los venezolanos que viven en Venezuela, más los extranjeros incorrectamente cedulados presentes aquí, los que tienen la decisión sobre quien será el próximo presidente de la nación. Uno y otro bando después de todo ya ha comenzado la campaña electoral; uno y otro bando planifican como erradicar al otro; uno y otro bando se preparan para una supuesta batalla que seguramente dejará muchos muertos políticos, zombis políticos, resucitados políticos, dineros dilapidados, y en definitiva, una nación herida y dividida, cual territorio asolado por una guerra civil.

Aún así, serán los que queden en pie aquí, y no en otros países, los que deberán recoger los escombros, los muertos, y hacer las paces con los sobrevivientes.

La nación debe irrevocablemente continuar buscando su consolidación como verdadera nación apegada en estricto a nuestra constitución. No hay opciones ni medias tintas en esto.

La MUD comete un error análogo al del gobierno, al internacionalizar la única cosa realmente endógena que tenemos por hacer: Ser venezolanos, unidos y republicanos.

jueves, 5 de mayo de 2011

“Unidad” Vs “Polo Patriótico”: ¿Quimeras donde esconder la verdad de las intenciones de uno y otro bando?

¿Existen en política, intenciones buenas y malas?;
¿Se toleran las intenciones malas en aras de conseguir las buenas?;
¿Sabemos hacia donde nos lleva todo esto?

Mientras se aproxima aquel periodo en el cual la tormenta político-electoral arribará a nuestras tierras, la pregunta sobre si esas intenciones se sintonizan con lo que la nación requiere realmente, se hace más contundente.
Lo digo porque como era de prever, la “feria” de candidatos continúa por un lado, mientras que por el otro, la continuidad del híper candidato permanente, es un hecho que no se discute. Con frases como “Yo estoy dispuesto a lo que mi pueblo quiera, jamás puedo darle la espalda a las responsabilidades, por eso es que no podemos tomarnos las cosas a la ligera” (Pablo Pérez, gobernador del Edo. Zulia), todos ellos procuran “pescar” en el rio revuelto de la vida nacional, con la premeditación que décadas de componendas y conveniencia hacen esperar, aún en las nuevas “generaciones” de políticos. Todos ellos solo han comprendido que el tráfico de favores es la moneda más directa para alcanzar sus objetivos, que claro, conllevan “algo” de beneficio para las masas.
Igual moneda se usa en los círculos del gobierno y sus aliados de conveniencia, y donde ni un presidente como el que tenemos, inteligente y con una visión, ha sido capaz de controlar, poner en evidencia ni erradicar.
Liberarnos de esta pesadilla política no va a ser fácil, y no lo digo por el presidente, quien no es por cierto, el eje de tan mal momento, pese a lo que piensan muchos, cuando buscan en un individuo, y no en la sociedad, la causa de nuestra condición.
Ya hemos visto como la falta de sinceridad nacional en lo político, nos hace seguir tropezando con los problemas fundamentales. Como si ello no fuera suficiente, al mismo tiempo como zamuros sobre carroña, sobrevuelan sobre nosotros percepciones que dificultan la correcta interpretación de los hechos nacionales. El peor de esos “zamuros”, es la percepción (posiblemente acertada…), que hay en muchísima gente, sobre lo que cualquiera que le ganara a Chávez, haría: Tratar de desbaratar las cosas que consideren “malas” por estar fuertemente identificadas con el actual presidente, pero arrastrando torpemente todas las “buenas” con ello.
Es ese “arrastrar y volver al pasado”, lo que se teme. Es eso lo que le da fuerza a frases como: “¡no volverán!”
¿No fue eso precisamente lo que hicieron en Abril del 2002, Pedro Carmona y su combo, identificados claramente en ese momento, junto con los huelguistas petroleros y de la CTV, como la oposición venezolana?
¿Como entonces liberarse de esa percepción?; No será fácil, por cuanto en principio, ninguno de los candidatos, (incluido el presidente mismo), han dado muestras de poder ir mas allá de lo que ha caracterizado ya a esta etapa de la vida nacional, diferenciada por muchísimos factores de las anteriores etapas, como bien lo hemos mencionado.
Traspasar este momento político hacia uno mejor, más justo y venezolano, supondrá poner en práctica todo aquello que hemos dejado en el siguiente “peldaño” de la escalera de la evolución nacional, como cosas deseadas mas no realizadas; aquella cosas que a veces en las mentes de los más limitados en la visión política nacional, han considerado como utópicas, pero que en realidad, son perfectamente realizables y algo más: invariablemente necesarias para lograr la cohesión en un solo concepto republicano y venezolano en su completa dimensión.

Espero estar explicándome adecuadamente, porque hay muchas cosas sin atenderse efectivamente, y es la enésima vez que lo mencionamos; no por ello, sin embargo, se puede permitir que la buena intención general se vea siempre minimizada y destruida por las fallas y negligencias patentes por doquier; un salto incorrecto en la dirección a tomar entonces, puede suponer la debacle de lo que queda como nación, y la transfiguración hacia algo que puede ser en apariencia más prospero (tipo “apertura económica al estilo del Fondo Monetario Internacional”, pero también menos libre y soberano. La diferencia en la dirección ha tomar, entre lo que nos plantean los candidatos y lo que vemos, no es para nada sutil.
Entonces, ¿Sera un acierto aferrarse a un líder cualquiera que sea y a sus ideas y estructuras de poder, mas allá de lo que podríamos aferrarnos a la venezolanidad y a todo su sentido siempre liberador y progresista?
Creo que ese extremo, tampoco es la solución. El no saber nadar, no implica que siempre estaremos agarrados a la orilla de la piscina donde nos bañamos.

No puedo decir qué podremos hacer con certeza, si la mayoría no se levanta a proclamar con decisión, aunque esta proclama sea simple y básica como la del reconocimiento de sus propias limitaciones. Sabemos que es lo que se ha dejado de hacer, y conocemos a quienes teniendo la oportunidad, no lograron los objetivos supremos para con nuestra nación. También conocemos que nuestras metas han de estar siempre más allá de nosotros mismos, para que estas se entrelacen con las de nuestros hijos y los hijos de estos. Esto es vital no perderlo de vista, porque solo un norte claro puede salvarnos de los avatares que nuestras propias pasiones y dudas nos cruzan en el camino.

Tenemos que sobreponernos a nuestras limitaciones; tenemos que sobreponernos a nuestros miedos con un fervor que debe ir mas allá de lo político, de lo religioso y de los republicano, para hacernos uno con el sentimiento del bien colectivo venezolano que pasa necesariamente por el bien de los unos; por el bien de cada uno.
Tu bienestar en tan importante como el de cada uno de los otros, y eso es, queridos compatriotas, el único bienestar colectivo posible.

“El verdadero poder popular, es el poder de uno”

¿Utopías?: no; eso solo lo es para aquellos que no son capaces de arriesgarse a ver mas allá de sus propias narices, y aún a esos debemos arrastrarlos hacia el bien colectivo y libre que presentimos, está a unos pasos de nosotros, mas allá, en el futuro que solo es posible intuir al equilibrar pasado y presente en esa extraña pero no imposible triada de estados de tiempo.

Lo único real ahora es el pensamiento que cada quien logre sintetizar en su mente, sin que este entre en conflicto con su corazón. Analicemos con calma a los que menos comprenden la realidad existente, pero que irónicamente, son a los que hemos entregado el poder, porque esa es la única manera de ver la realidad que sobrevuela a nuestra cotidianidad, empañada por violencia e intolerancia, como está salpicada también de desarraigo y desvalorización.

Aun hay tiempo; nunca nada es dicho post mortem; sin importar las calamidades, siempre ha habido voces de reflexión. Hoy por hoy, nuestro país goza de muchos aciertos, y son los desaciertos lo que debemos corregir. No dejemos que nuestras experiencias busquen resolver todo de un golpe, tajantemente, como si de un divorcio donde de hasta los hijos nos vamos a alejar. Eso sería errado, y lo saben. No se trata pues de matrimonios o divorcios; de borrones y cuentas nuevas. Se trata de construir permanentemente, solo corrigiendo los valiosos errores que nos enseñan justamente a ser mejores.
Ejemplos de estancamiento tenemos a nuestro alrededor en muchas naciones que creyéndose perfectas y por ende, libres de errores fundamentales, se detienen en un Establishment pernicioso para su mismo colectivo, a falta justamente de una cultura abierta a reconocer errores fundamentales.

La unidad que de bando a bando nos llaman a trabajar por Venezuela, es una entelequia por la naturaleza misma de los humanos. Un acuerdo de cooperación política nos hace asociarnos solo para conseguir el poder político como un fin, y eso es lo que vemos hoy en los políticos de oposición y de gobierno con chance de reelección. En cambio, un “acuerdo de vida”, o si prefieren, “un acuerdo republicano”, siempre estará por encima de todos nosotros, y solo por eso, como decíamos semanas atrás, es posible no herir aquellos egos que seguramente propinarían mortales golpes a esa unidad ciertamente capaz de lograr algún progreso.

La verdadera unidad está por hacerse, y esa si será, apreciados compatriotas, la que por fin haga mover a la nación toda, pues se sentirá como una entidad, no solo con cuerpo visible, -delimitado por ultrajadas fronteras terrestres, marítimas y aéreas-, sino también, con alma, con identidad perfectamente definible como venezolana.

Cuiden de hacer un buen balance, desapasionado, de lo bueno y lo malo, con aquel inmenso mundo relativo que existe entre ambos extremos; cuídense de no caer en radicalismos que no hagan más que sembrar divisiones, pues le estarían haciendo un favor a nuestros enemigos, lejos, allá donde terminan nuestras fronteras, y acá, muy dentro, en nuestras conciencias.
Estaremos al borde del abismo, cada vez que sintamos que los candidatos hacen lo que les da la gana y nosotros nos reducimos a escoger “al menos malo”. Ese ha sido quizás nuestro estigma, y el pecado de cada candidato, incluido el presidente en ejercicio, al pensar que por ser elegibles, son también líderes por derecho automático, que tienen a Dios agarrado por los testículos celestiales, sin derecho a réplica.
Lo más triste de todo es que un líder jamás lo ha de ser en realidad, cuando solo el despunta en el horizonte, sin un contrincante digno. En estas circunstancias, como las que vivimos, el líder, devenido en presidente de la república, se considera lo mejor, no viendo que la ausencia de una alternativa factible a el mismo, solo le hace caer en el error del exceso confianza, la arrogancia y el desatino. Todos ellos ingredientes seguros del fracaso.

Sigamos jugando a ser venezolanos, o decidamos serlo en verdad, con el sacrificio que ello conlleva.

jueves, 21 de abril de 2011

Las fuerzas de seguridad en Venezuela.

¿Solución radical a un problema ya extremo?

Quiero detenerme sobre la vida y caminos de quienes constituyen en tiempos de “paz” -entre comillas, adrede-, el cuerpo ejecutor de la justicia, garante de las libertades y responsabilidades ciudadanas.

El tema me parece tan interesante, como triste en estas latitudes tercermundistas. No puedo abordar el tema como si de policías estadounidenses o rusas se tratara. El asunto es venezolano, como son todos los policías, y sus penurias.

Creo que es uno de los aspectos que mas desprecian los venezolanos en el sentido de la poca atención que les damos. En un país donde el nivel de delincuencia necesitará probablemente de represión fuerte y suspensión de algunas garantías constitucionales para ponerle orden en un principio y un tiempo bien delimitado, la planificación estratégica que diseñemos para este menester, también será vital, como lo es desarrollar aquella policía consejera y comunitaria que a la postre, asumirá en control de los ya “apaciguado”.

Permítanme decirles en mi opinión, (y con la seriedad que esto requiere y aún a riesgo de ser censurado por muchos venezolanos), que, aunque la pena de muerte suena correcta en estos tiempos para los asesinos de niños, violadores y corruptos responsables de desfalcos multimillonarios, se hace necesaria por lo menos durante 5 o 10 años a partir de la fecha de implementación de este plan nacional de emergencia judicial, la instauración constitucional de la pena a cadena perpetua, con la misma efectividad y contundencia con la que a los jueces elegidos para este proceso, se les asegure la inmunidad y la garantía de asilo en otro país, si lo desean para garantizar sus vidas, al final del periodo pautado para impartir justicia de acuerdo a las leyes vigentes y/o temporales.

Por estas razones, y sin ir más lejos, en lo puntual, estemos claros en varias cosas que no pueden mantenerse como conflictos sin sentido:

I. Un policía incorrupto no puede vivir y tener su familia allá donde la delincuencia lo tiene “medido”.

II. Un policía decente necesita de un salario acorde (¡pero muy acorde!) a su peligroso trabajo.

III: Un policía ético necesita de una estructura judicial “a prueba de balas”.

IV. Un policía ejemplar necesita de una población que lo valore por lo que es y hace.

V. Un policía venezolano, debe manejar la constitución, las leyes y la venezolanidad por igual.

Por estas cosas:

a. Las fuerzas policiales elites y anticorrupción inicialmente instauradas deben vivir en puntos protegidos.

b. El resto de las policías recibirán facilidades para casas fuera de las zonas peligrosas.

Independientemente de lo que se materialice como estrategia contra el crimen, contra la corrupción y el tráfico judicial, y en contra del desprecio colectivo y la “sub-remuneración” de los hombres y mujeres del orden público, esto tiene que ponerse en práctica muy pronto.

La iniciativa de la policía nacional, debe erigirse como un importante hito en la definición de esta gran policía que debe administrar el orden que la justicia en nuestro país, pero no deben quedarse los esfuerzos en ella, pues aspectos básicos se están dejando a un lado, casi con el pretexto de incorporar a los agentes policiales a sus comunidades, como si su sola presencia fuera a cambiar las cosas mágicamente. Esta línea de pensamiento es típica del subdesarrollo.

…y compatriotas: Somos subdesarrollados.

La guardia nacional, al igual que la policía nacional, tienen serias fisuras en su estructura, lo cual las hacen “permeables” a lo que justamente queremos ser intolerantes. Comportamiento como estos, secundados por paupérrimos sueldos, frente a cuantiosas ganancias que les pasan por el frente producto del contrabando de aquellas cosas que, por estar incorrectamente amparadas por políticas comerciales, aduaneras y fronterizas supinamente desacertadas, solo hacen más débil nuestra frontera, las zonas fronterizas y las autoridades involucradas en ellas.

Harto conocidas son las soluciones que múltiples universidades, institutos de investigaciones y personajes académicos del país, han ofrecido para este complejo y político problema. Su solución definitiva comienza justamente con la parte política, donde el colectivo primero exija respuesta clara y sostenida en el tiempo, y segundo el gobierno de turno haga suyo el problema para el cual se le puso al frente.

Una última cosa les digo: El policía es un ser humano expuesto a lo más terrible que nuestra sociedad en tiempos de “paz” puede concebir. El trato que se les da, el reconocimiento y la oportunidad de superación que debe ir unido a nuestro esfuerzo por apoyarlos, debe ser intachable, como la labor que han de hacer.

domingo, 17 de abril de 2011

“Suspenden servicio del Metro de Maracaibo por mantenimiento”

Esta noticia corresponde a estos días de semana santa.

Buena oportunidad para decir que el cierre del metro, NO TIENE NINGUN IMPACTO en las posibilidades de desplazamiento a lo interno de la ciudad. Es decir: No hace falta que esté abierto; ¡como lo leen!

He tenido la oportunidad de ver este metro, y les digo que no había visto en Venezuela, una cosa que se pareciera mas al ya demolido muro de Berlín, en la antigua Alemania dividida.

Permítanme explicarles: Maracaibo, sin contar la artificiosa y convenientemente politiquera división hecha hace años que creó el municipio San Francisco (es decir, no consideraremos la parte sur que fue parte de la ciudad), es hoy por hoy un territorio con una extensión aproximada de 17 Km de largo, de norte a sur, por aproximadamente 9 Km de ancho de este a oeste en su parte más angosta (recuerden que como ciudad rivereña, el lago determina la forma de su límite oriental, mientras que las invasiones determinan su lado occidental).

Bueno, de esos 9 Km en su parte más estrecha, aproximadamente 6 Km los recorre el mencionado metro, e increíblemente, casi todo ese recorrido lo hace a nivel del suelo, ¡dejando en un tramo de unos 5 kilómetros, únicamente 2 pasos de norte a sur-sur a norte, para el tránsito vehicular!

¡Es simplemente impresionante!; así como lo leen: No es subterráneo, no es elevado en esos 5 km; simplemente lo impusieron a nivel del suelo, dividiendo en dos partes literalmente la ciudad.

Revisando fotografías y hablando con arquitectos y con la gente del sector, es fácil ver como esta obra de transporte terrestre, increíblemente resultó en un daño impresionante a la economía y aspecto de aquellos sectores por los que atraviesa. Es asombroso ver como no resultó en estimulo económico, ni social, ni técnico, limitándose quizás a las mejoras que obligatoriamente debió hacer en la infraestructura de aguas blancas y negras en el tramo de territorio que necesariamente debía modificar para adecuarlo a la instalación de los rieles y estaciones. Por cierto, solo poco más de dos km estas ya instalados en vías aéreas, que permiten el libre trafico por debajo, aunque tardaron tantos años en terminar esa sección (más de 10 años), que la economía del ese sector en particular, simplemente desapareció.

De resto, pueden ver como los mismos ciudadanos que se desplazan en vehículos, convirtieron vías independientes a cada lado del trayecto del metro de Maracaibo, en calles obligadas de doble circulación. Supongo que más de una familia se vio dividida por esta obra, teniendo que desplazarse una ridícula cantidad de Km para poder darle la vuelta a aquel armatoste y poder reunirse con quienes viven del otro lado de esa obra. Patético. No hay otra definición.

Luego, para ir al aeropuerto de Maracaibo, que se encuentra en las “afueras” de la ciudad (le está ocurriendo lo mismo que al de Maiquetía y al de Valencia: la improvisación y las invasiones urbanas están rodeando al aeropuerto, con sus futuras consecuencias negativas), deben circular por una autopista que al llegar a las cercanías de la división que causa el metro, colapsa ante el trafico que se produce producto de la desviación forzosa que creó este, para luego tener que circular por vías de doble sentido improvisadas por la misma ciudadanía, con un solo canal por dirección. Aberrante situación. Definitivamente.

El muro de Maracaibo, con su rieles y tendido eléctrico de por medio, con cercado metálico y alambrado de púas, es en definitiva, reminiscencia del viejo y casi olvidado muro que dividió a aquella célebre ciudad, con una diferencia fundamental: El de Berlín fue levantado por al odio político entre los hombres, mientras que el de Maracaibo, lo fue por la ambición económica de los pocos que tuvieron entre manos, el diseño e implantación inconsulta de aquella obra, que a más de 20 años de su inicio, no se le ve beneficio neto para su colectivo humano. Sé que el proyecto contempla otra sección o línea que será subterránea, pero el temor al daño que puede infringir, con el nefasto precedente establecido por el mismo metro en el tramo que he mencionado, es más que justificado. ¿Que tuvieron que comenzar la obra por el tramo menos rentable?; eso no justifica en daño resultante, porque la división de la ciudad ya es un hecho irrefutable.

Supongo que su directiva arderá en el infierno de la injusticia por lo que estoy escribiendo, más por no ser yo ni siquiera un usuario del mismo, pero les digo que sin importar lo que digan, durante décadas, -insisto-, el metro de Maracaibo solo ha dividido la ciudad, creado caos vehicular y depresión económica. Habrán invertido seguro miles de millones de dólares, pero nunca podrán despejar la duda de que entre tantos millones, más de uno no haya ido a parar a donde no debía, y que quizás con una fracción de esa inversión, un sistema de trolebús, o de redes eficientes de autobuses con unas vías públicas impecables, habrían tenido similar beneficio, en una ciudad que de por sí, es amplia y plana. La Siemens (principal contratista extranjera), es famosa por sus sobornos en países subdesarrollados (incluyéndonos), y la politiquería que ha estado involucrada en esta obra, seguramente terminó siendo la responsable de la división resultante en ese amplio sector de lo que debería ser una gran ciudad moderna, comercial, petrolera e industrial, y no el parapeto de bodeguitas, secuestros y de barrios soberanamente colombianos, donde la división de la ciudad, primero a manos de los políticos creando otro municipio para tener más cargos burocráticos, y luego a manos de un metro inconcluso y de relativa escasa afluencia de usuarios para un sistema de trasporte público como este, debido a que el mismo recorrido se puede hacer en bus en el mismo tiempo, y en carro particular en menos tiempo aún, está decretada ya, sin posibilidad de echar para atrás.

No digo que el metro de Valencia o el de Caracas sean una “oda” a la eficiencia y a la rectitud, pero compatriotas, ¡no dividen como lo hace ese instalado en Maracaibo!

Bueno sería entonces, sacar importante lección para el futuro que nos toca por construir.

Por “trueques políticos” la MUD escogió fecha de las primarias: Petkoff

El Sr Teodoro Petkoff, aquel que abogaba por el retiro de la oposición de las elecciones para la asamblea nacional en el periodo donde finalmente no fueron, sentenciaba recientemente con estas palabras un accionar de la famosa MUD (mesa de la unidad) oposicionista, en torno a la selección de la fecha para la escogencia de su candidato de cara a las elecciones del próximo año.

Muy acertado en su opinión a mi parecer; la oposición ha dado muestras claras de negociaciones y tráfico de poder con estas decisiones tomadas en su conclave político. Nada más lejos del espíritu que anima a la gente que no apoya al presidente; nada más corrosivo para la confianza en el ganador de ese proceso interno del oposicionismo, que esperar todo ese tiempo para seleccionar a su candidato. Obviamente, más de un precandidato se alegra con esto: es la oportunidad perfecta para seguir haciendo juego político, mientras se mantienen alejados del verdadero escenario de confrontación de ideas de y planes nacionales, de ideologías y concepciones de republica, como aquellos perros que desde el lado interno de la cerca, ladran con apariencia de furiosos, hasta que les abren el portón y salen despavoridos. Allí están seguros, cómodos, sin necesidad de ser sinceros, ni de arriesgar algo de su pellejo.

La realidad es que la arrogancia los está matando. Trafican influencias buscando unos, tiempo para aparecer en escena con fuerza, y otros para ver si logran dividendos políticos suficientes con el fin de traficar luego con ellas. Desde el exterior, otros tantos políticos persiguen su sobrevivencia en un entorno que los olvida de a poco. Los menos, se quejan de la dilación de la selección del candidato, a sabiendas de que su momento puede pasar con ello. Solo unos pocos, menos de los que puedo contar con una mano, lograrán sacar beneficios netos de esto, más allá de lo que la MUD puede proveer en su obtusa interpretación de la realidad.

El miedo al presidente es claro; la incapacidad para enfrentarlo efectivamente se hace evidente, conforme el tiempo pasa y la falta de coherencia se hace patente. La falta de un candidato coherente, capaz de mostrar un estilo y un plan de trabajo conforme a un proyecto claro de país, por lo menos un paso mas allá de el del presidente, ahora dilatado en su selección hasta febrero del próximo año, sino cambian las cosas, supondrá un revés para aquellos que no apoyan el proceso del gobierno presente.

Mas allá de la falta de un tipo que plante cara con los correctos argumentos al presidente y a toda su permanente y bien financiada campaña, esta la falta de interés por el bien nacional en esa MUD. Sus conclaves realizados fuera del país, allá donde solo los ricos y poderosos llegan, lejos del colectivo al que supuestamente se deben, no hacen más que corroer la precaria buena fe que la gente que los apoya ha podido depositar en ellos.

Ver reunidos a todos esos desvirtuados ancianos políticos, secretarios y funcionarios de viejos partidos, otrora culpables de la debacle que devino, no das menos que asco.

Algunos se lavan las manos diciendo que aunque no están de acuerdo, “por el bien de la unidad”, apoyarán la selección del candidato en febrero del próximo año, cuando en realidad lo que hacen es guardan bajo la manga un argumento que diga algo como “…se los dije que era un error, pero por el bien de la nación los apoyé”.

Hipocresías tras mentiras y mas hipocresías, son las que dejan ver las viejas y debilitadas costuras de los grupos políticos que solo buscan más poder, o cuando menos, las viejas glorias y comodidades de las que gozaron en la cuarta republica.

Dejar para el próximo año la selección de su candidato, -insisto-, muestra otra debilidad: la de no soportar unos rounds con el presidente. Pretenden escogerlo a última hora, sin mayor propuesta que mostrar, y esperar que solo el voto castigo, o el pensamiento reencauchado y cíclico de “…cualquiera lo hará mejor que este”, vuelvan a salvarlos y a elevarlos a la cúspide del tercermundista poder presidencial venezolano.

Están tan acostumbrados, que ya duermen y comen sobre sus propios excrementos, y hasta comienzan a verlos como bien legitimo de transacción política y de poderes.

No quisiera que el que gane lo haga por la debilidad patética del oponente, pero si nos toca eso, pues que sea. Siempre habrá una generación de relevo que logre sacarse de encima tanta porquería y mediocridad.

La MUD no es más ni menos que el buró del PSUV. La única diferencia está en que unos tienen el poder, y los otros, lo ambicionan.

Equilibrio perfecto que nos detiene a todos inútilmente. Por algo será. Por algo tenemos lo que tenemos.

WikiLeaks los vuelve a embarrar a todos, sin distinción; veamos con calma sus reacciones, y concluyamos con sabiduría y calma, para escoger el camino cierto que perdimos a la muerte de Simón Bolívar.

sábado, 16 de abril de 2011

¿Qué pasó con los informes sobre los fallecidos semanalmente?

Es uno de esos temas que miserablemente pareciera que alguien manda a callar, aunque espero equivocarme. Como muchos de ustedes, yo había pasado por alto la casi absoluta falta de estas informaciones en la prensa, que en realidad nadie quisiese que existieran como para publicarlas. No quiero dedicarle mucho al asunto, aunque no puedo dejarlo pasar y con ello rendirle “honor” a quien o quienes hacen del ocultar información para silenciar sus fallas, una costumbre.

Desde un tiempo ya no se habla de esto; no porque no existan cientos o miles de muertos al año en Venezuela, sino porque algo lo está impidiendo. No lo olviden. El silencio de los medios, no puede ahogar el dolor de los familiares de quienes fallecen. Más de 10 años después, aún recuerdo la fotografía donde un hombre arrodillado en el suelo, durante una visita presidencial a un hospital del centro del país, abrazaba desconsoladamente las piernas de un entonces novel presidente Chávez, descargando su dolor e impotencia ante el asesinato de su hijo, y tan solo clamando justicia por esta abominación.

Al ser padre también, verlo allí pidiendo justicia me conmovió profundamente, hasta las lagrimas. Como él, también me abracé a la esperanza de un cambio que pese a todo, se ha resistido a llegar.

Nunca he podido conseguir en internet esa foto; quisiera verle la cara al gobierno todo, contemplando una década después, esa fotografía, que resumía todo el dolor y la exigencia de justicia que los venezolanos han buscado y no han sabido encontrar.

Seguramente nuestro error está íntimamente asociado a nuestra incapacidad para construir algo que por no existir, no se puede encontrar.

Seguirán los medios maquillando la verdad por miedo a la censura y a la ley ilegitima que exija tal silencio. Podremos pintar y limpiar los barrios y las calles para que la sangre derramada no se vea, e incluso podremos escuchar a funcionarios públicos regocijarse hipócritamente por logros de pacotilla alcanzados en equis periodo de tiempo, donde se haya logrado "bajar" unos puntos porcentuales la muerte, pero ni aún eso, nunca, jamás, mitigará el dolor que a diario sufren quienes son víctimas de las más bajas desviaciones del hombre y su sociedad, y de sus mas cínica y repulsiva política: ocultar la verdad.

Aquella imagen del hombre arrodillado seguirá en mi corazón, mientras que la única esperanza de justicia, pareciera ser la de esperar que el bastardo (víctima sabe Dios de cuantos abusos a su vez), que asesinó a aquel amado hijo, haya sido ajusticiado por algún otro matón, o que terminara acuchillado en algún pabellón de una de las tantas abandonadas y salvajes cárceles de nuestra nación.

¿Queremos que esa sea nuestra única fuente de justicia?

¿No es acaso eso una distorsión sobre lo ya distorsionado?

Oculten lo que quieran y maquillen lo que les dé la gana con cuantas mentiras bien asesoradas se les ocurra; la gente no es estúpida. Solo inocente, pero hasta la inocencia se pierde.

Sigan sembrando vientos, y no se quejen por las tempestades que cosecharan. Sigamos permitiendo que “nos siembren”, y terminaremos estériles y sin vida, como un campo agrícola sobreexplotado y nunca fertilizado.

No lo olviden. Matar al mensajero no resuelve el problema.

Observen a su alrededor, en silencio, y la verdad se hará evidente entre ustedes. No emitan juicio sin antes meditar a lo interno de cada uno. Los políticos que viven de la política y no de servir a sus semejantes, quieren evitar justamente eso. No dejen pasar la oportunidad de arreglar las cosas para que sus hijos, o los hijos de estos, no tengan que vivir en un mar de hipocresía como nosotros, donde siempre los menos, son los que más. Interpreten sabiamente ustedes el resto.

miércoles, 13 de abril de 2011

Lo que no decimos de aquel Abril de 2002.

No les voy a hablar de lo obvio y de lo ya dicho.

Sabemos que mucho falta por contar de aquellas fechas en nuestra historia reciente; Todos presentimos que ambas partes participaron abierta o encubiertamente en esos eventos. Nadie a estas alturas duda de los intríngulis que existieron y que aún hoy se arrastran como serpientes envejecidas y gordas entre nosotros.

Todos estamos claros que fue un golpe, pero… “una estupidez de golpe”.

Nadie sabe como por TV salen un poco de militares diciendo cuanta cosa se les ocurría, mientras el presidente daba muestras de no poder controlar la situación (!), al tiempo que sindicatos, iglesia católica y petroleros devenidos estos últimos en especie de mafia extorsionadora, daban “partes de guerra” con la anuencia diaria de los medios de comunicación y del propio gobierno.

En esos días, miles de personas, como no se ha visto antes (o después) en Venezuela, mostraban su descontento con las políticas en vigencia del gobierno de Hugo Chávez, (aunque no supieran con claridad cual era la alternativa, cosa que a su vez propició los abusos que vimos en esas mismas jornadas), en las calles, al tiempo que quizás los más radicales entusiastas del gobierno de turno rodaban en motos, defendiendo al presidente de no sabían que cosa.

En el ínterin, la mayoría presenciaba desde sus casas y trabajos, -con cierta incredulidad-, los eventos que se sucedían, como quien no acierta a creer que del escándalo Protagonizado entre las partes, se pasaría a esto, sin que supiésemos de los planes que cada lado, desencadenándose por fin el desorden cuando aquel célebre general lanzó su lacónica frase “…el presidente renunció…”.

De allí en adelante, el caos, la muerte, la mentira, el tráfico de poder y los intereses de no pocos venezolanos y extranjeros, así como representantes y diplomáticos de naciones que corrían sin control en la Caracas del momento, procurando tomar posición estratégica para lo que viniera.

“La estupidez de golpe”, se había concretado.

En un instante dado, un inoportuno y ridículo Pedro Carmona Estanga, con toda la parafernalia propia de Fedecamaras, se reúne con un grupo, -no menos ridículo- , de gentes, todos huérfanos del poder que los cobijó y apadrinó en algún momento. Allí, en cadena conveniente de medios a nivel nacional, “Pedro el breve”, -como lo llamarían luego-, deshace de un plumazo todo lo que se había hecho en materia de reformas, sin importar su efectividad o no, en medio de autoproclamaciones y vítores de quienes estaban presentes, celebrando de antemano el regreso del statu quo del que gozaron.

¡Como se veían locos por volver al pasado, renegando lo sucedido como si de una pesadilla para sus parcelas de poder se tratara!

Del otro lado de la ecuación, un gobierno nacional débil, desdibujado, sin brújula propia, pedía orientación, mientras el presidente era conducido mansamente a un cómodo exilio temporal y circunstancial, en la isla de la Orchila, desde hace décadas, refugio vacacional para cuanto familiar presidencial quisiera armar fiestas.

No mucho debió hacer el gobierno; la fortuna hizo que todo aquel parapeto por lo mal armado que estaba, monumento a la improvisación y a la estupidez de lo que lleva la marca “hecho en Venezuela”, se cayera definitivamente por sí solo.

La estupidez de golpe había terminado.

Resultado: un gobierno que se levantó con un radicalismo predecible, y una oposición que se lanzó al oposicionismo torpe y visceral.

Conclusión: Pérdida de tiempo para todos, valores desdibujados y la Venezuela que tenemos hoy entre manos, con sus virtudes y sus males medulares intactos.

Casi 10 años después, nos vienen sectores del gobierno y del estado, con eso de que van a acelerar las investigaciones, o que van a investigar esto o aquello.

¡Hipócritas! Pedro Carmona tiene años en Colombia y nada que lo piden en extradición, (al menos, con la misma resolución que al delincuente Makled), pero eso si, como se “afincaron” con los peones de ese triste ajedrez que jugaron en esos días y que hoy purgan condenas emergidas de juicios de dudoso proceder.

A juicio van los mas pendejos, o el que no tiene con qué pagar. Punto.

Les digo algo: Los principales actores del momento, básicamente salieron tranquilos, como si no pasara nada.

Son 5 los personajes emblemáticos que nunca fueron tocados por su participación de forma directa, pese a que sus acciones u omisiones agregaron combustible al fuego:

Lucas Rincón, quien siendo el de mayor jerarquía dentro de la institución castrense, dijo tranquilamente por TV, que el presidente había renunciado, desencadenándolo todo, para acto seguido, desaparecer misteriosamente.

Pedro C. Estanga, por auto coronarse presidente y haber sido el estúpido de esa jornada.

Manuel Rosales, por haber firmado el despreciable decreto siendo un gobernador en representación de los otros firmantes. ¡Qué distinta seria su imagen si en medio de esa cadena de medios, y estando en frente de Estanga, le hubiera roto en la cara el miserable decreto, al tiempo que lo llamara golpista!

Diosdado cabello, que siendo vicepresidente, fue a esconderse como si el asunto no tuviera que ver con él. Ante la falta del presidente, tenía que haberse presentado con firmeza, para asumir el mando. Distinto hubiera sido todo entonces.

Por último, y con el respeto que su investidura merece, Hugo Chávez, por haber permitido, la suma de eso eventos. El fue el principio y el fin de este cuento que no sabemos si nos lo contaron, o si lo inventaron.

¿Astucia extrema o suerte de principiante?

Nota: El resto de los firmantes deberían estar siendo procesados, y sus nombres publicados, pues al firmar, no renegaron del presidente en ejercicio, sino de toda la estructura jurídica de la nación

En todo caso, y volviendo al presidente, la providencia quiso que tuviera 10 años de gobierno extra, lo que a nosotros, pasado el mismo periodo, nos dio un mayor grado de madurez política, para acompañarlo o despedirlo.

Les recuerdo que no soy historiador ni reportero; solo les cuento lo que yo vi por televisión como cualquier otro: Las cadenas de Globovisión con su aterrador tema musical de fondo permanente; los medios impresos luchando por la primicia, y algunos periodistas muy contados, señalando los errores que se estaban cometiendo, a través de la radio.

Solo recuerdo mi renegar frente al TV, por un sonriente Estanga mientras se sentía presidente de la república. “No es posible”, me decía; “Esto va a terminar mal”, “¿Quién les dio el derecho a violar también la constitución?”, me repetía…

El resto de la historia, como les decía, la conocemos todos. Hago esta breve reflexión porque no quisiera queridos compatriotas, que nuestra débil memoria terminara siendo “ayudada” por las “muletas” que son las versiones “históricas y convenientes” de una parte u otra.

Considero que estos personajes deben hacerse un profundo examen de conciencia; al menos, tan profundo como el que debe hacerse cada buen venezolano sobre este territorio. Sabemos por tanto comentarlo, que ningún error se rectifica, sino se acepta primero la responsabilidad de lo sucedido, y la obligación de rectificar.

sábado, 9 de abril de 2011

Sobre las fallas del servicio eléctrico nacional.

La realidad es esta: El sistema eléctrico venezolano es como una buseta, micro, bus o colectivo, según prefieran llamarlo, que siendo viejo y obsoleto, con mas horas a cuestas de las permitidas, sigue rodando y repleto de pasajeros, pues incluso lo que no ocurría antes (llevar gente colgando por fuera), ahora lo hace. Por supuesto, el vehículo tiene piezas nuevas y otras de segunda mano, que se han comprado e instalado de varias maneras, con lo cual la vieja máquina de transporte público, sigue funcionando y prestando su servicio, aunque lo haga en una ciudad muy distinta a la que décadas atrás, llego siendo nuevo.

Hoy, esta unidad está desfasada, y pese a que funciona y cumple su cometido, lo hace con tiempo extra sobre su vida operativa real. Mientras, los usuarios se han ido acostumbrado a tener que bajarse para empujarlo a veces, o para descansar del calor mientras el chófer lo repara.

Ya no da para más, pero lo siguen usando, y el chofer, -que vive de el-, siempre con cara de autoridad, continua afirmando que está perfecto, y en condiciones optimas de funcionamiento; “hace días le hicimos el motor nuevo!”, como si ello decretara la eterna juventud de viejo y cansado vehículo. Ya la autoridad competente que autoriza su uso fue debidamente sobornada y muy presta firmó y selló la autorización de circulación respectiva. Ya los fiscales ni lo paran en la calle, porque ellos mismo lo usan para transportarse.

Dicen que hace falta un nuevo vehículo adaptado a las necesidades de la ciudad de hoy, pero nadie termina por comprarlo, pese a que el dinero ha estado por allí más de una vez. No se sabe si lo usaron para comprarle piezas viejas al obsoleto vehículo, o si habrán sido desfalcados por malas manos.

Mientras, el pueblo todo sigue acostumbrado al viejo bus, resignados a despotricar e insultar al chofer, solo cuando se queda por una falla.

Sigamos así, que vamos bien…

Reconocer las fallas y caminar sobre la rectificación del camino, no es lo mismo que reconocer las fallas, decir que hay que rectificar, y seguir en lo mismo.

Aun hay oportunidad para mejorar, pero debemos asumir nuestras fallas con paciencia y con algo que no tenemos a menudo: Disciplina.

Seguramente hay una manera de modernizar el sistema eléctrico nacional, sin que otras naciones se aprovechen de nosotros, junto con sus transnacionales. Seguramente habrá una manera de no destinar 1000 millones de dólares, sin que 800 sean dilapidados y desviados a bolsillos particulares o a proselitismo político.

Seguramente habrá una manera de poner en práctica toda la buena intención de las políticas socialistas, sin que sus logros sean distorsionados por personalismos, o erradicados por intereses mezquinos acostumbrados a ganancias desproporcionadas.

Nos ha costado tanto, que de hecho proseguimos cómodos en el mismo y desajustado vehículo, contentándonos con vivir en el, cambiarlo de color, llamar camarada en vez de chofer al que lo maneja, y cambiarle el nombre una y otra vez a la misma unidad, mientras que por supuesto, cada vez mas asientos en la parte de atrás se llenan de funcionarios públicos que aumentan día a día la cantidad de papeleo necesario para transportarse en el, con unas entradas donde con mayor frecuencia hay personeros cobrando peaje, influencias con el colector y un largo y desagradable etc.

En suma, hay que mejorar el sistema eléctrico con algo más que lo hecho o intentado hasta ahora. Es tomar lo mejor hasta hoy, y mezclarlo con lo aún no implantado pero que técnicos y planificadores del sector, saben que es lo acertado. No hay otra vía; no hay soluciones reales “importadas”.

Mientras decidimos sobre este importante tema, -una vez más-, la Caracas electoral pesa más que el resto del país, y con ello se salva de ser lanzada a la hoguera del racionamiento. Una comodidad peligrosa y engañosa, que engorda y hace perezosa a la otrora Caracas revolucionaria, ahora arrogante pero ingenua, si esa combinación es posible.