miércoles, 22 de enero de 2025

Venezuela, Enero 2025: El inicio del calendario sociopolítico de la EFFV: “Estado Fallido / Forajido de Venezuela”.

 

Ya son aproximadamente 50 años: podemos cantarle el medio siglo de vida a este camino tortuoso que sin pretenderlo mucho, hemos elegido andar en lo político como país hasta el presente, desde aquella lejana década de los 70´s.

Como guinda de ese pastel de aniversario, el mes de Enero se nos viene presentando algo “movidito” para todos los que estamos en el país y fuera de él: Resulta que ha ido aumentando la lista de hechos “noticiosos” que se suman a aquellos que han sucedido entre el 9 y el 10E nada más comenzar el año, conformados todos por declaraciones y acciones del régimen y la oposición que lastimosamente van de mal a peor, acelerando -ojalá-, el inevitable choque contra la pared de la vida. Estas son las “noticias”:

1.     Nicolás Maduro avisa de la realización de nuevos procesos electorales para I: elegir lo que está “contemplado en la constitución” (legislaciones, gobernadores y alcaldes) y para, II: incluir “modificaciones” en la actual “carta magna”.

2.     Ante este aviso, MCM señala que la oposición no irá a ningún otro proceso electoral (lo que seguramente solo se cumplirá parcialmente, dado que los pocos de oposición en el poder, no van  a querer soltar sus respectivos puestos).

3.     MCM adicionalmente señala los “7 principios para la reconquista del país”: una suma de directrices inocuas para posiblemente seguir dando vueltas alrededor de Miraflores, sin jamás llegar a ella.

4.     El presidente electo (según las únicas actas legales mostradas hasta ahora), el señor Edmundo González, señala que no solicitará ante el nuevo gobierno de EEUU -ni frente a ningún otro-, el uso de la fuerza para liberar a Venezuela del actual régimen, y afirma que mediante el ejercicio del dialogo pacifico, se dará pie a los cambios.

5.     Los últimos informes periodísticos dan señales de la infiltración profunda del narcotráfico y la guerrilla terrorista colombiana en amplias zonas del territorio venezolano, mientras la explotación de recursos minerales y petroleros continua en el Esequibo, sin que el régimen demuestre ejercicio alguno de soberanía en el marco constitucional, al tiempo que permite la explotación ilegal de recursos forestales y marinos.

 

Este último asunto (el de la soberanía), es lo que hoy quiero abordar; todo lo demás es la consecuencia de la repetición de las mismas estrategias y tácticas que ambos bandos continuamente reciclan y decoran para mantener en movimiento esa rueda que no va a ningún lado.

Empecemos por decir sobre ese último asunto referido al territorio venezolano que, pese a la incapacidad/decisión de inacción gubernamental, la gente aún cree y ve muy lejano que el concepto de “Estado Fallido / Forajido” pueda aplicarse en la Venezuela actual que se vive (cuando lo cierto es que estamos hasta las narices sumergidos en ese pozo de excrementos), y esto sociológicamente consigue explicación en el hecho de que en el imaginario común, ese concepto define es a un país que colapsó por completo, lo que resulta perturbador, porque nos dice que para la mayoría, no es concebible reconocer que nuestra sociedad está secuestrada entre cuatro paredes de maldad, mientras vivimos todos en el apocalipsis de este tiempo.

Quiero pedirles que abordemos algunas nociones que resultarán fundamentales para entender el mencionado predicamento en el que nos encontramos y que pese al pesimismo reinante, SI TIENE SOLUCIÓN una vez que se admite su existencia. Veamos lo que dice la “Wikipedía” sobre el término “Estado Fallido / Forajido”, y observemos con nuestros propios ojos si aplica o no:

“El término Estado fallido es empleado por expertos, políticos, periodistas y comentaristas políticos para describir un Estado soberano que se considera ha fallado en: garantizar el funcionamiento normal de la administración general, estabilizar la economía, garantizar el acceso a servicios básicos a su población y controlar la criminalidad y/o terrorismo entre otros.

Se mide el fracaso de un estado con los siguientes parámetros:

1.     Corrupción política e ineficacia policial y judicial.

2.     Altos niveles de criminalidad, delincuencia organizada, e inseguridad ciudadana.

3.     Altos niveles de terrorismo y narcotráfico.

4.     Incapacidad de las fuerzas y cuerpos de seguridad para responder a los dos puntos anteriores.

5.     Altos niveles de informalidad, pobreza y pobreza extrema.

6.     Crisis económicas, inflación y desempleo.

7.     Incapacidad para suministrar servicios básicos a su población.

8.     Sobrepoblación y contaminación.

9.     Bajos porcentajes de personas con educación superior.

10.   Gran parte de la población viviendo en asentamientos irregulares.

11.   Fuga de talento (emigración altamente cualificada).

12.   Gran parte de la población con educación primaria o secundaria incompleta.

13.   Pérdida de control físico del territorio, o del monopolio en el uso legítimo de la fuerza.

14.   Incapacidad para responder a emergencias nacionales.

15.   Vulnerabilidad frente a desastres naturales.

16.   Incapacidad para interactuar con otros Estados, como miembro pleno de la comunidad internacional.”

Referencia: (https://es.wikipedia.org/wiki/Estado_fallido)

Otra fuente más detallada: SPE-ISS-07-09 (diputados.gob.mx)

 

¿Observan alguna similitud con Venezuela en las condiciones enumeradas arriba?

No tenemos que ser literales: Interpretemos en el contexto de nuestra vivencia diría, y descubramos si esto que dice la “Wikipedia” se ajusta en su mayoría o no, a lo que tenemos por país.

NOTA: El punto “8” es el único que sabemos que no está dándose, pero ello es debido a la huida masiva de millones de compatriotas hacia otros países en busca de cualquier cosa mejor que la que viven en nuestro territorio.

Centrémonos además por un momento en unos documentos nacionales que son importantes para ponernos en el contexto de lo que nos interesa hoy: las dos últimas constituciones que fueron redactadas y que les adelanto, fueron igualmente ignoradas y/o tergiversadas para propósitos políticos particulares en sus respectivos tiempos:

1.- Constitución vigente al presente:

“Título I. Principios fundamentales

Artículo 1.- La República Bolivariana de Venezuela es irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional, en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador.

Son derechos irrenunciables de la Nación la independencia, la libertad, la soberanía, la inmunidad, la integridad territorial y la autodeterminación nacional.

Artículo 2.- Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político.

Artículo 3.- El Estado tiene como fines esenciales la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad popular, la construcción de una sociedad justa y amante de la paz, la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento de los principios, derechos y deberes consagrados en esta Constitución.

La educación y el trabajo son los procesos fundamentales para alcanzar dichos fines.

Artículo 4.- La República Bolivariana de Venezuela es un Estado federal descentralizado en los términos consagrados por esta Constitución, y se rige por los principios de integridad territorial, cooperación, solidaridad, concurrencia y corresponsabilidad.

Artículo 5.- La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la ley, e indirectamente, mediante el sufragio, por los órganos que ejercen el Poder Público.

Los órganos del Estado emanan de la soberanía popular y a ella están sometidos.

 

2.- Constitución de la República de Venezuela de 1961:

“TÍTULO I: DE LA REPÚBLICA, SU TERRITORIO Y SU DIVISIÓN POLÍTICA

Capítulo I:

Disposiciones fundamentales

Artículo 1. La República de Venezuela es para siempre e irrevocablemente libre e independiente de toda dominación o protección de potencia extranjera.

Artículo 2. La República de Venezuela es un Estado Federal, en los términos consagrados por esta Constitución.

Artículo 3. El gobierno de la República de Venezuela es y será siempre democrático, representativo, responsable y alternativo.

Artículo 4. La Soberanía reside en el pueblo, quien la ejerce, mediante el sufragio, por los órganos del Poder Público.”

 

Seguro pudieron notar de inmediato que en ambos grupos de artículos citados, se resalta la noción que a mi modo de ver nos resultan cruciales para comenzar a abordar la idea de que Venezuela es un “Estado Fallido”:

La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo”.

Aunque se afirme en ambos textos de forma contundente esa idea (la de la soberanía), lo cierto es que para nada esta reside actualmente en el pueblo; primero porque la definición de “pueblo” se ha dividido a instancia del mismo régimen desde hace mas de 25 años, entre “patriotas y escuálidos”, y segundo, porque ya bien entrados en el siglo XXI nos hemos dado cuenta que esa “soberanía” es más bien un concepto que ha sido deliberadamente convertido en uno aún más ambiguo que el del mismo “Estado Fallido / Forajido”, y que a la luz de los acontecimientos, se hace visible que el poder político ha ido posicionándose como el controlador de todo lo que ocurre, vía sus políticos y los movimientos partidistas de estos, junto con sus anexos militares y empresariales en el caso de Venezuela.

Todos -siempre obedientes a lo que les permita mantenerse en las esferas del poder administrativo de la nación-, han ido trabajando para crear ese relato adecuado pero retorcido, que es cada vez más burocrático e inútil. Es en esos derroteros en los que nos hemos permitido andar desnudos y desarmados he ir perdiendo la soberanía,  siempre bajo esa interpretación política y acomodaticia de los que administran el poder: cada cosa que hacen es “por el beneficio del pueblo”.

Por todas estas cosas es que les digo que la soberanía la perdimos cuando:

La libertad de expresión empezó a dar señales de agonía y no hicimos nada contundente y sostenido en el tiempo al respecto, volviéndose un ejercicio peligroso para vivir;

Cuando grandes extensiones limítrofes del país quedaron a manos de los grupos guerrilleros, terroristas y mafiosos que operan en ambos lados de la frontera con Colombia y Brasil, y donde la población residente es sistemáticamente amedrentada y condicionada a vivir bajo los términos de dichas figuras delincuenciales y no de nuestras leyes;

En el momento en que las elecciones presidenciales las gana uno pero se autoproclama otro y no ocurre nada más relevante que el pedir a todos que se pongan en oración;

Cuando la gente se acostumbró a la miseria en las calles como parte de la existencia de nuestra sociedad;

Cuando en el cuartel ya no se pudo opinar sobre algo medular de la patria, sin que se enterara el funcionario político/sapo cubano de guardia y te encarcelaran o dieran de baja;

Cuando la sociedad se sintió cómoda con la idea de que el régimen y su oposición se dedicaran nada más que a “administrar” los despojos de lo que fueron Servicios Públicos antes funcionales;

Cuando la salud se volvió algo condicionado a tu capacidad de exhibir recursos económicos para comprar todo lo necesario antes de que se termine la guardia de turno en el hospital público;

Si a estas alturas alguien todavía tiene dudas de nuestra condición de “Estado Fallido /  Estado Forajido”, mencionemos de qué manera cada uno de los postulados de la “Wikipedia” se aplican en Venezuela (salvo el ya mencionado numero “8”):

1.     Corrupción política e ineficacia policial y judicial.

2.     Altos niveles de criminalidad, delincuencia organizada, e inseguridad ciudadana.

3.     Altos niveles de terrorismo y narcotráfico.

4.     Incapacidad de las fuerzas y cuerpos de seguridad para responder a los dos puntos anteriores.

5.     Altos niveles de informalidad, pobreza y pobreza extrema.

6.     Crisis económicas, inflación y desempleo.

7.     Incapacidad para suministrar servicios básicos a su población.

8.     Sobrepoblación y contaminación.

9.     Bajos porcentajes de personas con educación superior.

10.   Gran parte de la población viviendo en asentamientos irregulares.

11.   Fuga de talento (emigración altamente cualificada).

12.   Gran parte de la población con educación primaria o secundaria incompleta.

13.   Pérdida de control físico del territorio, o del monopolio en el uso legítimo de la fuerza.

14.   Incapacidad para responder a emergencias nacionales.

15.   Vulnerabilidad frente a desastres naturales.

16.   Incapacidad para interactuar con otros Estados, como miembro pleno de la comunidad internacional.”

 

…En serio, ¿Necesito explicarlos?; ¿No son lo suficientemente elocuentes por sí mismos?;

Creo que se explican solos, en verdad.

Vivimos en un Estado Fallido / Forajido, con una oposición inofensiva, y un régimen dedicado al mal, y esto tenemos que enmendarlo pronto.

Los venezolanos nos hemos diluido en un sinfín de soluciones imaginarias que no han podido ser concretadas, y ello porque le hemos impuesto la condición de que han de ser ejecutadas ante la presencia de un(a) líder de características mesiánicas; no hemos podido acordar el darle oportunidad a la ley misma ya escrita para que sea ejecutada y respetada a través del uso de la fuerza que llamamos orden interno, y eso porque incluso los mismos encargados de hacerla cumplir, son parte de la crisis. Nos estamos agotando y nuestros enemigos lo saben, mientras buscamos consensos absolutos que son imposibles, y más bien utópicos, abriendo la ventana con ello a los oportunistas que siempre alejados de la ley, conquistan el poder. Chávez fue uno. Maduro otro. Ahora Edmundo y MCM lo pueden ser, aunque cabe resaltar que sin el apoyo de la camarilla política que llevan detrás (actualmente dispersa con sus tentáculos dentro y fuera del país), no llega ninguno de los dos al “poder”, salvo alguna insospechada sorpresa, que al día de hoy luce más como un infantil deseo que como una realidad posible.

Estamos en una encrucijada que aun la mayoría ni siquiera sospecha, y perdimos con ello algo muy grave: la perspectiva de que con el mal no se dialoga; que la única solución es combatirlo de frente hasta que el imperio de nuestra ley  prevalezca y esté en capacidad de llevarse bajo sus mandatos, a todos por igual a la cárcel o al patíbulo, si la infringiesen. El daño es así de grande, y ninguno en Venezuela puede proclamarse salvador y sostener en su mano semejante designio.

Me entristece decirlo, pero todos los “líderes políticos” actuales son parte del problema, no de la solución.

Tenemos que aceptar que la única manera de cambiar esto que vivimos, es entendiéndolo y empujándolo hasta su final. Sólo así llegará algo nuevo que podría estar bajo nuestro control, si somos sensatos y cautos.


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